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Provincias nucleadas en la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) relevan un nivel de cumplimiento del decreto de mayo que fijó precio sostén de 45 dólares del Barril criollo.

Nación se reunió con provincias y refinadoras, y monitorea variables. Decreto habilita revisión trimestral del precio de barril. En medio de la dura caída que sufren los ingresos locales producto de la pandemia, gobernadores de provincias petroleras se encuentran en alerta ante la disconformidad con la liquidación de regalías en función de precios de venta inferiores al previsto por el barril criollo de petróleo de 45 dólares, fijado por Nación vía decreto en mayo pasado y que fue celebrado por los mandatarios.

Desde filas provinciales aseguraron este jueves que los 10 distritos nucleados en la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) trabajan en un documento que releva el grado de cumplimiento de ese decreto nacional, para terminar de consensuarlo con Nación y definir luego los pasos a seguir, en un escenario que -dicen- potencialmente podría incluir multas o hasta una eventual judicialización. Los distritos reaccionaron con preocupación al no ver reflejado en la percepción de regalías de mayo y de junio el decreto nacional 488 de mayo, que reinstaló hasta el 31 de diciembre un precio de referencia de la mano de un barril criollo de petróleo a 45 dólares para sostener la producción, blindar los empleos y atraer inversiones.

En el artículo 1 de ese decreto se define que las entregas de petróleo crudo que se efectúen en el mercado local deberán ser facturadas por las empresas productoras y pagadas por las empresas refinadoras y sujetos comercializadores tomando como referencia para el crudo tipo Medanito el precio de 45 dólares por barril. Pero parte de la liquidación final de regalías que recibieron las provincias tras esa iniciativa resultó menor, a partir de que en muchos casos en la venta de crudo de las empresas productoras a las refinadoras no se aplica ese precio sostén sino precios menores, frente a la presión que -afirman- brota desde las empresas del segundo sector.

Y las regalías que recibe cada provincia están atadas al precio de venta del barril. Según lo afirmado desde filas gubernamentales nacionales, este tironeo -que desató señales de preocupación entre los mandatarios por su impacto en las arcas locales- derivó en dos encuentros esta semana, en el marco de la Ofephi, con el subsecretario de Hidrocarburos nacional, Juan José Carbajales. Uno fue con las refinadoras, y el otro con las provincias. Está todo en discusión en el marco del Decreto 488, dijeron, además de recordar que ese decreto habilita una revisión trimestral del precio del barril. El foco está puesto por ahora, sostienen, en el estudio de la evolución de las variables.

En el plano de las provincias, en Neuquén el gobierno de Omar Gutiérrez mensuró días atrás el monto estimado de regalías a reclamar por el menor precio, que es del orden de los $ 280 millones. En el caso de La Pampa, en tanto, el Gobierno del peronista Sergio Ziliotto hizo una presentación el pasado martes -vía la Subsecretaría de Hidrocarburos- ante la empresa Pampetrol (una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria) en la cual objetó la liquidación de regalías petroleras por debajo de lo esperado por la vigencia del barril criollo a 45 dólares.

Ahora tenemos 10 días hábiles para fundamentar, en un descargo, por qué razón no vendimos a 45 dólares y pagamos las regalías sobre los 36 dólares que vendimos, dijo el director por la oposición de Pampetrol, Hugo Pérez, en declaraciones a La Arena. En esa línea, anticipó que argumentarán que concretaron las ventas de crudo por debajo de los 45 dólares porque es el precio de mercado. Además sostuvo que las otras dos empresas que operan en La Pampa, Pluspetrol y PCR, están en la misma situación. El Estado nacional debería tomar una decisión: o saca el barril criollo o lo hace cumplir, dijo.

En Santa Cruz, por su parte, el Gobierno de Alicia Kirchner elevó un planteo a operadoras locales. Hemos observado las declaraciones juradas de mayo y junio, dijo en las últimas horas el titular del Instituto de Energía, Matías Kalmus.

