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Aborto Legal

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Amalia Granata fue electa diputada provincial en Santa Fe y este lunes por la noche en TN Central anticipó lo que será su gestión como legisladora. Además, aseguró que a nivel nacional «no hay ningún espacio» que la represente. «Miguel Ángel Pichetto es recontra pañuelo verde, le falta salir a desnudarse por el aborto en el Obelisco. Sé que Mauricio Macri es provida, lo hablé con gente cercana a él», analizó la legisladora, que está en contra de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

«Pichetto y Lousteau me alejan», sostuvo en relación a la postura que tienen a favor de la despenalización del aborto. Y profundizó esa idea: «Me produce mucho temor que un legislador esté a favor de matar a su propio hijo».

La periodista y modelo compitió por el partido Unite por la Familia y La Vida y se ubicó tercera con el 15,6% de los votos. Ese porcentaje permitirá que su espacio sume seis legisladores a la Cámara con la posibilidad de que sean siete una vez que se confirme el escrutinio definitivo la semana que viene. «Recibimos 289.000 votos y creemos que en el conteo final ese número va a aumentar un poco más», dijo.

«En Santa Fe la gente está cansada del político tradicional, eran todas las mismas opciones que vienen a prometer la salvación cuando hace 15 años que están gobernando. La gente se hartó y le dio la posibilidad a este espacio, no somos políticos pero estamos dispuestos a trabajar en serio», reflexionó acerca de la gran elección que protagonizó, en la que recibió más votos que Cambiemos.

De la disputa que hubo por quedarse con la gobernación, fue tajante: «Por suerte no ganó el socialismo.Durante su mandato el narcotráfico se instaló en la provincia, hicieron mucho daño. Ojalá Perotti le dé un aire nuevo. Fue un Gobierno donde se incrementó el empleo público, a veces es insostenible que tanta gente viva del Estado».

Sobre el electo mandatario peronista, consideró que deberían «compartir un café». «Me gusta la política, me apasiona y me parece que hay mucho por hacer. Soy joven y tengo muchas ganas, espero que no se me vayan nunca. Me voy a preparar para cada debate, no soy una idónea en todos los temas, pero tenemos un buen equipo». E incluso, mirando hacia el futuro, proyectó: «Me gustaría ser gobernadora».

Granata dijo que fue víctima de una campaña sucia pero prefirió tomarlo con humor: «Cuando no tienen cómo rebatir los fundamentos o propuestas, me atacan con las tapas de Playboy. Es tan misógino ese ataque que demuestran quiénes son ellos y no yo. Que haya sido tapa de Playboy no quiere decir que no tenga capacidad o inteligencia como para estar en la legislatura». «Las tapas de Playboy las hice porque me pagaron y muy bien», cerró, entre risas.

En la peregrinación anual al Santuario de la Virgen de Fátima-en Rawson-que este año reunió a miles de niños juntos a sus familias durante la jornada del sábado; un efectivo de la división motorizada de la Policía de San Juan fue el mayor protagonista.

La pagina de Facebook de “Ola Celeste – Argentina”, subió una imagen donde se ve a un uniformado que custodiaba la peregrinación de fieles con un pañuelo celeste de “Las dos vidas”.

Tal acción fue resaltada por aquellos que defienden la no interrupción del embarazo y se volvió viral en las redes sociales.

La foto ya tiene una gran cantidad de “likes” y fue varias veces compartidas por muchos militantes Provida. El policía en cuestión se llama Cristian Merlo y fue felicitado en la misma manifestación religiosa por muchos fieles católicos por su decisión de usar el pañuelo.

 

 

El Sol de San Juan

 

Cuatro meses de debate, una movilización de la sociedad como hacía tiempo no se veía y un resultado que evidencia que, como mínimo, la mitad de los argentinos rechaza la legalización del aborto; son todos elementos por los que cabía esperar que, de insistir con el tema, sus promotores tomarían nota de las diferentes visiones y adoptarían una postura más conciliadora, para cerrar alguna de las muchas grietas que nos atraviesan a los argentinos.

