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En los primeros cinco meses del año, los precios mayoristas acumularon una suba del 18,8% y en 12 meses del 68,5%, informó el INDEC.

Los precios mayoristas se aceleraron en mayo pasado a un 4,9% frente al mes previo, con una fuerte suba en el caso de los Productos Primarios, impulsados por el petróleo crudo y gas (+11%), indicó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

De esta manera, en los primeros cinco meses del año, los precios mayoristas acumularon una suba del 18,8% y en 12 meses del 68,5%, informó el organismo.

En tanto, el Costo de la Construcción aumentó 3% en mayo y acumuló una suba de 14,1% en lo que va del año, y 45,1% respecto a mayo del año pasado.

Con estas cifras, el organismo concluyó la difusión de los índices de precios que comenzó con el Indice de Precios al Consumidor la semana pasada, que arrojó una suba de 3,1% para mayo, 19,2% el acumulado, y 57,3% en los 12 meses.

 

 

ambito

Con la intención de intentar morigerar el impacto de la crisis en el bolsillo del trabajador argentino, que en el último año la pérdida del poder adquisitivo fue de 20 puntos respecto de la inflación, el Gobierno anunció a mediados de abril que frenaba los aumentos que estaba ya pautados en electricidad, gas y transporte para lo que resta del año.

En el caso de la luz, suspendió las dos alzas del 4% cada una prevista para mayo y agosto, y en materia de transporte público dio marcha atrás con el último aumento del subte, que se iba a ir a $21 en abril y aseguró que al menos hasta después de las elecciones de octubre, no habrá cambios en el valor de los pasajes de tren y colectivo.

Para el gas, el esquema es distinto. Desde que Mauricio Macri asumió la presidencia, el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, había dispuesto dos aumentos por año: abril y octubre, que se basan en el valor del dólar al momento de las negociaciones con las empresas y la inflación de precios.

La suba de octubre quedó suspendida, pero el aumento de abril del 29%, que este año se aplica en 3 partes -abril, mayo y junio, sigue en pie. Así las cosas, este mes aumenta un 7,5% el gas para completar ese 29% fijado.

Aumenta junio, pero se paga en diciembre

Al igual que el año pasado, la gestión de Cambiemos resolvió en este año electoral «planchar» la tarifa del gas durante los meses de invierno, que es cuando más se consume y pagar la diferencia durante el verano.

Así, durante junio, julio, agosto y septiembre se pagará un 78% del valor final (que contempla el 29% de aumento) y el 22% restante de cada mes se abonará en 4 cuotas iguales, y con intereses, en diciembre, enero, febrero y marzo, los meses de menor consumo de gas, pero que sube fuerte el gasto de los hogares por el uso de energía eléctrica.

En la factura, el monto a pagar más adelante figurará como «diferimiento estacional».

La medida le costará al Estado $4500 millones, que deberá compensar con reducción del gasto en otro sector para cumplir a fin de año con la meta de equilibrio fiscal.

El costo adicional se explica porque el Estado se hará cargo de los intereses que implica para las empresas distribuidoras no cobrar el total del pago y salir al mercado a buscar financiamiento para cubrir esa factura. Por allí se irán $2500 millones.

Los restantes $2000 se deben a que las empresas recibirán el aumento del 29% desde abril, pero el usuario tendrá una suba menor.

 

El gas se duplicó sólo en un año

De acuerdo a un relevamiento del Centro de Investigaciones de Políticas Energéticas, la tarifa de gas aumentó un 92% entre julio de 2018 y julio de 2019. Un hogar con consumo medio a bajo pagaba el año pasado $1.087 y ahora deberá desembolsar $2.097 por todas las alzas que sufrió el servicio en los últimos 12 meses.

En tanto, en la era Macri, el gas lleva aumentado un 1000%, según un relevamiento de minutouno.com

Las petroleras YPF y Raizen -con su marca Shell- aumentaron desde esta medianoche 1,5% el precios de los combustibles, naftas y gasoil, en sus estaciones de servicio de todo el país, informaron fuentes de las compañia

Tras el anuncio de YPF de ayer por la tarde de incrementar los valores 1,5%, por la noche le siguió Raizen y se espera que en igual porcentaje lo haga Axion, quien aún no lo ha confirmado.

