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Mientras realizaba una entrevista a sobrevivientes de abuso sexual infantil (ASI), la conductora de C5N, Mariela Fernández, reveló este jueves que fue víctima del mismo delito cuando tenía sólo 10 años por parte de un primo siete años mayor.

«Yo les voy a contar, yo fui víctima de abuso a mis 10 años y no tuve la posibilidad de ponerlo en palabras, me daba vergüenza y mi mamá no se daba cuenta», dijo , de pronto, cuando entrevistaba a Sebastián Cuattromo y Silvia Piceda, de Adultxs por los derechos de la infancia.

«El que descubre la situación es mi hermano tres años menor y es él quien pone en palabras lo que había visto, lo que estaba pasando y es ahí cuando a mí me corren de ese lugar», agregó.

La conductora que estuvo más de un año y medio alejada de las cámaras para recuperarse de un cuadro de depresión desatado por la muerte de su padre, fue entrevistada posteriormente por su compañera Luciana Rubinska al inicio del programa Minuto a Minuto.

«No hubo la posibilidad de hacer una denuncia judicial, simplemente se cortó el vínculo con la familia de agresor y yo hace muy poco que pude ponerlo en palabras y todavía me cuesta expresarlo», dijo.

Madre de una joven de 20 años, la conductora Fernández explicó que contó su caso para exhortar a los padres a que presten atención a los indicios de abuso que pueden presentar aquellos niños que, como ella, no pudieron expresar lo que les pasaba en el momento en que estaba ocurriendo.

En su caso, «los abusos se daban en situaciones de juego», en momentos en que las familias se reunían para almorzar o cenar en fin de semana, y los niñas y niños y adolescentes quedaban jugando solos, sin supervisión de un adulto.

Particularmente, Fernández contó que era abusada mientras jugaban a la escondida o al «cuarto oscuro», momentos en que el agresor la llevaba con él con la excusa de que había encontrado el mejor escondite.

«Eran manoseos seguidos de una amenaza, de un cállate la boca porque nadie te va a creer. Y esas situaciones provocaban en mí una anulación total, sólo atinaba a quedarme quieta», dijo.

La periodista contó que los hechos de abusos se repitieron «varias veces» hasta que su hermano de 7 años, «que es mi gran héroe», fue testigo de uno y lo contó a sus padres «apenas subimos al auto para volver a casa».

«Se cortó todo: mi madre fue, lo encaró y le dijo ‘yo me entero que le ponés una mano encima a Mariela de nuevo, vengo y te la corto’. De ahí no lo vi nunca más. Fue la manera que supimos y elegimos en ese momento pero ante un caso de éstos hoy recomiendo denuncia judicial, llevar a la criatura a un psicólogo y hacer un chequeo médico», dijo.

Las secuelas

Como secuelas de estos episodios de abuso, Fernández contó que tuvo dificultades en el momento de iniciarse sexualmente, para superar cierta tendencia a la «sumisión» y para aceptar su cuerpo.

«A mí resultó difícil amigarme con mi lado femenino y con mi cuerpo, porque yo pensaba que si usaba un escote o la pollerita, estaba habilitando al otro a que hiciera conmigo lo que quisiera», contó.

«También en lo personal muchos años de mi vida fui más sumisa, porque me quedó metido en algún lugar esto de ‘cállate’, ‘no digas nada’, ‘tu palabra no sirve’, ‘no te van a creer’. Por ahí había cosas que no me gustaban y yo me las callaba», agregó.

La conductora aseguró que si bien «es una experiencia de vida que tengo superada», le costó dejar de asociar «cualquier problema» personal con aquella experiencia y poder «perdonar» a su agresor para sanar.

La idea es que “sea efectivo y realmente sirva para detectar los casos, y que en estos casos que se detectan se cumplan una serie de normas, relativas a la privacidad y la ejecución del protocolo, que debe ser ágil y no debe ocasionar más inconvenientes”, sostuvo el titular de la cartera sanitaria provincial, Fabián Puratich.

El ministro de Salud del Chubut, Fabián Puratich, destacó el nuevo “Protocolo para el Abordaje Integral de los casos de Abusos Sexuales en Niños, Niñas y Adolescentes”, que fue presentado días atrás por la Dirección Provincial de Maternidad, Infancia y Adolescencia de la cartera sanitaria, y que tiene como propósito profesionalizar las intervenciones de los equipos que deben detectar estas situaciones, que son en extremo delicadas.

Consultado sobre el nuevo protocolo, el ministro de Salud, Fabián Puratich, explicó que “se trata de un protocolo provincial” y que “es fruto de una actualización de un protocolo con el que ya se estaba trabajando, y gracias a la que se pudieron mejorar distintos aspectos”.

“La presentación del protocolo que se llevó adelante hace unos días estuvo dirigida a todas las áreas que van a trabajar en conjunto en su aplicación: Familia, Policía, Salud, Educación y Justicia, entre otras”, precisó y destacó que lo que se busca es que “sea efectivo y realmente sirva para detectar los casos, y que en estos casos que se detectan se cumplan una serie de normas, relativas a la privacidad y la ejecución del protocolo, que debe ser ágil y no debe ocasionar más inconvenientes”.