El nuevo proyecto de ley presentado el pasado martes 28 de mayo no asimila ninguna de las objeciones formuladas en el Congreso. Va por más, desmintiendo de paso sus propios argumentos: «nadie quiere el aborto», «no será obligatorio», «la vida empieza en la semana 14», etcétera.

En rigor de verdad, hubo quienes desde el sector verde admitieron que, si se hubiese presentado de entrada un proyecto más conciliador, quizás hubiese sido otro el resultado. Pero al parecer la voz cantante la lleva la intransigencia.

Es habitual que, en todos los países donde se ha dado esta discusión, se debata si la objeción de conciencia puede ser institucional, además de la individual -que se da por descontada-; es decir, si un establecimiento puede declarar a esa práctica como contraria a su ideario y negarse a realizarla en sus instalaciones. Pues bien, los autores y patrocinadores del nuevo proyecto lo resolvieron muy fácil: no reconocen ninguna categoría de objeción de conciencia, ni individual ni institucional. Según ellos, para los médicos, el aborto es obligatorio.

En el fondo, no sorprende esta actitud totalitaria, porque al día siguiente del rechazo del proyecto en el Senado los adalides del aborto legal se lanzaron con furia a desconocer el revés proclamando una victoria cultural que sólo está en su imaginación, desafiando los límites legales vigentes con una campaña descarada en favor del aborto con drogas como el misoprostol y, sobre todo, ejerciendo terrorismo contra los médicos y hospitales que se negaran a practicar abortos en una edad gestacional tan avanzada como los 5 meses de embarazo.

El aborto no es legal en la Argentina pero está despenalizado de hecho: nadie persigue a quienes lo promueven abiertamente -durante el debate, hubo médicos que alardearon de ello, sin consecuencia legal alguna-, ni mucho menos hay mujeres presas por abortar. Es un argumento inexistente. Durante el largo tratamiento del proyecto el año pasado, rascando el fondo de la olla, presentaron algunos casos bien dudosos que además se contaban con los dedos de una mano.

Eso sí, como si el proyecto no hubiese sido rechazado, lo que ahora parece estar penado por la ley es la no realización de un aborto: actualmente son los diputados, los gobernadores o las activistas feministas los que parecen tener potestad para ordenar a un médico o a un establecimiento practicar un aborto más allá de todo límite razonable. No es el médico el que decide, sino la opinión de un sector que, aunque minoritario, cuenta para esta especie de vendetta en la que se ha embarcado con el respaldo mayoritario de los medios y la complicidad vergonzante de un gobierno que dice una cosa pero sotto voce piensa y promueve otra.

Para muestra basta un caso: el del ginecólogo Leandro Rodríguez Lastra condenado en Cipolettien primera instancia por negarse a practicar un aborto a una embarazada de 22 semanas (5 meses de gestación cumplidos), que no era su paciente, que llegó a la guardia diciendo haber ingerido una droga abortiva -nadie persigue a las activistas pro aborto que incurren en ejercicio ilegal de la medicina, dicho sea de paso- y que presentaba síntomas que le hicieron temer al médico una infección con riesgo de vida. Nada de eso importa. La denuncia ni siquiera la hizo la presunta víctima, sino una diputada promotora del aborto en Río Negro, con clara intencionalidad política.

El caso Rodríguez Lastra tuvo un efecto no deseado por sus perseguidores: todos los obstetras de ese hospital y de la región, con una sola excepción, se anotaron en el registro de objetores de conciencia de la provincia. Tal vez sea eso lo que movió a las responsables de la Campaña pro aborto en la Argentina a prohibir la objeción de conciencia. Un gesto autoritario que se supone comparten los más de veinte legisladores que firmaron el proyecto. ¿Lo habrán leído?

LA SEMANA CATORCE

«La vida empieza en la semana catorce» fue uno de los argumentos más escuchados en el Congreso el año pasado. No se entiende entonces por qué, en el caso de violación, no fijan un límite de edad gestacional. Es sencillamente una barbaridad. La única excepción a contemplar es el riesgo de vida para la madre; de hecho ya lo está. El proyecto presentado, en cambio, habla de«riesgo de salud» y, por si no bastara con esa ambigüedad, aclara que es salud en sentido «integral», lo que incluye lo «psíquico». De ahí a justificar el aborto por cualquier causa y en cualquier estadio hay un solo paso.

