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Consultados por Télam, especialistas de mercado analizaron cómo fue la performance en las primeras dos semanas de las medidas que implementó el gobierno nacional.

Por Francisco Faragó

En un contexto de extrema volatilidad, marcada por los efectos del coronavirus a nivel global y por las particularidades de la economía argentina, que arrastra dos años de recesión y que se encuentra en plena reeestructuración de deuda, la bolsa porteña subió 8% en las dos primeras semanas de cuarentena, mientras que los bonos se derrumbaron y se apreció el tipo de cambio.

Consultados por Télam, especialistas de mercado analizaron cómo fue la performance del dólar, la Bolsa porteña y los bonos en lo que va del aislamiento social obligatorio que implementó el gobierno nacional el 20 de marzo pasado.

Adrián Yarde Buller, economista jefe en el Grupo SBS, dijo que lo más destacado de estos 15 días de cuarentena fue la apreciación que mostró el tipo de cambio implícito.

«Lo esperable hubiera sido que el tipo de cambio se deprecie a medida que la gente demandaba dólares para cubrirse de la incertidumbre externa, aunque en Argentina esto no pasó sino que el tipo de cambio implícito se apreció», señaló.

El economista dijo que esto estuvo ligado al comportamiento de empresas que tuvieron que salir a vender dólares para hacerse de los pesos necesarios para mantener sus estructuras ante la caída en los ingresos que generaron las menores ventas, «pero esperamos que hacia adelante la dinámica sea distinta».

Para Yarde Buller, el comportamiento del resto de los activos fue mucho más consistente que lo esperado frente a semejante contexto.

«Por un lado, los bonos se desplomaron ya que los inversores percibieron que el shock externo que enfrenta Argentina debilita su posición fiscal y externa, deteriorando las perspectivas de cara a la reestructuración de la deuda», afirmó.

«Por otra parte, las acciones también cayeron con fuerza reflejando las menores ganancias esperadas hacia adelante y el importante aumento de los costos financieros», resumió.

A su turno, Daniela Wechselblatt, CEO de DW Global Investments, dijo que se cerraron dos semanas en las que se vivió la mayor volatilidad de mercados en el mundo desde la crisis del 2008.

«Mientras que hasta febrero inclusive el mundo festejaba máximos históricos, Argentina ya venía trabajando sobre una reestructuración de deuda y una compleja negociación con acreedores que tenía tanto bonos como acciones golpeadas», señaló.

En este sentido, Wechselblatt sostuvo que los activos argentinos tienen la particularidad de mantener una correlación altísima, ya que el mayor riesgo es político y le afecta a la mayor parte de las empresas por igual, «con lo cual todo el Merval fue sacudido fuertemente por esta crisis mundial».

«Una de las compañías que más sufrió fue YPF dado que, sumado al problema del virus y sus consecuencias económicas, el precio del barril se desplomó haciendo que Vaca Muerta pierda atractivo», detalló.

Por el lado del segmento de renta fija, estimó que «muchos de los bonos Ley Argentina se encuentran con paridades menores al 30%, considerados precios de default».

«El único activo que se apreció fue el dólar blue. No hay pesos en la calle porque muy pocos generan ingresos en estos días de cuarentena, pero si existen muchas empresas y personas físicas quemando ahorros en dólares. La oferta de pesos es baja y la demanda se elevó», aseguró.

Por su parte, Mariela Díaz Romero, economista senior de Econviews, señaló que el tipo de cambio oficial se movió 1,8% desde la implementación de la cuarentena total el 20 de marzo, hasta $64,72.

«Se depreció más rápido hacia finales de marzo, aunque de todos modos el peso argentino se movió por debajo de lo que hicieron otras monedas emergentes», observó.

Al respecto, la economista explicó que la brecha con el contado con liquidación bajó desde niveles de 43% hasta 37%, «ya que en el corto plazo existe una mayor necesidad de pesos para cubrir pagos de empresas, como salarios, ya que la cadena de pagos se vio muy estresada luego de la cuarentena».

En el segmento de renta variable los 15 días en cuarentena dejaron una suba del 8% en la bolsa porteña.