Capacitaciones para el abordaje interdisciplinario

Asimismo, Puratich comentó que “la idea es capacitar al personal de los distintos organismos que intervienen en este protocolo, porque se trata de situaciones muy delicadas, muy complejas, en las que el abordaje sí o sí tiene que ser interdisciplinario”.

“Todas estas áreas tienen que trabajar en forma conjunta y ordenada, para que a la víctima se le pueda dar una solución rápidamente”, manifestó.

Denuncias y visibilización

Por otro lado, el ministro de Salud sostuvo que “la cantidad de denuncias de estos casos ha aumentado estadísticamente, y nosotros creemos que el hecho de que se visibilicen ayuda a que quienes los sufren o los familiares que los descubren, tengan una mejor accesibilidad como para llegar a hacer la denuncia y que se puedan investigar”.

“Los casos aumentaron, pero una de las razones es justamente que hay mayores herramientas para visibilizarlos y poder llevar una solución”, concluyó.

Objetivos

El Protocolo presentado forma parte de una iniciativa más amplia que se encuentra enmarcada dentro del “Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia” (Plan ENIA) y pretende alcanzar un abordaje integral del abuso sexual en la infancia y adolescencia, estableciendo circuitos claros de atención y comunicación dentro y fuera del sistema de salud, para incorporar una visión más amplia y sistemática a la hora de enfrentar esta realidad.

En otras palabras, el protocolo busca actualizar y ampliar los derechos de niños, niñas y adolescentes en relación al abordaje del Abuso Sexual Infantil (ASI), en coordinación y articulación con otros organismos y poderes del Estado.

En este sentido, es de destacar que los lineamientos alcanzados son fruto del trabajo conjunto de una mesa interdisciplinaria integrada por el propio Ministerio Salud; el Ministerio de Gobierno; el Ministerio de la Familia y Promoción Social; Servicios de Protección de Derechos; la Fiscalía de Trelew; y la Asesoría de Menores, entre otros.

Vale recordar que el abuso sexual es tipificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una problemática sanitaria, por lo que el Ministerio de Salud del Chubut se involucra y participa de manera activa en la detección, el tratamiento y la erradicación de esta realidad.

El Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa confirmó este viernes una condena a 12 años de prisión a un hombre que violó a su hija cuando ella tenía entre 5 y 10 años, y le daba plata para que no lo denunciara, informaron fuentes judiciales.

El TIP ratificó este viernes la condena contra un hombre de 70 años, encontrado como autor del delito de abuso sexual simple por haber sido cometido contra una menor de 13 años, gravemente ultrajante tanto por la duración como por las circunstancia de realización, agravado por el vínculo como delito continuado.

Además de violarla, el sujeto -padre de la menor- le daba dinero para que no contara lo sucedido. Publicó Diario Jornada.

Pese a esa presión, un día la pequeña le dijo que lo iba a denunciar y que iba a contar todo lo que le hacía, y el hombre, cesó con los abusos.

La condena fue dictada este viernes con la aprobación de los jueces de la Sala B, Filinto Rebechi y Mauricio Piombi, quienes no hicieron lugar al recurso de impugnación del defensor oficial de General Acha, Federico Manuel Ibazetta.

De esta manera, quedó ratificado el fallo que dictó a mediados de año el juez de audiencia santarroseño, Daniel Sáez Zamora.

Este magistrado dio por probado, luego del juicio oral, que el acusado abusó sexualmente de su hija durante esos cinco años, abusos que dijo «fueron prácticamente a diario y continuaron hasta que la víctima le dijo que ‘si la tocaba, ella iba a hablar…’”.

En los fundamentos, el juez manifestó: «Existe además un elemento normativo ­el grado de parentesco, que integra la acusación. Esa posición de poder le permitió al acusado vencer cualquier resistencia por parte de la niña para impedir sus acciones y además, también quedó evidenciado por la dependencia económica de ella, ya que luego le daba dinero para que no hablara, tal como surgió de la propia audiencia de juicio oral (…)»

«En definitiva, ese cuadro de asimetría de poder y vulnerabilidad de la niña le impidió resistir los ataques sexuales del acusado”, señaló.

Los jueces hoy, al ratificar la condena, concluyeron que «los actos aberrantes que fueron cometidos contra la menor, cuando era una niña, indudablemente no pueden dejar de ser tenidos en cuenta a los efectos de la fijación de la pena a imponer, máxime teniendo en cuenta el vínculo existente entre el abusador y la abusada y el daño ocasionado a ella en su psiquis”.

En las últimas horas se publicó una nota periodística en Revista Cítrica sobre un caso de prostitución infantil que roza al poder político de Chubut.

A pesar de que por este caso fueron condenados la madre y el padrastro del niño abusado, existe la posibilidad de que en los próximos días se haga una denuncia ante el Consejo de la Magistratura por parte de una organización que defiende los derechos de la niñez, de acuerdo a lo que adelantó el periodista Fabricio Cardelli . ¿Qué pasará con esas 28 personas que el ñiño mencionó en cámara Gesell como sus abusadores?

A continuación la crónica detallada de este caso

El niño no miente

Condenaron a una mujer y a su pareja por abusar del hijo de ella en Puerto Pirámides. La Fiscalía, que había pedido el sobreseimiento, no participó del juicio. Por qué la querella habla de prostitución infantil, por qué hay políticos mencionados y por qué la Fiscalía podría ser denunciada ante el Consejo de la Magistratura. El caso que divide a un pueblo.