«Nadie quiere el aborto»: es otro latiguillo verde. No se entiende entonces por qué se lanzaron con furia contra el 0800 Pro Vidaque el gobierno había acordado con algunas asociaciones civiles. La asistencia a mujeres que transitan un embarazo no deseado o inesperado o en condiciones socioeconómicas difíciles es asimilada al delito. ¿Qué es lo más grave que puede pasar? ¿Que nazca un niño? Horror…

En el nuevo proyecto presentado, como en el anterior, se habla de la información con que debe contar la persona que quiere abortar. A diferencia de países como Alemania, donde la información incluye el intento de hacer desistir a la persona, o de cómo era el proyecto original de Simone Veil, la ministra francesa tan invocada por ser pionera de esa ley en Francia pero sobre cuyo pensamiento e intenciones pocos se han informado, acá el espíritu del proyecto no es desaconsejar el aborto «que nadie quiere», sino por el contrario asegurarse de que nada lo impida.

Veamos. El artículo 6° dice: «En la primera consulta el/la profesional o personal de salud interviniente debe suministrar información sobre los distintos métodos de interrupción del embarazo, los alcances y consecuencias de la práctica y los riesgos de su postergación». Léase bien, no los alcances y consecuencias del aborto sino los de su postergación. Es transparente.

Y sigue: «La información provista debe ser objetiva, pertinente, precisa, confiable, accesible, científica, actualizada y laica de manera tal que garantice la plena comprensión de la persona. (…) En ningún caso puede contener consideraciones personales, religiosas o axiológicas de los/as profesionales de salud ni de terceros/as». Sin disimulo.

Acá la palabra clave es «laica», porque durante toda la campaña pro aborto se buscó confinar la posición contraria a los marcos de preceptos de moral religiosa.

Pero, ¿hace falta creer en Dios para pensar que la vida humana es el bien más preciado a defender? ¿Los ateos o agnósticos no valoran la vida por encima de todo? ¿La ciencia, que no les da la razón, no dice lo mismo para unos y otros? Es llamativo el contraste entre la observación cada vez más sofisticada de la evolución de un feto (ahora en 3D) con el empecinamiento en negar su condición humana. Sólo una idea abstracta de la vida puede inspirar un proyecto como el presentado esta semana.

En la entrevista que concedió a un canal español, el propio papa Francisco, consultado sobre el aborto, dijo: «No discuto la ley civil de cada paìs, mi pregunta es antes de la ley civil, incluso antes de la ley religiosa, mi pregunta es a lo humano: ¿es justo eliminar una vida humana para resolver un problema?»

Inmediatamente después del rechazo al proyecto del año pasado, los verdes se lanzaron, casi a modo de revancha, contra la Ley de Educación Sexual Integral (ESI). Otra campaña falaz, porque esta ley se aplica desde 2008. Pero había que levantar la apuesta y ahondar la grieta. La propuesta entonces fue eliminar el artículo de la ley que deja cierto margen de acción a las escuelas porque plantea que los contenidos -que, aclaremos, fija el Ministerio- pueden dictarse en el marco del ideario de cada institución. Demasiado plural.

Ahora, en el nuevo proyecto, se incluye la temática aborto en la ESI. El artículo 12 dice: «El contenido curricular sobre aborto debe ser enseñado como un derecho de las mujeres y personas gestantes (sic), a través de contenidos científicos, laicos, confiables, actualizados y con perspectiva de género».

O sea, aborto obligatorio. Y esto, en todos los niveles educativos y en todas las instituciones, «sean éstas de gestión pública estatal, privada o social», especifican para que quede claro que no tienen el menor respeto por el ideario de una institución o por las convicciones de los padres. Además, las niñas podrán abortar sin autorización paterna desde los 13 años: es otra perla del nuevo proyecto.