Para Díaz Romero, hubo un leve rebote en las acciones a nivel global desde el 20 de marzo, explicado por la implementación de políticas para sostener la economía.

«En el caso de los países desarrollados, los paquetes de estímulos fueron muy significativos, en tanto que en países emergentes, en particular los que parten de una situación fiscal más débil como Argentina, fueron más modestos», explicó.

Por el lado de los bonos soberanos en dólares, indicó que los precios mejoraron y el riesgo país cayó desde niveles de 4.000 puntos básicos (tocó 4.500 el 23/3) hasta 3.800.

La especialista aseguró que el Ministerio de Economía publicó los lineamientos que va a utilizar en la oferta y discusión con los bonistas y confió en que no hubo sorpresas en relación con lo presentado hasta ahora, y «conceptualmente Argentina sigue alineada con la nota técnica del staff del FMI en cuanto a un alivio de deuda de US$ 55 a 85 mil millones desde 2020 a 2030».

«Lo único novedoso fue que el Gobierno declaró que podría ´endulzar´ la oferta con activos con potencial de suba en un escenario macroeconómico mejor que el proyectado (como el cupón de PBI emitido en los canjes 2005 y 2010) en la medida en que los acreedores le asignen un valor razonable», indicó Télam.

En sintonía con los mercados internacionales, afectados por la epidemia de coronavirus, las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdían este mediodía un 2,50%, con el indicador MerVal a 35.854,35 puntos.

Por su parte, el índice riesgo país, que mide el banco JP Morgan, saltaba 181 puntos, para ubicarse en 2.512. De este modo, quedó muy cerca del máximo de 2.533 puntos básicos que alcanzó el 30 de agosto del año pasado.

En cuanto al dólar, el mayorista subía 6 centavos, para ofrecerse a $62,48; el minorista se mantenía en $64 en las pizarras del Banco Nación. El blue se vendía en torno a los $77,75 en “cuevas” del microcentro porteño.

Con un derrumbe generalizado en los indicadores financieros del exterior, caída de los bonos locales y suba del riesgo país, el Banco Central continuó el jueves con las microdevaluaciones y permitió que el tipo de cambio mayorista subiera hasta $62,42.

El derrumbe del precio de las acciones en la bolsa es muy fuerte. En el mundo se registra un clima de fuerte incertidumbre y el 90 por ciento de las firmas argentinas que operan en el mercado de Nueva York pierden capitalización bursátil en 2020.

La empresa que lidera la lista es YPF con un retroceso de 33 por ciento. La acción cerró el viernes a 7,30 dólares por papel. Es el valor más bajo de su historia. En la crisis de 2001 la compañía llegó a ofrecerse a 9 dólares y en el proceso de recuperación estatal en 2012 a 10. La petrolera había marcado un pico de cotización en 68 dólares por acción a finales de 2005.

La caída del precio internacional del petróleo en las últimas semanas es uno de los motivos que permite explicar esa floja performance. La brasileña Petrobras también perdió capitalización bursátil este año pero se mantiene lejos de sus mínimos. Esto implica que la situación de la petrolera argentina no puede vincularse únicamente a la baja en el valor del crudo. Los balances entregados a la bolsa el jueves pasado lo dejan claro: la firma registró una pérdida de 33 mil millones de pesos en 2019, equivalente a 500 millones de dólares.

El informe que envió la petrolera a la Comisión Nacional de Valores tiene datos precisos para poder entender el deterioro productivo de la empresa en los últimos años. Las estadísticas de este informe no son sólo financieras sino que tiene un resumen de las variables físicas (o sea datos de la operación medidos en cantidades). En la página 34 del documento aparece uno de cuadros más relevantes con el título de Principales Magnitudes.

El cuadro muestra la situación de estancamiento en los pozos de petróleo en 2019. Entre los resultados se destaca que la producción de crudo fue 400 mil barriles menos respecto de la de 2018 y que las caídas se replicaron en la producción de gas y gas licuado natural. Los productos refinados para consumo del mercado interno como los despachos de gasoil fueron otro de los reglones en los que se computaron disminuciones de las cantidades ofrecidas. Lo mismo ocurrió con la venta de productos químicos como metanol.