Desde Chubut, en tanto, el ministro de Hidrocarburos de Mariano Arcioni, Martín Cerdá, aseguró el jueves que una operadora ha liquidado a 45 dólares y otras un poquito menos. Tenemos que esperar unos días más por presentaciones de anexos y terminar de evaluar, sostuvo, en diálogo con Gen Radio Rada Tilly.

Jorge “Loma” Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, expresó a través de una entrevista realizada por un medio de comunicación en la red social de Twitter que “debemos encontrar un acuerdo que nos represente a todos. El barril criollo es una herramienta que podría tener incidencia recién en 4 o 5 meses”.

Aclaró que “nadie va a pagar un barril a USD 45, cuando en el mercado vale menos”.

«Las retenciones móviles para el barril criollo están sujetas al consumo. Si nadie compra y nadie vende es muy complicado. Hoy no estamos exportando”, recordó  Ávila.

Sobre los trabajadores del sector, afirmó que «para algunas empresas y operadoras el trabajador no vale nada. El trabajador vale un sueldo por año para desvincularlo. Y en la zona hay una gran cantidad de trabajadores con menos de 3 años de antigüedad”.

Crisis en Chubut

Jorge “Loma” Ávila declaró sobre la crisis en Chubut. Al respecto, dijo que «en Chubut  falta liderazgo político. Cada uno hace su quintita para salvarse. Nuestros diputados tienen la obligación de responder a la sociedad. Haciendo 3 o 4 bloques los empleados públicos no van a cobrar. Sin embargo los que están ahí cobran».

En cuanto a la resolución de la crisis en la Provincia, Ávila sostuvo que «es muy probable que la crisis de Chubut se termine resolviendo en Buenos Aires. Pero, es por la propia incompetencia nuestra. Nadie más tiene la culpa de que no se paguen los sueldos o que haya tantos empleados en el Estado».

«En Chubut hoy no hay un plan. Tiene que haber un pacto político para que haya un plan. Es desesperante lo que está pasando. No desconocemos la realidad”, recalcó.

Ávila, concluyó que «peor de lo que estamos, nunca estuvimos. Y nunca vamos a estar».

Entrevista en Twitter

 

 

 

 

La cadena de hidrocarburos se manifestó nuevamente a favor de establecer un precio sostén al petróleo que se comercializa en el país, un mecanismo conocido con el nombre de «barril criollo», para hacer frente al derrumbe del precio y la demanda del crudo internacional.

En ese marco también surgieron voces en disidencia que salieron a alertar que la medida no solucionará los problemas que presenta el actual estado de excepción.

El tema en discusión desde principios de marzo se reactivó en las últimas jornadas luego de que el precio internacional del crudo enfrentara fuertes oscilaciones y tocara mínimos históricos de cotización, tanto en la variedad WTI que rige al mercado de Estados Unidos, como el crudo Brent que es la referencia a nivel local.

Pandemia, petróleo en baja y default, el combo que golpea en Vaca Muerta

El ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro, respaldó que se fije un precio sostén del barril de petróleo debido a la baja de la cotización y la caída de la demanda mundial de hidrocarburos en el marco de la pandemia de coronavirus.

Monteiro participó en una videoconferencia organizada por la Federación de Cámaras del sector Energético de Neuquén (Fecene), y destacó que «el precio sostén de petróleo pretende mantener la actividad porque es una herramienta que va a permitir a las empresas productoras y de ahí al resto de la cadena de valor, contar con una expectativa de ingresos que hoy no tiene».

«Un aspecto que se ha planteado en las gestiones con la Nación es que se debe priorizar la cadena de valor regional por sobre todas las cosas y el sostenimiento del empleo», aseguró el ministro de Energía de Neuquén.

En ese mismo sentido, el presidente de la Cámara Empresarial Industrial de Petróleo y Afines de Neuquén, Cristian Bergese, aseguró que las cámaras empresarias, de Neuquén, Mendoza, Río Negro, Chubut y Santa Cruz están «más que de acuerdo con la implementación de un precio sostén».