Una mujer y su pareja fueron condenados a 16 y 14 años respectivamente por abusar sexualmente del hijo de ella. La Justicia determinó que los hechos sucedieron en la casa familiar de Puerto Pirámides, Chubut, desde los cinco a los nueve años del menor. Pero, según el niño, no fue lo único que sucedió: en cámara Gesell señaló como abusadores a 28 personas, entre ellas, a funcionarios municipales y a un actual diputado provincial.

El juicio contra la maestra jardinera Bárbara de Cristófano y el ex concejal Julián Morón se llevó a cabo sólo con la acusación de la querella, porque la fiscal actuante pidió el sobreseimiento. Esa misma Fiscalía fue la que archivó la denuncia por abuso sexual infantil (ASI) contra el resto de los mencionados.

El caso divide a Puerto Pirámides, pero también a organizaciones sociales, a gremios de estatales y a partidos políticos. Si bien la mayoría prefirió no expresarse públicamente sobre el tema, quienes sí lo hicieron tomaron dos posturas antagónicas: al niño hay que creerle versus el niño miente.

Con el caso en instancia de apelación, ¿qué pasa ahora con la Fiscalía de Madryn? ¿Y con la segunda denuncia? ¿Qué pasa cuando todos hablan de política y el niño de abuso?

El niño habló

Era de noche en la pequeña Puerto Pirámides, ese paraíso de mar y campo en la provincia de Chubut. El padre y su pareja tenían que tomar una decisión. Hacía unas pocas semanas habían denunciado el abuso intrafamiliar, pero lo que les había contado el niño esa tarde era aún peor: además de su mamá y su padrastro, mencionaba como abusadores a una veintena de hombres. Se lo dijo primero a la pareja del padre, que anotó todo en una planilla de Excell. Entre nombres, apellidos y apodos, señaló a vecinos de poder tanto en la villa turística como en el gobierno provincial.

¿Qué pasa cuando todos hablan de política y el niño de abuso?

Todos vivían en el mismo pueblo, una pequeña comunidad de unos 600 habitantes a 100 km de Madryn. El niño era alumno de la escuela primaria local, su mamá trabajaba como maestra jardinera, la pareja del padre era docente en el colegio secundario y el padrastro había sido concejal hasta 2015. Imposible no cruzarse. Imposible no cruzar a las otras personas mencionadas por el niño.

Los vómitos, el pis en la cama, las pesadillas, los miedos del pequeño. También los aprietes en la ruta y las llantas cortadas. Para el padre y su pareja todo cobraba otro sentido. Esa misma noche armaron los bolsos y se fueron de Puerto Pirámides. Era noviembre de 2016 y tenían más de dos años de infierno por delante.

Primeras dudas sobre la Fiscalía

“No es necesario que gasten plata en un abogado porque con la Fiscalía alcanza”, recuerda el padre que le aconsejaron en la oficina judicial. En el sistema chubutense quien investiga es el Ministerio Público Fiscal, no el juez. La dependencia de Puerto Madryn, a cargo del fiscal general Daniel Báez, fue la que recibió la denuncia y activó el protocolo de actuación para casos de ASI. En el Hospital Andrés Ísola de esa ciudad se examinó al niño y se comprobaron lesiones compatibles con abuso sexual.

La confianza en la Fiscalía no duró mucho. Las dudas se empezaron a cristalizar con el primer testimonio en cámara Gesell. “A los 14 minutos, Angélica Cárcano, la fiscal, corta la cámara Gesell, porque el nene ya empezaba a contar de una tercera persona, alegando que se iban a vulnerar los derechos de defensa de las personas que mencionen. Como que se nos iba a caer el caso. Al principio pensaba que nos estaban cuidando, hoy me doy cuenta qué es lo que estaban haciendo”, detalla a Cítrica el padre del niño. El testimonio recién se completaría ocho meses después.

Luego de la primera Gesell, la perito oficial y psicóloga, Mariana Pastor, entregó un informe psicodiagnóstico del que también había participado la psicóloga de la defensa, Silvia Sarubinsky. Según fuentes de la causa, el procedimiento tuvo cuatro encuentros con el niño y no se hizo en sede judicial. Entre otras conclusiones, Pastor afirmó que el relato era “increíble”. También señaló la presencia de “indicadores emocionales, que dan cuenta de conflictiva que no ha logrado tramitar”, aunque explicó no haber podido establecer una relación entre los indicadores y un abuso sexual. Sí se inclinó a identificarlos como resultado de una disputa entre los padres biológicos. Este informe se convirtió en el principal argumento utilizado por Fabián Gabalachis, abogado de la defensa, para pedir el sobreseimiento.

En el Hospital Andrés Ísola de esa ciudad se examinó al niño y se comprobaron lesiones compatibles con abuso sexual.

Una frase de la fiscal María Alejandra Hernández, también de Madryn, profundizó la desconfianza de la querella. “Tu error es haber escuchado al nene y tomar nota”, le dijo a la pareja del padre en los pasillos de Tribunales.