Cabe pensar que muchas de las personas que se movilizaron el martes pasado para acompañar la presentación del proyecto no conocen su contenido en detalle, ni comparten este espíritu, pero no puede decirse lo mismo de los diputados que patrocinan esto que más que un proyecto de Ley parece una venganza.

Fuente: Infobae

Georgia es un lugar ideal para rodajes. Estado del sureste de los Estados Unidos, sus generosos recortes de impuestos a las producciones cinematográficas y televisivas lo convirtieron desde hace más de diez años en el escenario justo para llevar adelante exitosas películas y series.

Black Panther, la saga de Vengadores; The Walking Dead y Stranger Things fueron algunos de los productos que se filmaron en ese suelo Pero esa relación televisiva y cinematográfica se está tornando difícil y amenaza con romperse…

Desde que el gobernador Brian Kemp firmó -a principios de mes- una ley que prohíbe el aborto después de detectar el latido del corazón del feto, varios productores juran que le darán la espalda al lugar y desecharán grabar en ese Estado «hasta que exista la garantía de que las libertades civiles de las mujeres no se vean afectadas».

Ted Sarandos, director de Netflix, fue claro con su posición. "Los derechos de muchas mujeres estarán restringidos".

Ted Sarandos, director de Netflix, fue claro con su posición. «Los derechos de muchas mujeres estarán restringidos».

Voceros de Netflix comentaron a  la revista Variety que «de entrar en vigor la nueva normativa, en 2020, la plataforma repensaría toda la inversión en Georgia».

Se calcula que la industria cinematográfica/televisiva genera hoy más de 100 mil empleos en el Estado sureño.

Ya hay bandos: uno, con la consigna «no le permitan su negocio a Georgia”, que lo lidera David Simon, escritor y productor estadounidense (The Wire, Generation Kill, Homicide…)

El gigante del streaming, metido en una polémica que resuena en el mundo.

El gigante del streaming, metido en una polémica que resuena en el mundo.

El otro bando: lo lidera el ganador del Oscar al Mejor Guión por Déjame salir, J.J. Abrams, que sostiene que hay que seguir generando trabajo para los georgianos.

«Tenemos muchas mujeres trabajando en producciones en Georgia, cuyos derechos, junto con otros millones, estarán severamente restringidos por esta ley», dijo Ted Sarandos, director de contenido de Netflix a Variety. «Dado que la legislación aún no se ha implementado, continuaremos filmando allí, al mismo tiempo que apoyaremos a los socios y artistas que elijan no hacerlo. Si alguna vez entrara en vigor, reconsideraríamos toda nuestra inversión en Georgia», agregó el ejecutivo.

 

 

Clarín

Trelew fue anoche una de las 100 ciudades en el país que marcharon en adhesión a la nueva presentación del proyecto sobre el aborto legal y gratuito para toda mujer que así lo desee.

Las movilizaciones se replicaron en todo el país y en el exterior. La Multisectorial de Mujeres de Trelew tuvo su punto de encuentro en la Laguna Chiquichano, donde exteriorizaron con cánticos y consignas su apoyo al proyecto que ingresó con más de 70 firmas de legisladores.

 

 

El Chubut

Nicole Neumann aprovechó sus redes sociales en el día en que se presentó nuevamente el proyecto de ley para que el aborto en Argentina sea legal y gratuito, para dejar su postura en total desacuerdo. Y no se ahorró palabras.

La modelo ya había hecho público el año pasado que no apoya a las corrientes abortistas. Al parecer nada de lo dicho hasta el momento ni los casos de niñas violadas a las que se les ha negado la posibilidad de realizarse una interrupción voluntaria del embarazo como indica la ley existente, hizo que Nicole Neumann cambie de opinión.

Esta vez volvió a hacer un descargo a través de sus stories de Instagram para expresar su postura.

«Realmente me impresiona. Mujeres que son madres, con el don de crear vida, gestar y alimentar otro ser, de amar incondicionalmente, pidiendo a gritos el asesinato silencioso y aceptado, un acto de crueldad suprema», comenzó.