El transporte de cargas pide bajar el gasoil por la caída del petróleo

«Estamos de acuerdo en un barril criollo atado a ciertas obligaciones a cumplir como el desarrollo de empresas regionales, el mantenimiento de empleo y el recupero de la actividad», aclaró Bergese en diálogo con Télam tras el encuentro virtual al que se sumaron funcionarios y legisladores de las provincias productoras de hidrocarburos.

Si bien la discusión que se lleva adelante dentro de la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo tiene el respaldo casi unánime de la cadena productiva, desde la provincia de Buenos Aires se escucharon voces en disidencia, a través del titular de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustible (FASiPeGyBio), Pedro Milla.

«Si se decide establecer en 45 dólares el valor de referencia para el barril doméstico habrá un impacto directo en las refinerías y en los puestos de trabajo», Pedro Milla del sindicato FASIPeGyBio.

No, un petróleo a -US$100 no es una idea tan loca

En declaraciones formuladas a Télam, Milla analizó que «un barril criollo en US$ 45, ese precio sostén, que se convertiría en un precio exuberante teniendo en cuenta la situación mundial, beneficiaría solamente al sector de las empresas integradas. Esto dejaría por fuera a las refinerías, que abundan en la provincia de Buenos Aires, aumentando la pérdida de puestos de trabajo».

Milla sostuvo que «defendiendo la decisión del gobernador Axel Kicillof, que propone impulsar a Buenos Aires como provincia petrolera, la Federación considera que es un momento crucial e importante para actuar en conjunto; desde organizaciones sindicales y empresas, con el gobierno provincial, para sumarse a la discusión sobre la fijación de los precios sostén».

Otra voz en disidencia fue la del vicedirector del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), Juan Francisco Fernández, quien opinó que «un barril criollo en condiciones normales de mercado es una buena herramienta para ser anticíclicos cuando el mercado internacional cae mucho, pero con un precio del Brent que hoy llegó a tocar los US$ 16 y con una demanda de combustibles local que se retrajo a un 90’% no tiene mucho sentido».

Fernández, también consideró que en el mediano plazo la creación de un barril criollo le conviene básicamente a las petroleras, a todos los que trabajan en el petróleo y a las provincias que viven de las regalias.

«Estamos de acuerdo desde OETEC pero desde estas condiciones de mercado excepcionales, contra algo gigante, el precio sostén es chico para todos. El gran problema es lograr un shock keynesiano de impacto de demanda para lo cual medidas chicas no mueven a la recuperación».

La cotización del crudo cae al valor más bajo de la historia

Por su parte, Daniel Gerold, el analista, de G Consultants Energy alertó que «va a haber mucha menos inversión en Vaca Muerta; pero la industria petrolera internacional y la argentina históricamente mostró que en estos shocks logra disminuir sus costos y varios de los proyectos se van a volver más eficientes, van a volver a ser rentables con rangos de entre 30 y 40 dólares».

«Las provincias van a tener que pensar cómo reducir algunos impuestos para que haya más inversión y lo mismo para el Estado nacional. Los gremios son muy realistas, y así como obtuvieron beneficios extraordinarios y muchas veces injustificados y muy poco productivos, hoy están dispuestos a ceder parte de esos privilegios irreales para volver a trabajar y que esto sea competitivo».

Finalmente, desde el último eslabón que afectaría un barril criollo, es decir las estaciones de servicio, el presidente de la Confederación de Entidades Comercializadoras de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Gabriel Bornoromi, expresó que el sector también «está a favor de un barril criollo».

Un precio sostén del crudo es «una solución para conservar todos los puestos de trabajo de la industria del petróleo y para que cuando esta coyuntura pase exista la posibilidad de exportar y ser autosuficientes, pero las estaciones de servicio deben ser tenidas en cuenta en estas definiciones».

Fuente: Perfil

El coronavirus le está asentando el peor golpe en sus más de cien años de historia a la industria petrolera nacional, y la crisis que hoy se ve desde los yacimientos y hasta en las refinerías, promete ser sólo la punta del iceberg y agravarse en las próximas semanas.