Por recomendación de la abogada de Familia que hasta entonces lo asesoraba, el padre decidió constituir la querella “para acompañar el proceso”. Convocó, entonces, a los abogados Alfredo Pérez Galimberti -ex defensor general de Chubut- y Federico Ruffa, que presentaron los abusos intrafamiliares separados del resto. El objetivo era evitar que la causa se diluyera. “Si no accionábamos así tal vez ni siquiera hubiéramos llegado al juicio”, señalaron los abogados. La conformación de la querella resultó clave, también, por otro motivo: la fiscal María Angélica Cárcano decidió no acusar y pedir el sobreseimiento de los imputados.

La jueza Eizmendi, en tanto, extendió el periodo de investigación. Se realizó así una pericia grafológica, la segunda cámara Gesell y otro psicodiagnóstico, el último firmado por la perito oficial Elsa Sánchez. En el informe detalló que el menor fue “víctima, en etapa temprana, de hechos psicotraumáticos – de características sexuales, lo que ha afectado un normal funcionamiento y evolución del mismo”.

Con la voz del niño como estandarte, se elevó la causa a juicio oral. Para la jueza pesó más el testimonio del niño víctima de abuso que la ausencia de la Fiscalía para defender sus derechos. La maestra jardinera y el exconcejal iban camino a la condena.

Quién miente

Al momento de la investigación, Morón ya no era concejal de Puerto Pirámides. De Cristófano, en tanto, había sido separada temporalmente de su cargo como maestra jardinera. En ese marco, la mujer fue acogida en el municipio de Puerto Pirámides, a cargo de Javier Roldán. Los unía la amistad, pero también la política: Morón había sido electo concejal en el periodo anterior por el mismo partido, Chubut Somos Todos (Chusoto).

En paralelo, la estrategia judicial pasaba por construir la imagen de un pequeño manipulado por el padre para atacar a su ex mujer. “El niño miente”, repitieron durante el proceso familiares y amigos de los acusados. Se trajo así a la mesa un concepto muy cuestionado por profesionales de la psicología y por organizaciones de protección a la niñez: el Síndrome de Alienación Parental (SAP).

Según datos de Unicef y el Ministerio de Justicia de la Nación, el 80 por ciento de las víctimas de abuso sexual son niñas, el 95 por ciento de los abusadores son varones y la mayoría son familiares que viven en el mismo hogar. En un contexto de patriarcado que no es sólo nacional, el SAP es generalmente utilizado por la defensa de los abusadores para acusar a la mujer de instrumentalizar a los hijos en contra del padre. Sin embargo, ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés) lo reconocen. Como se puede leer en el documento del último 8M, la lucha contra el SAP es también parte de las consignas del movimiento feminista.

“El niño miente”, repitieron durante el proceso familiares y amigos de los acusados.

Consultada sobre el tema, la psicóloga y fundadora de la Asociación Abuso Sexual Infantil No, Mónica Creus Uretta, habló sobre el caso Pirámides y explicó que el SAP no es real. “Habría que citarlo entre comillas: el síndrome no existe, porque la enfermedad no existe. Fue creada por un psicópata en Estados Unidos para defender acusaciones contra abusadores sexuales infantiles”, afirmó en una entrevista con Radio Escuela Namunkurá. “En temas de abuso sexual cuesta mucho desde el entorno aceptar que se cometen estos delitos; todos piensan ‘es una infamia, ¿cómo puede ser?’. Entonces el recurso es ‘los chicos mienten’, a pesar del coraje de la víctima en hablar”, señaló Uretta.

Con el incondicional apoyo de un grupo de vecinos y vecinas, de miembros de la comunidad mapuche tehuelche, de las redes Madres Víctimas de Trata, Infancias Robadas y ASÍ No, el argumento del SAP no alcanzó. Aún con el apoyo del oficialismo local, la madre y el padrastro fueron condenados, y los cuestionamientos contra la Fiscalía tomaron más fuerza.

La Fiscalía, en la mira

El procurador general de la provincia, Jorge Miquelarena, reconoció que le “llamó la atención” el fallo. Sin embargo, en declaraciones a Radio Chubut señaló que los fiscales no son “denunciadores seriales” y que, en caso de no tener elementos de convicción y de creer que van a “un callejón sin salida”, no llevan la causa a juicio.

Con o sin esa justificación, la desconfianza de la querella se hizo más fuerte después del fallo. “Si el nene no hablaba me lo mataban”, afirmó la abuela una vez terminado el juicio.

Para el padre, la Fiscalía archivó la segunda denuncia, porque “no quieren que avance ninguna causa de prostitución o trata”. Según explicó, por ese mismo motivo nunca fueron secuestrados los teléfonos celulares de los condenados durante el primer proceso.

La clave, otra vez, será escuchar al niño. Un niño que ya habló y que corre el riesgo de ser revictimizado.

Según las organizaciones especializadas en la defensa de la niñez, también es necesario rever el accionar de la fiscal. “Como representación legal de Madres Víctimas de Trata, nos presentaremos en el caso Puerto Pirámides, porque consideramos de gravedad extrema la no trascendencia jurídica que se le dio a la declaración del niño en cámara Gesell con la denuncia que ha realizado. Evaluaremos qué tipo de presentación corresponde en este caso”, confirmó a Cítrica Marcela Cano, la abogada de la asociación. Una posibilidad sería una denuncia ante el Consejo de la Magistratura. En los próximos días estarían viajando a Chubut.