«La pedantería de decidir cuándo quitar la vida y el último latido a un ser indefenso que late en su vientre cuando podrían pedir educación, prevención y enseñar a usar su cuerpo con conciencia y libertad. Libertad de cuidarse para, primero, no enfermarse ni enfermar después a otros, sabiendo que cada acto tiene sus consecuencias y que esa consecuencia de disfrutar libremente no puede ser una vida, ni dos».

Las declaraciones de la modelo encuentran todo tipo de hostilidades desde las mujeres que no están de acuerdo con sus dichos. Este martes es la octava vez que se presenta el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en el Congreso por parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

«En casos de violación o muy extremos, ya está dada la legalización del aborto. Punto. Que se cumpla en tiempo y forma cuando la situación inevitablemente lo requiera, esa también puede ser una exigencia», escribió Neumann.

 

 

 

Telefé Noticias

El proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, a cargo de integrantes la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, se presenta esta tarde en el Congreso por octava vez consecutiva.

Con motivo del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres que se conmemora en esta fecha desde hace 14 años, volverá al recinto el reclamo por el derecho al aborto hasta la semana 14 en Argentina. El último proyecto fue aprobado el 14 de junio del año pasado por la Cámara de Diputados por 129 votos a favor y 125 en contra pero rechazado por el Senado el 8 de agosto por 38 a 31 votos.

Pañuelazos en todo el país

En apoyo a esta iniciativa, habrá concentraciones y movilizaciones con pañuelos verdes para visibilizar el debate por el aborto en más de cien ciudades del país y todo el mundo.

La conferencia de prensa a cargo de la Campaña y legisladores nacionales de varios bloques está prevista para las 17.30 y será complementada con una serie de talleres previa y un festival como cierre.

La intención de las organizaciones y parlamentarios a favor del aborto es reunir el respaldo de más de 70 legisladores para superar el número de apoyos que tuvo en 2018, aunque fuentes parlamentarias consideraron que «no existen muchas expectativas» de que el texto finalmente llegue al recinto en este año electoral.

Las modificaciones

El proyecto de ley modificado se enmarca en el respeto a la decisión responsable, en la justicia social y en la perspectiva de Derechos Humanos.

El texto de la campaña, que se presentará con algunas modificaciones, establece que toda mujer u «otras identidades con capacidad de gestar» tienen derecho a «decidir voluntariamente» y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las 14 semanas, inclusive, del proceso gestacional.

Otra de las novedades contempladas en el texto es que no se incluye la objeción de conciencia para los profesionales de la salud, un punto que fue clave en la discusión para garantizar votos a favor de la iniciativa durante su debate en el Congreso.

 

 

La Nación

Organizado por integrantes del equipo multidisciplinario de interrupción legal del embarazo (EMILE) de Esquel y Trevelin se va a estar llevando a cabo un “pañuelazo” a las puertas del hospital zonal en conmemoración con el día de acción por la salud de las mujeres.

La cita es a partir de las 11,30 horas y se invita a toda la comunidad a concentrarse en el acceso principal ubicado en calle 25 de Mayo y O´Higgins de esta ciudad.

Desde la organización, la Dra. Verónica Butinof explicó que “el pañuelazo es una de las múltiples actividades que se van a estar desarrollando a lo largo y ancho del país en conmemoración a dos hechos importantes: el primero es que mañana (por hoy) está considerado desde fines de los 80 como el día de acción internacional por la salud de las mujeres. Y el otro es que en el año 2007 la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito presentó por primera vez en el Congreso de la Nación el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo”.

A lo largo de estos 12 años mencionó que siguiendo esa línea de conmemoración del 28 de mayo se va a estar presentando por octava vez el proyecto de ley.  Y en ese sentido recordó que “el año pasado se presentó por séptima vez, tuvo media sanción en diputados y después no pasó senadores. Y este año con algunas modificaciones se va a volver a presentar el proyecto en el contexto por la lucha por la salud integral de las mujeres y de otras identidades sexuales”.