Los nuevos precios en los combustibles Shell en Ciudad de Buenos Aires son:$ 49,98 para el litro de nafta V-Power; $43,63 para el de nafta Súper; $47,98 para el V-Power diesel y $42,23 Fórmula Diesel, detallaron desde Raizen.

Fuentes de YPF informaron ayer por la tarde que el incremento que regía a partir del primer minuto del sábado responde al atraso acumulado de los combustibles en los últimos meses por los movimientos del precio internacional del crudo Brent y el movimiento del tipo de cambio.

También se suma al análisis de la petrolera para determinar sus precios la suba de los biocombustibles utilizados para los cortes de las naftas (etanol) y del gasoil (biodiesel), cuyos valores son regulados por el Estado.

El aumento este mes podría haber sido al menos de otro 1,5% si se hubiera aplicado el ajuste trimesral del impuesto a los combustibles líquidos que debía regir a partir de hoy, pero que el gobierno nacional decidió postergar, al menos hasta el 1 de julio para atenuar el impacto en los surtidores.

De esta manera, los nuevos valores de referencia de YPF vigentes desde hoy serán para la nafta súper $42,64; nafta Infinia $49,20; diesel 500 $40,24 y Infinia diesel $47,10.

Fuentes del sector analizaron que el moderado incremento de YPF es una decisión que está muy condicionada por la situación recesiva del consumo de combustibles de los últimos meses, más allá de que se estima que los precios están entre un 10% y un 15% por debajo de la paridad de importación.

También se destacó que la decisión del gobierno de postergar el incremento impositivo -el que se actualiza trimestralmente de acuerdo al índice de precios mayoristas- le bajó el piso al aumento y le permitió a las compañías recuperar en parte el atraso que, consideran, tienen sus precios.

Otro elemento de análisis que se explicaba en el mercado esta tarde es que las petroleras también observan la dinámica del tipo de cambio que se mantuvo estable en las últimas semanas, y la tendencia del crudo internacional con aparente tendencia a la baja.

Fuente: Jornada

El Ejecutivo postergó la aplicación de un impuesto a los combustibles, pero mantuvo el tributo que se aplica al carbono.

Aunque el Gobierno publicó un alivio impositivo sobre un tributo a la venta de combustibles, las petroleras mantienen su idea de incrementar la nafta hacia el fin de semana. Según fuentes del sector, la suba rondaría el 3%. En caso de no haber mediado el Poder Ejecutivo, el incremento podría haber superado el 4,5%

La Secretaría de Energía publicó en el Boletín Oficial del miércoles la postergación de un impuesto a los combustibles. El alivio será por un mes. En lugar de correr desde el primer día de junio se aplicará desde julio.

La decisión del Gobierno apunta a tratar de reducir la suba en los precios de los combustibles.  Según fuentes oficiales, el aumento impositivo podía provocar un encarecimiento cercano al 1,5% en los importes.

​Sin embargo, el Poder Ejecutivo mantendrá un impuesto al «Carbono». Si bien tiene menos peso que el de «Combustibles», implicará una mayor tributación por parte de las compañías. En ese sentido, las petroleras mantienen el aumento previsto para el fin de semana.

Con el alivio, el Poder Ejecutivo intentó que la recomposición de combustibles sea menor a la explorada por las petroleras. La devaluación del peso frente al dólar (17,8% este año versus 13,5% que aumentó la nafta) les parecía suficiente motivo para mantener el aumento.

El gravamen que iba a subir es el impuesto sobre los combustibles líquidos (que antes era el ITC o impuesto a la transferencia de combustibles). Reflejaba la inflación del primer trimestre y generaba más de un peso por cada litro vendido según cálculos de las petroleras.

Las compañías venían pidiendo que el aumento tributario se desdoble, como sucedió en marzo. «De todas formas, hay atraso, hubo una inflación de 3% en abril y eso hay que reflejarlo», repiten desde la industria refinadora.

Según los números que manejan en las empresas, los precios de los combustibles están entre un 6% y 12% retrasados. Esa es la recomposición a la que apuntarán.

Si bien YPF suele encabezar los aumentos, este año ese rol se está rotando entre las distintas empresas. Ya hubo rondas de aumentos lideradas por Raizen (que posee la explotación de la marca Shell) y en mayo la posta la tomó Axion.