Mientras en algunos sectores se debate la aplicación o no de un barril criollo para sostener la actividad, en la práctica el problema no es el precio en sí, sino la brutal caída en la demanda dentro y fuera del país.

Desde el inicio de la cuarentena, hace más de un mes, las empresas fueron aplicando estrategias para tratar de evitar la peor imagen, que es la del cierre de pozos productores.

En ese abanico de herramientas se incluyó la suspensión de la compra de crudo a otras empresas para dar lugar a la producción propia. Pero los tanques se fueron llenando con los días.

Se optó entonces, como hizo YPF y otras operadoras más, por alquilar cargueros para acopiar en el mar parte de su producción.

Pero esos barriles flotantes se encuentran hoy ante un doble dilema: las pocas propuestas recibidas no superan el dígito ante la sobreoferta de petróleo en todo el mundo, y la opción de esperar en el mar también choca contra el costo extra que implica el alquiler de ese espacio.

La falta de demanda local y mundial de petróleo no solo llevó a la proliferación de la industria de los cargueros petroleros que no viajan a ningún lado, sino que hizo que la cotización del Brent, la referencia del crudo argentino, se deslindara en la práctica de lo que marcan las pizarras.

Pan American Energy (PAE) es la operadora que tiene más aceitada la vía exportadora, con cerca de 15 años de envíos de su crudo Escalante. Precisamente más de dos millones y medio de barriles de ese crudo pesado ya fueron exportados con contratos que marcan la salida de dos cargueros por mes.

Pero el precio negociado realmente asombra pues es de apenas 9,70 dólares por barril. Un valor que claramente no cubre los costos de su producción, pero que permite a la firma de la familia Bulgheroni seguir moviendo sus cigüeñas.

El día que se pactaron esas ventas el Brent cotizaba a 25 dólares -muy por encima del actual valor- pero ante el exceso de ofertas, el crudo argentino recibió un descuento de “calidad” de 12 dólares. Una quita que más tiene que ver con el mercado que con el petróleo, pues en enero el Escalante se negociaba por sobre el Brent.

YPF acopió crudo liviano, de tipo Medanito, en dos cargueros que flotan sobre el mar argentino. Pero la única oferta que tuvo por sus barriles fue chocante: el descuento propuesto era de 18 dólares y dejaba el precio por barril entre 2 y 3 dólares, es decir, al mismo valor que una latita de Coca Cola.

Ante este escenario no sólo los cierres de pozos y yacimientos proliferaron en los últimos días en todo el país, sino que evidencian una tendencia a multiplicarse. El ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro, precisó que si bien “el peor momento fue al inicio de la cuarentena, al no haber cerrado producción, en mayo vamos a ver una mayor afectación a la producción que la de abril”.

Las estimaciones que realizan especialistas del sector como el director de G&G Energy Consultants, Daniel Gerold, es que de no aplicarse estrategias de mitigación, la producción nacional de petróleo podría caer entre un 20 y un 25%, complicando seriamente para el año que viene la balanza comercial.

Y entre esas estrategias de mitigación hay algo que en la exportación realizada por PAE dejó al descubierto: pese al crítico momento que vive el sector petrolero, cada barril vendido pagó un 12% de retenciones a las exportaciones.

En la otra punta de la cadena productiva petrolera, esta semana otra refinería del país frenó sus operaciones. Se trata de Refinor, en Campo Durán, Salta, la cual se suma al cierre realizado la semana pasada de la refinería de Raízen en Dock Sud y la semana anterior la de YPF en Plaza Huincul.

El escenario en esta punta de la cadena marca que desde el inicio de la cuarentena se pasó de una caída en la demanda de combustibles del 80% en las naftas a ser del 70% en esta semana y del 50 al 40% en el caso del gasoil.
Es decir que pese a la flexibilización de la cuarentena, la demanda local no logra recomponerse y promete que la crisis que hoy se ve en la industria, sea sólo la punta del iceberg.

El ajuste salarial en tiempos de coronavirus

Los gremios petroleros, en especial los dos sindicatos de petroleros de base más grandes del país, dieron una muestra de mesura y fueron quienes pugnaron por acuerdos salariales para los trabajadores que están en sus casas por la cuarentena.