Salud integral

Sobre la actividad local, anticipó Butinof en diálogo con la prensa local que “lo que vamos a hacer en Esquel es convocar no solo al personal de salud sino a toda la comunidad. Es una manera de expresar la necesidad de que las mujeres accedan a buenos servicios de salud, entendiendo la salud como concepto integral: No solo como la falta de enfermedad, sino como un concepto de óptimo bienestar físico, psíquico y social. En ese contexto es que convocamos a la comunidad, a que se entienda que en la lucha por la salud integral de las mujeres está inscripta la lucha por el derecho a acceder al aborto seguro, libre y gratuito, en condiciones de calidad institucional”.

Para hoy confió que “a las 11,30 nos juntamos en la puerta del Hospital Zonal de Esquel para participar de esta actividad convocada por el equipo multidisciplinario de interrupción legal del embarazo (EMILE), conformado por profesionales de la salud de Esquel y Trevelin”.
 

El Chubut

Este martes 28 de mayo, el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación será el escenario de la nueva presentación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Será la octava vez, un año después de que por primera vez el debate llegara al recinto. La elección de la fecha no es casual: el #28M es el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. Se cumplen, además, 14 años de la primera presentación, en 2007. El proyecto contempla algunas modificaciones al que se votó el año pasado, y la expectativa está puesta en conseguir más de 70 firmas de apoyo de legisladores, el máximo conseguido hasta entonces.

Entre otras, se incorpora que toda mujer u “otras identidades con capacidad de gestar” tendrán derecho al acceso a decidir la interrupción del embarazo hasta la semana 14. Por fuera de esos plazos, se consideran solo los causales de violación o riesgo de vida para la mujer o persona gestante. También incluye artículos sobre ESI y derechos sexuales y reproductivos. Se excluyó la objeción de conciencia de los profesionales de la salud. Y se estipula que ninguna mujer o persona con capacidad de gestación podrá ser penalizada.

El próximo 14 de junio se cumple un año de la histórica media sanción en Diputados, con 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. Luego, el 3 de agosto, el Senado finalmente rechazó la ley, con 38 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones. Entonces, las calles fueron el escenario donde la campaña se sintió más fuerte, sobre todo entre las jóvenes, que colmaron la plaza del Congreso ambos días. Este martes se espera que vuelvan a hacerlo, lo mismo en plazas de distintos puntos del país, que se sumarán al “pañuelazo federal”.

“Esta nueva presentación viene respaldada por las enormes movilizaciones populares que se dieron durante 2018, que hicieron visible la despenalización social del aborto y el reclamo al Estado de la sanción de una ley indispensable para que las mujeres y personas con capacidad de gestar puedan acceder a un derecho humano básico, como es decidir sobre sus cuerpos”, explican desde la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Hace pocos días, algunas de sus integrantes viajaron al Festival de Cannes, donde artistas como Penélope Cruz y Pedro Almodóvar dieron su apoyo posando con pañuelos verdes para acompañar la presentación del documental Que sea ley, de Juan Solanas, que refleja la lucha por la legalización en el país.

 

 

Perfil

Con las 800 butacas y los palcos de la sala cubiertos con los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito, el sábado 18 se estrena “Que sea Ley! en el Festival de Cannes. Entre el público estarán varias de las referentes históricas de la Campaña, que viajarán especialmente para acompañar la primera proyección de la película que muestra la lucha para lograr la legalización del aborto en Argentina. El escenario es especial: en Francia el aborto es legal desde 1975. Como en toda Europa y todos los países del mundo desarrollado.

La película es de Juan Solanas, que filmó durante meses y recorrió gran parte del país para hablar con mujeres que debieron someterse a intervenciones clandestinas, familiares de algunas muertas y otras protagonistas de esta lucha, como las mujeres de la Campaña y las legisladoras «sororas» que votaron a favor del aborto legal.