Cómo sigue

Tras el fallo, la defensa apeló. De no resolverse en esa instancia, el caso pasaría al Superior Tribunal de Justicia de la provincia y, eventualmente, a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Sobre la segunda denuncia hay más incertidumbre. Según el sistema judicial chubutense, quienes deben iniciar las investigaciones no son los jueces, sino los fiscales. En otras palabras, la misma Fiscalía que archivó la segunda denuncia debería ser la encargada de volver a abrirla. Según la querella, el contexto político que envuelve a este caso lo haría poco probable.

Otra opción, sobre la cual no existe jurisprudencia, es que un juez tome la denuncia sin intervención de la Fiscalía. Así, la responsabilidad de la acusación recaería sólo sobre la espalda de la querella, una tarea extremadamente compleja con una denuncia que menciona a 28 personas, entre ellas a ex funcionarios y políticos en actual función.

La Fiscalía es el Estado y sin el compromiso del Estado es muy difícil que pueda esclarecerse un caso de prostitución infantil. La clave, otra vez, será escuchar al niño. Un niño que ya habló y que corre el riesgo de ser revictimizado.

Por Julieta Lucero y Fabricio Cardelli

En las últimas horas se publicó una nota periodística en Revista Cítrica sobre un caso de prostitución infantil que roza al poder político de Chubut.

A pesar de que  por este caso fueron condenados la madre y el padrastro del niño abusado, existe la posibilidad de que en los próximos días se haga una denuncia ante el Consejo de la  Magistratura por parte de una organización que defiende los derechos de la niñez, de acuerdo a lo que adelantó el periodista Fabricio Cardelli . ¿Qué pasará con esas 28 personas que el ñiño mencionó en cámara Gesell como sus abusadores?

A continuación la crónica detallada de este caso

El niño no miente 

Condenaron a una mujer y a su pareja por abusar del hijo de ella en Puerto Pirámides. La Fiscalía, que había pedido el sobreseimiento, no participó del juicio. Por qué la querella habla de prostitución infantil, por qué hay políticos mencionados y por qué la Fiscalía podría ser denunciada ante el Consejo de la Magistratura. El caso que divide a un pueblo.

Una mujer y su pareja fueron condenados a 16 y 14 años respectivamente por abusar sexualmente del hijo de ella. La Justicia determinó que los hechos sucedieron en la casa familiar de Puerto Pirámides, Chubut, desde los cinco a los nueve años del menor. Pero, según el niño, no fue lo único que sucedió: en cámara Gesell señaló como abusadores a 28 personas, entre ellas, a funcionarios municipales y a un actual diputado provincial.

El juicio contra la maestra jardinera Bárbara de Cristófano y el ex concejal Julián Morón se llevó a cabo sólo con la acusación de la querella, porque la fiscal actuante pidió el sobreseimiento. Esa misma Fiscalía fue la que archivó la denuncia por abuso sexual infantil (ASI) contra el resto de los mencionados.

El caso divide a Puerto Pirámides, pero también a organizaciones sociales, a gremios de estatales y a partidos políticos. Si bien la mayoría prefirió no expresarse públicamente sobre el tema, quienes sí lo hicieron tomaron dos posturas antagónicas: al niño hay que creerle versus el niño miente.

Con el caso en instancia de apelación, ¿qué pasa ahora con la Fiscalía de Madryn? ¿Y con la segunda denuncia? ¿Qué pasa cuando todos hablan de política y el niño de abuso?

El niño habló

Era de noche en la pequeña Puerto Pirámides, ese paraíso de mar y campo en la provincia de Chubut. El padre y su pareja tenían que tomar una decisión. Hacía unas pocas semanas habían denunciado el abuso intrafamiliar, pero lo que les había contado el niño esa tarde era aún peor: además de su mamá y su padrastro, mencionaba como abusadores a una veintena de hombres. Se lo dijo primero a la pareja del padre, que anotó todo en una planilla de Excell. Entre nombres, apellidos y apodos, señaló a vecinos de poder tanto en la villa turística como en el gobierno provincial.

¿Qué pasa cuando todos hablan de política y el niño de abuso?

Todos vivían en el mismo pueblo, una pequeña comunidad de unos 600 habitantes a 100 km de Madryn. El niño era alumno de la escuela primaria local, su mamá trabajaba como maestra jardinera, la pareja del padre era docente en el colegio secundario y el padrastro había sido concejal hasta 2015. Imposible no cruzarse. Imposible no cruzar a las otras personas mencionadas por el niño.

Los vómitos, el pis en la cama, las pesadillas, los miedos del pequeño. También los aprietes en la ruta y las llantas cortadas. Para el padre y su pareja todo cobraba otro sentido. Esa misma noche armaron los bolsos y se fueron de Puerto Pirámides. Era noviembre de 2016 y tenían más de dos años de infierno por delante.

Primeras dudas sobre la Fiscalía

“No es necesario que gasten plata en un abogado porque con la Fiscalía alcanza”, recuerda el padre que le aconsejaron en la oficina judicial. En el sistema chubutense quien investiga es el Ministerio Público Fiscal, no el juez. La dependencia de Puerto Madryn, a cargo del fiscal general Daniel Báez, fue la que recibió la denuncia y activó el protocolo de actuación para casos de ASI. En el Hospital Andrés Ísola de esa ciudad se examinó al niño y se comprobaron lesiones compatibles con abuso sexual.