Los indicadores de la empresa en el plano financiero tampoco fueron buenos. El balance consolidado al cierre del año pasado muestra que la deuda de la petrolera en concepto de préstamos se elevó de 270 a 419 mil millones de pesos entre 2018 y 2019. Estas cifras están incluidas dentro del pasivo no corriente de la compañía. A su vez los préstamos computados en el pasivo corriente se elevaron de 64 a 107 mil millones de pesos.

La petrolera en los últimos años no escapó a las lógicas de endeudamiento de la economía y buena parte de sus pasivos se encuentran en moneda extranjera. Las estimaciones del mercado indican que tanto en 2020 como en 2021 deberán desembolsarse más de 1000 millones de dólares por año para cumplir con los vencimientos de deuda con acreedores privados. La cifra resulta elevada para una empresa con capitalización bursátil menor a los 3000 millones de dólares y en la que deben reactivarse proyectos claves como el de la explotación del shale.

La tarea de recuperar el equilibrio tanto productivo como financiero de la empresa para los próximos años no parece sencilla. Pero tiene que ser una de las apuestas estratégicas de la economía para garantizar no sólo el autoabastecimiento en materia de energía sino una nueva fuente de exportaciones y generación de divisas. Esto debe escapar a las lógicas de especulación del mercado con los activos argentinos. Se trata de una de las prioridades de la política económica en la que no puede importar si la acción cuesta 8, 15 o 25 dólares.

Un grupo del sector empresarial que tenía acreencias con el Gobierno provincial y que recibió los Títulos de Cancelación de Deuda Pública (Ticadep) están preocupados porque no pueden comercializarlos en el mercado. El ministro de Economía, Oscar Antonena, explicó que desde el principio sabían que los títulos no operaban en la Bolsa.

“La realidad es que esto que no se los compra nadie se sabía desde el momento en que se emitió, porque es un bono cerrado que no cotiza en Bolsa, por lo tanto es válido que digan que no los compra nadie”, replicó Antonena frente a una consulta de EL CHUBUT.

Precisó que “no es que nos los compra nadie, no tienen una estructura de negociación en el mercado, por lo tanto es un bono que se emitió para que lo reciban los proveedores. Estamos con demora, es correcto, toda vez que tenemos crisis”, finalizó el ministro.

La acciones fueron mayoritariamente suscriptas por sauditas. Grandes inversores extranjeros, en cambio, tienen dudas sobre el manejo de la empresa.

La petrolera estatal saudita Aramco lanzó este jueves su oferta inicial de acciones y recogió 25.600 millones de dólares, dijeron dos fuentes a la AFP.

Esa cantidad supera los 25.000 millones de dólares recogidos por la empresa china de comercio en línea Alibaba cuando entró en Wall Street en 2014.

El estreno de Aramco en los mercados le otorga un valor de mercado de 1,7 billones de dólares que la deja a la cabeza del club de gigantes: Apple (1,2 billones de dólares) y Microsoft y Alibaba (1,1 billones).

Las acciones comenzarán a transarse desde el día 12 en la bolsa de Riad con un valor de 32 riales cada una (8,53 dólares).

Esa cotización está en el techo del rango de precios de introducción al mercado que fue establecido entre 30 y 32 riales. Grandes bancos instaron a ser cautelosos para reducir de ese modo la volatilidad en los primeros días.

La acciones fueron mayoritariamente suscriptas por saudíes. Grandes inversores extranjeros, en cambio, tienen dudas sobre la gobernanza de la empresa, su capacidad para proteger sus instalaciones y su horizonte de ganancias que parece opacado por políticas ambientales cada vez más estrictas en todo el mundo.

El debut bursátil de Aramco ayuda al intento de Arabia Saudí de diversificar su economía que actualmente depende casi totalmente del crudo.

La compañía espera colocar en el mercado el 1,5% de su paquete accionario.

Aramco nació de un acuerdo de concesión firmado en 1933 entre el gobierno saudita y la Standard Oil Company of California.

Las prospecciones arrancaron en 1935 y tres años más tarde el petróleo empezó a salir a raudales.