«Crecí en Francia. Llegué en el 77, en el exilio. Nunca escuché hablar de abortos porque no era un tema, era legal. Estando en el 2000 en Buenos Aires me enteré que en Argentina estaba prohibido y me pareció una locura, un delirio, porque en algunas cuestiones el país es de avanzada, pero en esto claramente no», dice Solanas a Clarín. Entonces filmó «Nordeste», donde hay una escena de una mujer abortando porque no podía seguir adelante con ese embarazo.

El año pasado, Solanas leyó que el Congreso iba a debatir la legalización del aborto. Sintió esperanza. Devoró cada nota sobre el tema. Por primera vez, el proyecto de la Campaña pasaba de la mesa de entradas del Congreso. Era la séptima vez que lo presentaba. El debate en Diputados duró algo más de dos meses. La Cámara Baja votó a favor.

«Aquella noche me quedé despierto esperando la votación, que al final ocurrió a la mañana. Y lloré, lloré de la emoción ante el televisor», cuenta el cineasta, que ahí nomás tomó su cámara y viajó a Buenos Aires. Desde hace cinco años vive en Uruguay. «No tenía idea de lo que era la fuerza de esas mujeres en la calle, las chicas, la marea verde. Me quedé shockeado, en un shock positivo».

El debate por la legalización pasó al Senado. Solanas -52 años, hijo de «Pino»- siguió filmando. Incluso aquella noche de la votación, fría, ventosa. La Cámara Alta votó en contra. Eran las tres de la mañana y las mujeres lloraban en la calle. Solanas captó la desazón. «En ese momento decidí que haría una película. Mostrar la realidad de las mujeres. Pretendo mostrar las cosas de manera honesta, informar. Hay personas que no quieren meterse ni opinar, parecen avestruces que esconden la cabeza. Hay temas en los que no se puede ser indiferente. A mí me mueve la igualdad, la justicia social, adhiero al feminismo», dice Solanas.

Cuenta que también se acercó a los sectores de pañuelos celestes, los que se oponen al aborto. «Fui rechazado al contar lo que estaba haciendo, sentí paranoia y hostilidad. Igual hay testimonios en la película, están, y están presentados de manera honesta, no como caricaturas». Solanas asegura que basta con escuchar las historias de las mujeres y familiares que debieron pasar por la clandestinidad.

En su película están los familiares de Liliana Herrera, que murió en agosto del año pasado al desangrarse tras un aborto clandestino en Santiago del Estero, Liliana tenía 22 años y dos hijitas de 3 y 6. En «¡Que sea ley!» también están los familiares de Ana María Acevedo, que a los 19 años murió porque en el Hospital Iturraspe de Santa Fe se negaron a practicarle un aborto y tenía cáncer. Tampoco la dejaron hacer un tratamiento con quimio, para no lastimar al feto. Fue en 2007. Su historia es un emblema. Su madre, Norma Cuevas, también estará en Cannes.

«Creo que después de escuchar esas historias no se puede sostener eso de las dos vidas. Además, las creencias son personales, para adentro, no se deben imponer a los demás. Busco la reflexión». Solanas también dice que en su película hay energía, festividad, vitalidad: «El movimiento feminista es muy poderoso, avanza, es de vanguardia. No tengo ninguna duda que el aborto será ley. Me da vergüenza que aún no lo sea porque perdemos tiempo y las mujeres siguen muriendo».

Marta Alanis, referente histórica de la Campaña y de Católicas por el Derecho a Decidir estará en la premiere mundial del Festival de Cannes. Será una de las mujeres argentinas que podrá ver la proyección especial en la Sala 60E a las 16.45 del 18 de mayo. «¡Estoy tan emocionada!», dice a Clarín. Cuenta que llevan dos mil pañuelos verdes de la Campaña y que algunos serán gigantes, para que cuelguen de los palcos.

«Somos unas doce las que podemos viajar, porque no tenemos recursos. Pero allá se sumarán militantes de Francia, España». Cuenta Marta que el domingo a las 11 darán una conferencia de prensa a medios internacionales: «Vamos a contar lo que pasa en Argentina. En Europa no pueden creer no sólo que el aborto no sea aún legal sino que además esté frenado por grupos fundamentalistas. Las argentinas sentimos mucha vergüenza».