La confianza en la Fiscalía no duró mucho. Las dudas se empezaron a cristalizar con el primer testimonio en cámara Gesell. “A los 14 minutos, Angélica Cárcano, la fiscal, corta la cámara Gesell, porque el nene ya empezaba a contar de una tercera persona, alegando que se iban a vulnerar los derechos de defensa de las personas que mencionen. Como que se nos iba a caer el caso. Al principio pensaba que nos estaban cuidando, hoy me doy cuenta qué es lo que estaban haciendo”, detalla a Cítrica el padre del niño. El testimonio recién se completaría ocho meses después.

Luego de la primera Gesell, la perito oficial y psicóloga, Mariana Pastor, entregó un informe psicodiagnóstico del que también había participado la psicóloga de la defensa, Silvia Sarubinsky. Según fuentes de la causa, el procedimiento tuvo cuatro encuentros con el niño y no se hizo en sede judicial. Entre otras conclusiones, Pastor afirmó que el relato era “increíble”. También señaló la presencia de “indicadores emocionales, que dan cuenta de conflictiva que no ha logrado tramitar”, aunque explicó no haber podido establecer una relación entre los indicadores y un abuso sexual. Sí se inclinó a identificarlos como resultado de una disputa entre los padres biológicos. Este informe se convirtió en el principal argumento utilizado por Fabián Gabalachis, abogado de la defensa, para pedir el sobreseimiento.

En el Hospital Andrés Ísola de esa ciudad se examinó al niño y se comprobaron lesiones compatibles con abuso sexual.

Una frase de la fiscal María Alejandra Hernández, también de Madryn, profundizó la desconfianza de la querella. “Tu error es haber escuchado al nene y tomar nota”, le dijo a la pareja del padre en los pasillos de Tribunales.

Por recomendación de la abogada de Familia que hasta entonces lo asesoraba, el padre decidió constituir la querella “para acompañar el proceso”. Convocó, entonces, a los abogados Alfredo Pérez Galimberti -ex defensor general de Chubut- y Federico Ruffa, que presentaron los abusos intrafamiliares separados del resto. El objetivo era evitar que la causa se diluyera. “Si no accionábamos así tal vez ni siquiera hubiéramos llegado al juicio”, señalaron los abogados. La conformación de la querella resultó clave, también, por otro motivo: la fiscal María Angélica Cárcano decidió no acusar y pedir el sobreseimiento de los imputados.

La jueza Eizmendi, en tanto, extendió el periodo de investigación. Se realizó así una pericia grafológica, la segunda cámara Gesell y otro psicodiagnóstico, el último firmado por la perito oficial Elsa Sánchez. En el informe detalló que el menor fue “víctima, en etapa temprana, de hechos psicotraumáticos – de características sexuales, lo que ha afectado un normal funcionamiento y evolución del mismo”.

Con la voz del niño como estandarte, se elevó la causa a juicio oral. Para la jueza pesó más el testimonio del niño víctima de abuso que la ausencia de la Fiscalía para defender sus derechos. La maestra jardinera y el exconcejal iban camino a la condena.

Quién miente

Al momento de la investigación, Morón ya no era concejal de Puerto Pirámides. De Cristófano, en tanto, había sido separada temporalmente de su cargo como maestra jardinera. En ese marco, la mujer fue acogida en el municipio de Puerto Pirámides, a cargo de Javier Roldán. Los unía la amistad, pero también la política: Morón había sido electo concejal en el periodo anterior por el mismo partido, Chubut Somos Todos (Chusoto).

En paralelo, la estrategia judicial pasaba por construir la imagen de un pequeño manipulado por el padre para atacar a su ex mujer. “El niño miente”, repitieron durante el proceso familiares y amigos de los acusados. Se trajo así a la mesa un concepto muy cuestionado por profesionales de la psicología y por organizaciones de protección a la niñez: el Síndrome de Alienación Parental (SAP).

Según datos de Unicef y el Ministerio de Justicia de la Nación, el 80 por ciento de las víctimas de abuso sexual son niñas, el 95 por ciento de los abusadores son varones y la mayoría son familiares que viven en el mismo hogar. En un contexto de patriarcado que no es sólo nacional, el SAP es generalmente utilizado por la defensa de los abusadores para acusar a la mujer de instrumentalizar a los hijos en contra del padre. Sin embargo, ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés) lo reconocen. Como se puede leer en el documento del último 8M, la lucha contra el SAP es también parte de las consignas del movimiento feminista.

“El niño miente”, repitieron durante el proceso familiares y amigos de los acusados.

Consultada sobre el tema, la psicóloga y fundadora de la Asociación Abuso Sexual Infantil No, Mónica Creus Uretta, habló sobre el caso Pirámides y explicó que el SAP no es real. “Habría que citarlo entre comillas: el síndrome no existe, porque la enfermedad no existe. Fue creada por un psicópata en Estados Unidos para defender acusaciones contra abusadores sexuales infantiles”, afirmó en una entrevista con Radio Escuela Namunkurá. “En temas de abuso sexual cuesta mucho desde el entorno aceptar que se cometen estos delitos; todos piensan ‘es una infamia, ¿cómo puede ser?’. Entonces el recurso es ‘los chicos mienten’, a pesar del coraje de la víctima en hablar”, señaló Uretta.