En 1949 la producción alcanzó un nivel récord de 500.000 barriles al día y siguió aumentando tras el descubrimiento de nuevos campos petroleros como el de Ghawar, el más grande del mundo, con unos 60.000 millones de barriles de reservas.

En 1973, en plena subida del precio del barril por el embargo que los productores árabes impusieron a Estados Unidos por su apoyo a Israel, el gobierno saudita compró otro 25% de Aramco, lo que llevó su parte al 60% y se convirtió así en el principal accionista.

En 1980, la empresa fue nacionalizada y ocho años más tarde cambió de nombre a Saudi Arabian Oil Company (o Saudi Aramco).

Desde los años 1990, Aramco invirtió miles de millones de dólares en proyectos de expansión que llevaron su capacidad de producción a más de 12 millones de barriles al día.

Actualmente Aramco tiene unos 260.000 millones de reservas probadas, lo que sitúa a Arabia Saudita como segundo país con más reservas del mundo, por detrás de Venezuela, informó Clarín.

Las acciones cayeron 4,61% y la moneda se depreció un 2,06%, como consecuencia del estallido de violencia en la capital y varias ciudades del país.

La Bolsa de Santiagose desplomó 4,61% y el peso chileno se depreció 2,06% este lunes en su primera sesión tras el estallido social que el fin de semana provocó 11 muertos.

El Índice de Precios Selectivos de Acciones (IPSA), principal indicador de la Bolsa, se ubicó en 4.953,20 puntos al cierre de una jornada más breve de lo habitual. La bolsa decidió acortar una hora las transacciones de esta jornada y las del martes.

El peso también sufrió el golpe con una caída de 2,06% cerrando a 727 unidades por dólar.

Las acciones de gigantes del comercio, en especial los grandes almacenes, y empresas energéticas son las que registraron las principales caídas en la bolsa.

La consultora Capital Economics consideró empero «hay razones para creer que las protestas que estallaron en Chile en días recientes tendrán un relativamente bajo impacto en la economía y los mercados financieros».

Capital dijo que Chile tiene instituciones sólidas y el gobierno tiene «espacio» para poder hacer concesiones a las demandas de los manifestantes.

El déficit fiscal es bajo (2,0% del PIB) y la ratio entre la deuda y el PIB es de 25%, apuntó la consultora.

El caos cayó sobre la ciudad el viernes último, cuando violentas protestas y actos vandálicos –con saqueos a supermercados y farmacias, entre otros comercios– siguieron a manifestaciones masivas de estudiantes desde el lunes anterior pasado en rechazo a un alza tarifaria en el subterráneo (de 1,12 a 1,16 dólares) que se tradujeron en usarlo sin pagar. El alza fue anulada el sábado por Sebastián Piñera el lunes debía ser tramitada por el Senado.

El desorden generalizado se extendió a ciudades del norte y sur del país y Piñera reaccionó implantando estados de emergencias en una docena de grandes centros urbanos, en varios de los cuales los jefes militares a cargo del orden público implantaron el toque de queda.

Giorgio Agostini, sicólogo clínico y sicólogo social, dijo a la AP que en las últimas horas recibió llamados de «pacientes angustiados» porque la actual situación les recuerda al caos vivido durante el gobierno del presidente socialista Salvador Allende, con filas en busca de alimentos y desórdenes, que se debaten ante la incertidumbre.

Consideró que detrás de la actual crisis se esconden grupos anarquistas que movilizan a muchos a través de las redes sociales «para generar molestias, revueltas» y que los más susceptibles a seguirlos son jóvenes con carencias valóricas y materiales, con privaciones, y familias desestructuradas, que además esgrimen problemas reales como la fuerte desigualdad económica y social de Chile, con bajos salarios, remedios caros y mala educación, informó El Clarín.

La petrolera brasileña consiguió el aval de la Comisión Nacional de Valores para salir de la plaza bursátil doméstica por la “disminución de su relevancia”.

La compañía brasileña Petrobras definió su proceso para abandonar definitivamente la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ante las dificultades que atraviesa la plaza bursátil local para mantener su atractivo como una fuente de financiamiento.