La medida tiene dos puntas, por un lado para los trabajadores representa que si bien van a cobrar menos, van a cobrar y con certeza. Pero a su vez, para las empresas representó un ahorro en un momento de extrema complicación económica.

Sobre la marcha se amplió el criterio del gobierno nacional para incluir a buena parte de las empresas del sector en las ayudas para abonar salarios. Es que si bien la industria energética fue exceptuada desde el inicio de la cuarentena, opera con guardias mínimas que dejaron entre el 10 y el 5% del personal habitual en funciones.

La negociación salarial que se sella esta semana entre los diversos gremios petroleros y las cámaras empresarias medulares marca un nivel de seriedad y cuidado de la industria que dista bastante de lo visto en otros segmentos de la economía, también afectados por estos tiempos de coronavirus.

Resta ahora por ver qué sucederá el 1 de junio, el día después a los acuerdos salariales firmados. Una fecha en la que no sólo muchos de los trabajadores seguirán sin poder reinsertarse a la actividad, sino en la que también las empresas arrastrarán más semanas de vacas flacas.

Fuente: Rio Negro

En ese marco también surgieron voces en disidencia que salieron a alertar que la medida no solucionará los problemas que presenta el actual estado de excepción.

El tema en discusión desde principios de marzo se reactivó en las últimas jornadas luego de que el precio internacional del crudo enfrentara fuertes oscilaciones y tocara mínimos históricos de cotización, tanto en la variedad WTI que rige al mercado de Estados Unidos, como el crudo Brent que es la referencia a nivel local.

Así, volvió a ser planteado hoy por el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro, quien respaldó que se fije un precio sostén del barril de petróleo debido a la baja de la cotización y la caída de la demanda mundial de hidrocarburos en el marco de la pandemia de coronavirus.

Monteiro, al participar en una videoconferencia organizada por la Federación de Cámaras del sector Energético de Neuquén (Fecene), destacó que «el precio sostén de petróleo pretende mantener la actividad porque es una herramienta que va a permitir a las empresas productoras y de ahí al resto de la cadena de valor, contar con una expectativa de ingresos que hoy no tiene».

«Un aspecto que se ha planteado en las gestiones con la Nación es que se debe priorizar la cadena de valor regional por sobre todas las cosas y el sostenimiento del empleo», aseguró el funcionario neuquino.

En ese mismo sentido, el presidente de la Cámara Empresarial Industrial de Petróleo y Afines de Neuquén, Cristian Bergese, aseguró que las cámaras empresarias, de Neuquén, Mendoza, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, están «más que de acuerdo con la implementación de un precio sostén».

«Estamos de acuerdo en un barril criollo atado a ciertas obligaciones a cumplir como el desarrollo de empresas regionales, el mantenimiento de empleo y el recupero de la actividad», aclaró Bergese en diálogo con Télam tras el encuentro virtual al que se sumaron funcionarios y legisladores de las provincias productoras de hidrocarburos.

EN CONTRA

Si bien la discusión que se lleva adelante dentro de la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo tiene el respaldo casi unánime de la cadena productiva, desde la provincia de Buenos Aires se escucharon voces en disidencia, a través del titular de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustible (FASiPeGyBio), Pedro Milla.

Milla consideró que si se decide establecer en 45 dólares el valor de referencia para el barril doméstico habrá un «impacto directo en las refinerías y en los puestos de trabajo».

En declaraciones formuladas a Télam, el dirigente analizó que «un barril criollo en US$ 45 se convertiría en un precio exuberante teniendo en cuenta la situación mundial y beneficiaría solamente al sector de las empresas integradas. Esto dejaría por fuera a las refinerías que abundan en la provincia de Buenos Aires, aumentando la pérdida de puestos de trabajo».

Milla sostuvo que «defendiendo la decisión del gobernador Axel Kicillof, que propone impulsar a Buenos Aires como provincia petrolera, la Federación considera que es un momento crucial e importante para actuar en conjunto; desde organizaciones sindicales y empresas, con el gobierno provincial, para sumarse a la discusión sobre la fijación de los precios sostén».