Con el incondicional apoyo de un grupo de vecinos y vecinas, de miembros de la comunidad mapuche tehuelche, de las redes Madres Víctimas de Trata, Infancias Robadas y ASÍ No, el argumento del SAP no alcanzó. Aún con el apoyo del oficialismo local, la madre y el padrastro fueron condenados, y los cuestionamientos contra la Fiscalía tomaron más fuerza.

La Fiscalía, en la mira

El procurador general de la provincia, Jorge Miquelarena, reconoció que le “llamó la atención” el fallo. Sin embargo, en declaraciones a Radio Chubut señaló que los fiscales no son “denunciadores seriales” y que, en caso de no tener elementos de convicción y de creer que van a “un callejón sin salida”, no llevan la causa a juicio.

Con o sin esa justificación, la desconfianza de la querella se hizo más fuerte después del fallo. “Si el nene no hablaba me lo mataban”, afirmó la abuela una vez terminado el juicio.

Para el padre, la Fiscalía archivó la segunda denuncia, porque “no quieren que avance ninguna causa de prostitución o trata”. Según explicó, por ese mismo motivo nunca fueron secuestrados los teléfonos celulares de los condenados durante el primer proceso.

La clave, otra vez, será escuchar al niño. Un niño que ya habló y que corre el riesgo de ser revictimizado.

Según las organizaciones especializadas en la defensa de la niñez, también es necesario rever el accionar de la fiscal. “Como representación legal de Madres Víctimas de Trata, nos presentaremos en el caso Puerto Pirámides, porque consideramos de gravedad extrema la no trascendencia jurídica que se le dio a la declaración del niño en cámara Gesell con la denuncia que ha realizado. Evaluaremos qué tipo de presentación corresponde en este caso”, confirmó a Cítrica Marcela Cano, la abogada de la asociación. Una posibilidad sería una denuncia ante el Consejo de la Magistratura. En los próximos días estarían viajando a Chubut.

Cómo sigue

Tras el fallo, la defensa apeló. De no resolverse en esa instancia, el caso pasaría al Superior Tribunal de Justicia de la provincia y, eventualmente, a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Sobre la segunda denuncia hay más incertidumbre. Según el sistema judicial chubutense, quienes deben iniciar las investigaciones no son los jueces, sino los fiscales. En otras palabras, la misma Fiscalía que archivó la segunda denuncia debería ser la encargada de volver a abrirla. Según la querella, el contexto político que envuelve a este caso lo haría poco probable.

Otra opción, sobre la cual no existe jurisprudencia, es que un juez tome la denuncia sin intervención de la Fiscalía. Así, la responsabilidad de la acusación recaería sólo sobre la espalda de la querella, una tarea extremadamente compleja con una denuncia que menciona a 28 personas, entre ellas a ex funcionarios y políticos en actual función.

La Fiscalía es el Estado y sin el compromiso del Estado es muy difícil que pueda esclarecerse un caso de prostitución infantil. La clave, otra vez, será escuchar al niño. Un niño que ya habló y que corre el riesgo de ser revictimizado.

Por Julieta Lucero y Fabricio Cardelli

 

 

Pasado el mediodía se confirmó la triste noticia. Los padres de la pequeña se encuentran detenidos.

La niña de tres años que se encontraba internada en un sanatorio privado en la ciudad de Roca, falleció esta tarde.

La pequeña habría sufrido un presunto abuso sexual, hecho por el cual, se encuentran detenidos el padrastro y la madre en la comisaría tercera de la ciudad. La niña se encontraba internada en el sanatorio Juan XXIII.

La pequeña había sido trasladada desde el hospital de Villa Regina a Roca. “Los médicos constataron que tenía varios hematomas y lesiones que serían producto de un abuso sexual y violencia física”, informó esta mañana el Ministerio Público de Río Negro.

Río Negro

“Me robó mi vida. La transformó en una pesadilla de la que no podía despertar”, aseguró la mujer.

Shannon Clifton fue víctima de reiteradas violaciones por parte de su padre, Shane Ray. La joven norteamericana sufrió aberrantes abusos de su padre y en los últimos días relató los dolorosos episodios. “Sentí el peor dolor imaginable”, describió la mujer.

“Me robó mi vida. La transformó en una pesadilla de la que no podía despertar, Me golpeó y violó por años”, contó al diario Mirror Shannon. Uno de los motivos por el cual la joven de 18 años decidió hablar es para lograr conciencia sobre las víctimas de abusos sexuales.

Sumado a esto, la mujer relató cómo fue el escalofriante momento en el que fue violada por primera vez a sus seis año. “Me levantó en la noche y me hizo acostarme en el piso en mi ropa de dormir. Luego se puso sobre mí y lo hizo. Sentí el peor dolor imaginable. Estaba gritando que parara, pero él no lo hacía. Me quedé allí sangrando, lloraba tanto que apenas podía respirar”, narró conmovida.

“Nunca sabré exactamente por qué mi padre hizo lo que hizo”, expresó casi doce años después de que comenzaron a suceder los abusos. Y agregó: “Me robó la vida. Lo convirtió en una pesadilla de la que no podía despertarme: violarme y golpearme durante años. Estaba asustada y con dolor todos los días”.