Petrobras comunicó el viernes que la Comisión Nacional de Valores (CNV) avaló su proceso de salida «sin necesidad de promover una oferta pública de adquisición de acciones de conformidad». Y se detalló que el retiro efectivo se concretará el 4 de noviembre próximo.

«Las acciones de Petrobras dejarán de tener oferta pública en la Argentina, siendo ese su último día de cotización en el mercado«, indicaron los representantes legales de la división argentina de la petrolera brasileña a través de un texto que publicó la CNV.

Los integrantes del directorio de la multinacional así lo resolvieron ante «la disminución de la relevancia» de la Bolsa porteña y los altos costos que demandan las operaciones para buscar financiamiento en esa plaza.

«El retiro de la cotización está en línea con su nueva dirección estratégica, que prevé la reducción de costos y la concentración de operaciones en sus mercados principales«, justificaron. 

Incluso, en julio pasado cuando adelantaron su decisión, a través de un comunicado calcularon la dimensión de esos costos que buscan achicar: «La negociación de acciones en la Argentina requiere de la compañía el cumplimiento de varias obligaciones reglamentarias, incluidos el pago de comisiones, la traducción de sus estados financieros y otros documentos difundidos al mercado para el idioma español, el mantenimiento de un representante legal en ese país, entre otros,lo que representa costos de alrededor de unos US$133.000 por año«.

El procedimiento de salida indica que hasta el 4 de noviembre, los accionistas de Petrobras en la Argentina tendrán tres opciones para proceder frente a la salida de la compañía.

La primera será «mantener sus acciones en Caja de Valores S.A,; la segunda, «vender sus acciones en el mercado argentino a través del Agente de Liquidación y Compensación en el que tengan radicadas sus cuentas comitentes, afrontando todos los costos y comisiones propios de la operación de venta»; y la última, «vender sus acciones por su cuenta en los mercados extranjeros donde las acciones de Petrobras coticen y a través del sistema de mandato del exterior, afrontando en tal caso, el accionista todos los costos y comisiones».

De esta manera, Petrobras se convertirá en el segundo gigante que sale de la Bolsa porteña: Tenaris, la división de la multinacional Techint dedicada a la fabricación de tubos de acero, también inició su proceso para dejar la plaza bursátil luego de 60 años. 

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Los accionistas de Tenaris, la empresa productora de tubos del grupo Techint, resolvieron que la empresa deje de cotizar en la Bolsa de Buenos Aires. La compañía había comenzado a operar en el mercado bursátil en 1958, bajo el nombre Siderca, que usó hasta el 2001. Cuando se lanzó en la Bolsa porteña ya cotizaba en México e Italia.

Según las normas de la Comisión de Valores, la empresa puede retirarse sin necesidad de hacer una oferta por las acciones que operan en el mercado local.

Ahora que recibió el visto bueno de la Asamblea de Accionistas, votado el lunes, la empresa presentará una solicitud ante la CNV. Una vez que consiga la aprobación de la entidad, la compañía informará los términos del retiro.

Los accionistas de Tenaris tendrán cuatro opciones:

* Vender sus acciones en otros mercados de valores en los que las acciones o ADS de Tenaris continúen cotizando. Habrá una «facilidad de venta» que pondrá a disposición la sociedad y que se encontrará disponible durante un período de doce meses.

* Transferir las acciones desde la Caja Valores (CVSA) a uno de los sistemas de clearing de los otros mercados de valores en los que las acciones o los ADS de Tenaris continúen cotizando. Aquí también Tenaris pondrá a disposición durante un período de doce meses una «facilidad» para asistir a los accionistas tenedores de acciones a través de CVSA en la conversión de las acciones en ADS cotizables en Nueva York

* Mantener a través de la Caja Valores acciones sin cotización pública en un mercado en Argentina (quedando a cargo del accionista la transferencia de las acciones a otro mercado, una vez finalizada la vigencia de la Facilidad de Migración);

* Los que votaron en contra del retiro del régimen de oferta pública o no fueron a la Asamblea General de Accionistas del lunes, podrán venderles sus acciones a Tenaris . El valor será de $ 566,55.

Toda la operación de recompra finalizará el 24 de enero de 2020.

Sin Buenos Aires, Tenaris seguirá cotizando en Nueva York, Italia y México. La empresa no formaba parte del último índice S&P Merval.