Sin embargo, YPF termina determinando el comportamiento del resto del mercado. Cuando Raizen fue con un incremento del 9%, YPF corrigió un 4,5% y provocó que el resto del mercado la imitara.

Según entienden entre las redes de estaciones de servicio, este aumento será liderado por YPF. Apuntan a tenerlo en vigencia desde el sábado. Aunque puede haber alguna postergación, los nuevos importes ya estarán en los surtidores durante el fin de semana.

 

clarin

Miguel O’Byrne es productor de Santa Cruz y dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Desde hace “12 o 13 años”, según cuenta, está trabajando incansablemente para lograr algo que ahora parece estar a la vuelta de la esquina: que el país cuente con un programa de explotación racional de una especie que hace años se la consideraba bajo riesgo y ahora se ha transformado en una plaga, al menos para los productores ovinos de la Patagonia. Se trata del guanaco.

O’Byrne sabe de lo que habla no solo por haber trabajado mucho en este proyecto. Sabe sobre todo porque “en Santa Cruz está el 70% del guanaco de todo el mundo”, describe. Los conoce, los disfruta y también los ha padecido, porque esos camélidos americanos compiten metro a metro por el poco pasto disponible para las ovejas. De allí que considere prioritario poner en marcha un plan de explotación racional, que le de valor a la carne de guanaco, aproveche su fibra, y a la vez detenga el problemático crecimiento de esta población protegida.

Luego de una experiencia piloto de faena y venta de carne de guanacos realizada en 2018, “el nuevo plan va a empezar a partir de junio. A partir de ahí tendrán que aparece los emprendedores interesados para ver cómo se pone esto en funcionamiento, porque hasta ahora solo hay un frigorífico (el Famaillí, de Río Gallegos) que tiene habilitación para la faena” controlada de esta especie, explicó O’Byrne.

“El proceso tardará unos cuantos años, pero no hay duda que (la carne de guanaco) es una alternativa”, se entusiasmó. Según sus datos, existen en el país unos 3 millones de guanacos, cuando antes había solo 500 mil. “Hoy en día el guanaco va y viene (por la región patagónica) y así es muy difícil controlar un pastoreo”, se lamentó el productor de ovinos.

Según O’Byrne, la carne de guanaco tiene un gran potencial, porque es carne magra. “Hay que encontrarle el nicho nacional e internacional, aunque ya el año pasado se exportó un contenedor a Europa), cuenta.

Pero también se puede aprovechar la fibra, que está considerada como una de las más finas del mundo, un poco por debajo de la vicuña, que es la más cara. La fibra de guanaco, de todos modos, “ha desaparecido del negocio textil”, por lo que llevaría tiempo reconstruir ese mercado.

 

En el programa se contempla que los guanacos que vayan a faena sean capturados del ambiente, mediante técnicas de “asilvestría” (juntar, seleccionar, esquilar, y mandar algunos ejemplares a faena). “Hay un sistema avalado por la Secretaría de Ambiente que se va a utilizar”, remarca el ganadero. “Nadie tiene que tener miedo de que se está haciendo un daño a la especie, pues al contrario si creció 15 a 20 veces en 20 años quiere decir que nunca estuvo en riesgo”, insiste.

-¿Y es rica la carne de guanaco?- le preguntamos a O’Byrne.

-Si vas al sur, en Santa Cruz, Río Negro o Chubut quizás a veces has comido y no lo sabías. La gente la ha comido siempre y hoy en los restaurantes de El Calafate por ejemplo, casi todos tienen hamburguesas u otros platos preparados con carne de guanaco. La carne es rica, pero es distinta. Se prepara de otra manera. Conozco muy poca gente a la que no le haya gustado.

 

 

Bichos de Campo

El Gobierno autorizó un aumento, en 3 cuotas, del 17,5% de las cuotas de los afiliados a las empresas de medicina privada, según la resolución 872/2019 del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.

El primer aumento, del 5,5%, regirá a partir del 1 de julio. Otro 6% se sumará desde el 1 de agosto y el tercero, también del 6%, regirá a partir del 1 de septiembre.