Otra voz en disidencia fue la del vicedirector del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (Oetec), Juan Francisco Fernández, quien opinó que «un barril criollo en condiciones normales de mercado es una buena herramienta para ser anticíclicos cuando el mercado internacional cae mucho, pero con un precio del Brent que hoy llegó a tocar los US$ 16 y con una demanda de combustibles local que se retrajo a un 90’% no tiene mucho sentido».

Fernández, en diálogo con Télam, también consideró que en el mediano plazo la creación de un barril criollo le conviene básicamente a las petroleras, a todos los que trabajan en el petróleo y a las provincias que viven de las regalías.

Finalmente, desde el último eslabón que afectaría un barril criollo, es decir las estaciones de servicio, el presidente de la Confederación de Entidades Comercializadoras de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Gabriel Bornoromi, expresó que el sector también «está a favor de un barril criollo».

Un precio sostén del crudo es «una solución para conservar todos los puestos de trabajo de la industria del petróleo y para que cuando esta coyuntura pase, exista la posibilidad de exportar y ser autosuficientes, pero las estaciones de servicio deben ser tenidas en cuenta en estas definiciones».

La videoconferencia del domingo entre el Jefe de Estado, Alberto Fernández, y los gobernadores no solo fue para advertir a los líderes provinciales de la extensión de la cuarentena. Los mandatarios también plantearon necesidades urgentes. La liga Patagónica exigió por un barril criollo. Podría haber un precio de referencia fijado en u$s 46.

Antes del mensaje grabado del domingo de Alberto Fernández junto a los ministros Santiago Cafiero (Jefe de Gabinete) y Wado de Pedro (Interior), anunciado la extensión de la cuarentena, el Jefe de Estado dialogó por videoconferencia con gran parte de los gobernadores.

En ese diálogo, el presidente les explicó los motivos de la prórroga del aislamiento preventivo obligatorio y de la continuidad de todas las medidas sanitarias, económicas y sociales para contener la pandemia. Sin embargo, la videoconferencia también sirvió para que los gobernadores esbocen una serie de planteos con impacto en sus propios distritos.

Fuentes cercanas al gobernador Mariano Arcioni, subrayaron a EL CHUBUT que el planteo más fuerte de la liga de gobernadores Patagónicos fue la necesidad de establecer un “barril criollo” por el desplome del crudo.

“Es insostenible para las provincias productoras de hidrocarburos y para las empresas seguir operando con un valor en los 20 dólares por barril”, confió a este diario un hombre que sigue de cerca el mundo del petróleo.

En aquella videoconferencia, la primera en abrir planteos fue la gobernadora Alicia Kirchner de Santa Cruz. La mandataria fue la que inició el reclamo de establecer “un barril criollo” para sostener el precio del crudo y atenuar el impacto de la caída de ingresos en medio de la parálisis que provoca la cuarentena.

Una vez planteado el tema, los gobernadores Omar Gutiérrez de Neuquén, Arabela Carreras de Río Negro y Arcioni de Chubut salieron en línea y respaldaron el pedido de Alicia Kircher. Todos los mandatarios coincidieron que la medida debería instrumentarse en forma “urgente”.

El presidente se mostró receptivo para analizar las posibilidad y fuentes provinciales indicaron a EL CHUBUT que el barril criollo podría establecerse en 46 dólares. “Es un precio menor al que buscábamos, pero comparándolo a los 20 dólares que está actualmente, es un alivio”, destacaron de Fontana 50 a este diario.

El Gobierno nacional decidió abrir una serie de negociaciones con las provincias productoras de hidrocarburos y las empresas petroleras para reinstalar un precio sostén o «barril criollo» con el objetivo de evitar que la producción se derrumbe y se pierdan puestos de trabajo.