Tenaris es una de las empresas más grandes de la Argentina, con ventas por US$ 7.700 millones a nivel mundial. La mayoría de sus ingresos provienen de Norteamérica (47%), Sudamérica (19%) y Africa y Medio Oriente (20%). Tiene 23.472 empleados y centros de producción en 18 países, informó El Clarín.

La tensión comercial entre los EEUU y China hunde 2% a los índices de Wall Street. Los ADR ceden hasta 7%.

El desacuerdo comercial entre los EEUU, que llevó a la aplicación de aranceles cruzados entre las dos economías más grandes del mundo, tiró abajo a las cotizaciones de los activos financieros en todo el mundo y la Argentina no es excepción.

Así como el dólar se aprecia frente a las divisas emergentes –más de 1% respecto del real brasileño y el peso argentino-, la valuación de acciones y bonos acusa una baja pronunciada. En el caso argentino, los ADR de compañías nacionales que se negocian en Wall Street caen un 3,5% en promedio, encabezados por los bancos.

Banco Macro resta un 7,5% en su cotización en dólares, mientras que Grupo Galicia y los bancos Supervielle y BBVA Francés cotan la pérdida a un rango entre 1 y 3 por ciento.

Para Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil, el mercado bursátil de argentina «llega a esta instancia contundente, la baja se ralentiza precisamente por los precios tan caídos en dólares, que ya no es tan fácil bajarla más».

Sin embargo, desde Delphos Investment advirtieron que «las dudas sobre la respuesta potencial de los inversores en un escenario desfavorable nos siguen haciendo pensar que lo más aconsejable, dada la relación riesgo/retorno actual, es mantenerse al margen de los activos financieros argentinos».

En cuanto a los bonos, el Bonar 2025 cae 0,4% en dólares, mientras que el Bonar 2024 cae un 0,9 por ciento. La tasa de retorno de estos títulos públicos asciende al 16% anual en dólares en el mercado secundario.

El aumento de la tasa de retorno de los títulos soberanos argentinos se traduce en una mayor brecha con las emisiones norteamericanas. El bono del Tesoro de los EEUU a 10 años sube de precio y su tasa cae a 2,4 por ciento. Por ello, el Riesgo País de JP Morgan, que cuantifica esta diferencia, sube 4,3% para la Argentina, a 937 puntos básicos.

China planea imponer aranceles a productos de los EEUU valorados en USD 60.000 millones, informó este lunes el Ministerio de Finanzas del país asiático. Fue la respuesta a las medidas proteccionistas impulsadas por Washington que suscitó un conflicto comercial de alcance global, por su impacto en la cotización de activos financieros y commodities.

China aplicará desde el 1° de junio nuevos aranceles a bienes estadounidenses, del 25% para un total de 5.140 productos. Estados Unidos intensificó una guerra arancelaria con China el viernes al elevar los impuestos a productos chinos valorados en 200.000 millones de dólares.

¿Cuál es el motivo de la guerra comercial? «Hay una simple razón: en los últimos 30 años, el déficit de la balanza comercial de Estados Unidos con China se ha expandido de manera feroz», graficó Miguel Ángel Boggiano, de Carta Financiera.

«Dicho de otra manera, las exportaciones de China a los EEUU son cada vez mayores, mientras que las exportaciones de los EEUU a China crecen a un ritmo mucho más lento», agregó.

Además, el declive de los precios de acciones y bonos argentinos anuló el efecto favorable que podría haberse captado este lunes por el detalle de las compañías cotizantes que integrarán a partir el 29 de mayo el Índice MSCI Emergentes, que motivó la mejora de precios del orden del 10 por ciento en dólares de los ADR en las últimas dos semanas.

«La incorporación del país al MSCI Global Standard Index implica la inclusión de una docena de acciones argentinas de alta y media capitalización bursátil a este indicador, en el que incluye más de 1.200 empresas de 24 países», detalló un reporte de Research for Traders.

“La ponderación sería de 0,29% dentro del índice y, según el banco JP Morgan, habría un flujo potencial en torno a los USD 1.200 millones en acciones ADR”, acotó.

 

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