El aumento del 17,5%, dice la resolución, es “complementario y acumulativo de aquel que fuera aprobado el 29 de marzo de 2019” cuando se autorizó un incremento del 7,5% desde el 1° de mayo. Así, a septiembre, el aumento acumulado en los 4 tramos será del 26,3%.

Con cargo al año pasado, el sector aplicó hubo 5 aumentos: 7,5% desde junio, otro 7,5% a partir de agosto, 8% desde octubre, 8,5% en diciembre y 5% en febrero pasado. Un incremento total del 42,2%.

Por todos estos aumentos, y caída del poder adquisitivo, muchos afiliados se pasaron a planes más bajos, con menor cobertura o directamente se desafiliaron de la prepaga. Entre las empresas del sector se calcula que la merma de afiliados afectó al 15% del total.

En promedio, el costo de los planes de las prepagas es de entre $ 6.000 y $ 7.500 mensuales para una persona de edad mediana, y es mucho más alto para los adultos mayores. Un matrimonio joven con dos hijos menores, por un plan sin reintegros, paga alrededor de $ 13.000 por mes. Y los planes familiares mayores superan ese importe.

El sector cuenta con 6 millones de beneficiarios, de los cuales sólo un millón son voluntarios. Del resto, el grueso deriva sus aportes de la Seguridad Social a la prepaga a través de las obras sociales y deben pagar, en caso de corresponder, la diferencia con relación al monto del plan privado que se vio incrementado, porque los salarios aumentaron mucho menos que los valores del plan.

Como el salario sigue cayendo en términos reales, se acrecientan los montos de esa diferencia. Otro sector menor corresponde a planes corporativos de empresas.

 

 

Clarín

La actualización impositiva debía regir desde el sábado 1. Para la Secretaría de Energía, se recortaría el incremento en los combustibles previsto en 1,5 puntos porcentuales.

El Gobierno decidió postergar por un mes el aumento en los impuestos a los combustibles que debían regir desde el sábado 1 de junio.

De esta manera, la Secretaría de Energía espera moderar la suba en las naftas previstas para el sábado. Los aumentos estipulados se recortarían en alrededor de 1,5 puntos porcentuales, de acuerdo con las estimaciones del Ejecutivo.

Como es habitual, con el cambio de mes las petroleras remarcan los precios de los combustibles para que estos vayan acompañando las fluctuaciones del dólar.

Si bien el tipo de cambio estuvo relativamente calmo en mayo, las grandes compañías pasan a precios en tandas la suba del dólar de marzo, del orden del 10 por ciento.

Según fuentes del sector, el aumento de junio rondaría entre 3 y 4 por ciento.

Según trascendió entre los estacioneros, se preparan para una remarcación cuyo piso será del 3% y que se sumará al 13% de incremento que acumulan los combustibles desde principios de año.

A partir de junio subirá el impuesto que grava al carbono y a los combustibles líquidos, que se incluye en el precio de las naftas y se ajusta por inflación.

Según la variación de los precios minoristas, ese impuesto tendrá un aumento del 11,8%, que tendrá un impacto del 1% en los importes en los surtidores.

Pero además, habrá encarecimiento adicional por la inflación y la devaluación del dólar frente al peso, que producirá una suba cercana al 3%, aunque dependiendo de la aplicación del impuesto puede llegar al 3,5% o casi al 4%.

En el interior del país los reajustes suelen ser mayores por el costo de la logística, que implica el abastecimiento de las estaciones de servicio.

En la última revisión de los impuestos a los combustibles, de marzo pasado, la secretaría de Energía desdobló el incremento impositivo en dos tandas, una parte en marzo y otra en abril.

En el sector estiman que ahora puede suceder lo mismo, desdoblando el aumento del impuesto con una parte en junio y otra en julio.

Según fuentes de las compañías petroleras, el precio aumentará desde el próximo primero de junio cuando comienza a regir la suba impositiva.

Las compañías estiman que el atraso en el precio de los combustibles va del 6% al 20%, por el impacto de la inflación y que el aumento en la comercialización de los combustibles ubicaría cera del 4% promedio.

Ayuda a que el aumento no sea más alto que la cotización del dólar se mantuvo en el último mes y el precio internacional del petróleo crudo tampoco tuvo variaciones significativas.

Los combustibles volverán a aumentar el próximo sábado. Esta vez la suba será de entre 3 y 4 por ciento.