A los 11 años, Shannon quedó embarazada como consecuencia de las reiteradas violaciones. Tras una brutal golpiza, la niña perdió el embarazo. A sus 13 años, volvió a quedar embarazada. Al pasar los meses, el padre no quiso que se sepa la verdad y secuestró a la menor. En el camino, la adolescente tuvo al niño.

Radio Mitre

El futbolista mendocino es investigado tras la denuncia de la madre de una nena de tres años. La Justicia lo declaró prófugo.

La policía busca a un futbolista mendocino que fue denunciado por la madre de una menor de tres años por un presunto abuso sexual.

El deportista -su nombre se preserva para proteger a la presunta víctima- juega en la primera de Independiente Rivadavia y en los últimos días ha quedado en calidad de prófugo. La Justicia emitió un pedido de búsqueda y captura nacional e internacional.

El 2 de enero pasado, una mujer se presentó a denunciar el caso, que de inmediato fue derivado a la fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, recayendo en el fiscal Gustavo Stroppiana, quien dicto el secreto de sumario.

Dada la gravedad deL asunto denunciado, se ordenó la búsqueda del deportista, pero cuando fueron a buscarlo a su casa no pudieron dar con él.

Vencidos los plazos de la Justicia, el hombre quedó en calidad de prófugo y se ordenó su búsqueda a nivel nacional e internacional.

Ya en ese momento, se presentó el abogado Juan Carlos Ruiz y solicitó al fiscal un mantenimiento de libertad que no le fue concedido.

Es que el delito de cierta gravedad en la escala penal -podría ser calificado como gravemente ultrajante- con una pena no excarcelable y además existe riesgo de fuga.

El caso primero repercutió en las redes sociales donde se ha tomado posiciones a favor y en contra del jugador leproso. Lo cierto es que la denuncia ya tendría algunos elementos consistentes.

En ámbitos policiales algunos especulan que podría entregarse en los próximos días y, en ese caso sería imputado e, inicialmente, detenido.

Otros, en cambio sostienen que el hombre preferiría estar prófugo hasta que su abogado vuelva a pedir el mantenimiento de libertad, pero en esta oportunidad a un juez.

Los Andes

El hecho ocurrió en Villa Harding Green, en las afueras de Bahía Blanca. Tras realizar un escrache en la vivienda del acusado, la mujer se mudó junto a la nena de 6 años que está en tratamiento con un psicólogo.

Una mujer denunció que su hija de 6 años fue besada y tocada por un vecino de 68 años en una vivienda de un barrio ubicado en las afueras de Bahía Blanca, luego de ofrecerle junto a otros dos menores golosinas y helados.

A raíz del episodio y luego de tomar conocimiento de lo ocurrido a través de las redes sociales vecinos de Villa Harding Green se movilizaron anoche hasta la vivienda del supuesto abusador, de nacionalidad chilena, quien no se encontraba en el lugar.

Tras la denuncia ante la Justicia la mujer, que decidió mudarse del barrio, señaló que «el martes entre la una y las 5 de la tarde estaban jugando los nenes en un pileta y este sujeto trató de engañarlos primero ofreciéndoles golosinas y después esperó cuando quedaron solos para llevarla a la casa, donde la tocó mientras que a los otros dos nenes les dijo que se quedasen afuera recolectando ciruelas».

«Me enteré porque mi hija se lo contó a mi nena mayor, por lo que me crucé y le dije un par de cosas a esta persona, que me quiso amenazar, por lo que llamé a la policía e hice la denuncia», afirmó la mujer a la prensa local.

Siempre según la madre de la víctima «el hombre la metió adentro de la casa, la llevó en la habitación donde la besó y la tocó» y después «salió de ahí junto con los otros dos nenes». A raíz de eso, la mujer contó que su hija «está con un tratamiento a cargo de un psicólogo porque tiene pesadillas y no duerme bien».

«Aparentemente ya hubo otros casos en el barrio por lo que me dijeron los vecinos, pero no sé si fue acá o en Chile», dijo. La mujer, cuyos datos se mantienen en reserva, dijo que la menor fue trasladada a un centro asistencial donde le hicieron varios estudios, entre ellos un hisopado, y adelantó que deberá realizar una Cámara Gesell en los próximos días.

«Debido a ésto decidimos irnos del barrio, dejé mi casa, cambié mi vida por completo, saqué a la nena de su lugar para que no se cruce con este sujeto porque sigue haciendo una vida normal», finalizó.

Crónica

En la localidad de 25 de Mayo, la Policía detuvo a un hombre acusado de haber violado a su sobrino de 8 años.

La denuncia la hizo el hermano del acusado. Dijo que los ultrajes habrían ocurrido en la Picada El Progreso y que el presunto violador había amenazado de muerte al niño.

De acuerdo con la acusación, durante seis meses Cristian Ariel abusó sexualmente del hijastro de su hermano y para que no lo delatara le habría dicho que iba a matar a la familia del chico.

Pero finalmente, el pequeño se animó y le contó al padrastro de 33 años lo que había pasado. Esto posibilitó el accionar de la Justicia, que dispuso el arresto del acusado.

Misiones Online