Por otro lado, la gestión de Alberto Fernández decidió que a partir del miércoles 1 de abril descongelará el impuesto a los combustibles, según revela la agencia Noticias Argentinas. Pero ese descongelamiento impositivo no tendrá impacto en el precio del surtidor dado que el incremento va a ser absorbido por las refinadoras que se ven beneficiadas por la caída del precio internacional del crudo.

Los precios del petróleo volvían a bajar fuerte este lunes y el valor del barril Brent del mar del Norte, de referencia para la Argentina, se ubica en torno a los 26 dólares, continuando en el nivel más bajo desde mayo de 2003.

Cómo ganarle al coronavirus sin arruinar la economía El barril de crudo Brent, que cotiza en el mercado electrónico de Londres (ICE), se comercializaba a 26,374 dólares con una suba de 5,76% para su entrega en mayo, según el panel de valores de Investing. En tanto, el barril de crudo WTI, que cotiza en el mercado a futuro de Nueva York (Nymex), cotizaba a 20,44 dólares el barril, por lo que ascendía 5,44% para su entrega en abril.

Los precios del crudo cambian minuto a minuto en ambos mercados debido a que la volatilidad. En este escenario, el Gobierno argentino trabajaría para establecer un esquema de retención variable vinculado al precio internacional del crudo que permite amortiguar las variaciones extraordinarias por motivos exógenos al mercado. El acuerdo debe incluir un compromiso para sostener la producción y el empleo, además de potenciar a los proveedores locales que tienen que tener un rol protagónico en este esquema, dijeron las fuentes de NA.

El Estado nacional está oficiando como mediador para garantizar que el acuerdo de partes se cumpla. En tercer lugar el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, está llevando adelante una negociación con todos los actores para fijar un barril criollo. Las provincias productoras quieren un barril de 54 dólares mientras que las empresas lo ubican más abajo, por lo que el Gobierno está intentando encontrar un punto intermedio, dijeron las fuentes oficiales.

Fuente: Perfil

Entre los anuncios del presidente Mauricio Macri de este miércoles se contó el congelamiento de los combustibles por los próximos 90 días (aunque habló de “las naftas”, se descarta que incluirá también al gasoil, fundamental en lo que hace a transporte público y cargas enerales), algo que se basaría en la combinación de dos variables: un precio de petróleo de referencia a 59 dólares y un dólar de 45 pesos, así lo reseñó ADNSUR.

La  medida que todavía está en estudio tomaría en cuenta un precio de petróleo independiente de la cotización internacional. Aunque el crudo Brent cotizó estos días entre 60 y 59 dólares, la referencia quedaría fijada en este último precio, independientemente de que el crudo pueda subir hasta 65 ó 68 dólares.

Igualmente, esa diferenciación con el precio internacional ya se viene aplicando en Chubut, a raíz de las retenciones a la exportación, que llevan la liquidación a alrededor de 6 dólares por debajo de la referencia internacional, según recordaron analistas consultados por ADNSUR. Sin embargo, otra duda comenzó a plantearse: entre las consecuencias post devaluación también comenzó a trascender de que el gobierno resuelva aumentar el monto de las retenciones, que hasta ahora es de 4 pesos por cada dólar exportado. Para no seguir licuando la recaudación fiscal y mantener una relación similar al 10% que rigió desde septiembre del año pasado, el gobierno podría elevar ese valor por encima de los 6 pesos, para seguir de cerca la evolución del dólar.

Por su parte, La Mañana de Neuquén informó en las últimas horas que para mantener los precios estables, la Secretaría de Energía fijaría un tipo de cambio fijo, de 45,19 pesos, para evitar que las petroleras trasladen el desfase del dólar a los combustibles, que de ese modo deberían subir un 30%.

Otro medio especializado, EconoJournal, detalló que el encuadre legal para dar forma a la resolución que se trabaja en el ámbito nacional se apelaría a la ley de Abastecimiento. Casualmente el mismo instrumento que aplicaba el ex secretario de Comercio durante el kirchernismo, Guillermo Moreno, en tiempos en que el “barril criollo” servía para evitar las subas abruptas de los precios de combustibles, o bien las bajas de producción cuando el crudo cayó a 30 dólares por barril.