El nuevo incremento de los combustibles se suma al 13 por ciento que ya acumulan desde principios de año. El motivo del aumento es la suba del impuesto que grava al carbono y a los combustibles líquidos, que se incluye en el precio de las naftas y se ajusta por inflación.

Según la variación de los precios minoristas, ese impuesto tendrá un aumento del 11, por ciento, que tendrá un impacto del 1 por ciento en los importes en los surtidores.

Pero además, habrá encarecimiento adicional por la inflación y la devaluación del dólar frente al peso.

En el interior del país los reajustes suelen ser mayores por el costo de la logística, que implica el abastecimiento de las estaciones de servicio.

En la última revisión de los impuestos a los combustibles, de marzo pasado, la Secretaría de Energía desdobló el incremento impositivo en dos tandas, una parte en marzo y otra en abril.

En el sector estiman que ahora puede suceder lo mismo, desdoblando el aumento del impuesto con una parte en junio y otra en julio.

Según fuentes de las compañías petroleras, el precio aumentará desde el próximo primero de junio cuando comienza a regir la suba impositiva.

Las compañías sostienen que el atraso en el precio de los combustibles va del 6 al 20 por ciento por el impacto de la inflación y que el aumento en la comercialización de los combustibles ubicaría cera del 4 por ciento promedio.

Ayuda a que el aumento no sea más alto que la cotización del dólar se mantuvo en el último mes y el precio internacional del petróleo crudo tampoco tuvo variaciones significativas.

 

 

Pagina 12

La empresa British American Tobacco Argentina anticipó que aplicará desde este viernes un aumento del 6% promedio en el precio de sus cigarrillos.

La compañía argumentó que la decisión se debe al «contexto inflacionario», mientras aseguró tener preocupación por la falta de «cumplimiento del pago del impuesto mínimo por parte de ciertas tabacaleras informales» al asegurar que «afecta la posibilidad de competir en igualdad de condiciones».

Según la nueva lista de precios, los Lucky Strike Red Box de veinte pasarán a costar $86, mientras los KS tendrán un valor de $81 y los Red Box de doce, de $50. Los Lucky Strike Click Cool Box aumentarán a $86 y los Lucky Strike Click Cool KS saltarán a $81. El precio de Rothmans Red Box de veinte será de $80 y el del formato KS, de $68.

«Los precios de dicha lista deben ser respetados en todo el territorio nacional ya que la normativa vigente prohíbe que los precios de venta al público de los cigarrillos,publicados por las empresas tabacaleras, sean alterados en las etapas de comercialización subsiguientes», subrayó la compañía.

La semana pasada, la empresa Massalin Particulares había remarcado sus precios un 5% promedio, en lo que representó su tercera suba en lo que va del año. La decisión fue tomada «para hacer frente al incremento en su estructura de costos», aseguró la compañía.

Desde ese momento, Malboro costará $86 en su versión KS y $92 el box; Philip Morris, $81 en su versión KS y $86 el box; y la marca Chesterfield, $75 en su versión KS y $80 el box. Por su parte, la marca L&M, $68 en su versión KS.

 

 

iProfesional

La empresa Massalin Particulares, uno de los líderes del mercado de tabaco, anunció que aumenta los precios de sus cigarrillos un 5% en promedio desde hoy, para hacer frente al aumento en su estructura de costos.

Entre las principales marcas que la empresa comercializa se encuentran Marlboro, que costará $86 en su versión KS y $92 en su versión box; Philip Morris, que costará $81 en su versión KS y $86 en su versión box; y la marca Chesterfield, que costará $75 en su versión KS y $80 en su versión box. Por su parte, la marca L&M, costará $68 en su versión KS.

Otras marcas tales como Benson & Hedges, Parliament y Virginia Slimsse venderán a $100 en su versión box de 20 cigarrillos, informó la compañía a través de un comunicado.

La empresa consideró, al explicar los aumentos, que «el sector tabacalero soporta en la Argentina una alta presión fiscal, cercana al 80% del precio de venta del producto al consumidor. Este nivel se ubica entre los más elevados a nivel mundial».

«Es importante recordar a los puntos de comercialización -indicó Massalín- que está prohibido modificar los precios de venta al público de los cigarrillos publicados por las empresas tabacaleras».

 

 

Ambito