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Este domingo, cuando en la Argentina se celebraba el día del niño, uno de los lemas que recorrió las redes fue #niñasnomadres. Es porque una nena brasileña de 10 años que quedó embarazada tras ser violada por un familiar tuvo que viajar miles de kilómetros para escapar de grupos religiosos y realizarse el aborto que le correspondía por ley y que -además- la Justicia había autorizado.

El caso salió a luz el 7 de agosto, cuando la pequeña acudió a un hospital de la localidad de Sao Mateus, en el sureste de Brasil, con fuertes dolores abdominales y reveló a los médicos que había sido violada por su tío. El hombre, de 33 años, fue detenido este martes.

Tras una examen de sangre, quedó comprobado el embarazo de cerca de tres meses de la niña y la Justicia autorizó el viernes a que se le practicara un aborto legal.

«La decisión de la niña es soberana»

En la decisión, el juez Antonio Moreira Fernandes, del Tribunal de Justicia del estado de Espírito Santo, determinó la realización «inmediata» del aborto por procedimiento inducido o por cirugía.

En Brasil, el aborto solo está permitido en casos de violación, si la gestante corre riesgo de vida o cuando el feto presenta anencefalia.

En su decisión, obtenida por el diario A Gazeta y el Grupo Globo, el magistrado tuvo en cuenta el deseo de la menor de interrumpir el embarazo y concluyó que «la voluntad de la niña es soberana, aunque se trate de incapaz».

El fiscal Fagner Cristian Andrade Rodrigues defendió el aborto como un derecho de la menor, incluso para que pueda recuperarse del daño psicológico que le provocó la violación.

Moreira Fernandes destaca en el documento que, durante una consulta de la Asistencia Social con la niña, cuando se le mencionó el embrazo, la pequeña se «agarró a un oso de peluche», «entró en profundo sufrimiento, gritó, lloró» y «reafirmó no querer» seguir con la gestación.

La pequeña llegó a ser internada en un hospital de Vitoria, capital del estado de Espírito Santo, pero pese a la decisión judicial, los médicos se negaron por motivos de conciencia y la nena y su familia enfrentaron un viacrucis que, desde el punto de vista clínico, terminó este lunes con el final del procedimiento quirúrgico en un centro médico de Recife, unos 2000 kilómetros al norte.

La menor «puede ser dada de alta a cualquier momento. Fue un procedimiento inducido, todo de acuerdo con el protocolo de seguridad y de forma efectiva, reduciendo al máximo el sufrimiento de la niña y hoy está muy aliviada», dijo el médico Olimpio de Moraes, a cargo de la realización del procedimiento.

Pese al intento de las autoridades de mantener bajo sigilo el centro médico donde tendría lugar el procedimiento, decenas de manifestantes a favor y en contra del aborto acudieron al hospital.

Cerca de una veintena de religiosos sostenían pancartas contra el aborto y recibieron al médico que trataría a la paciente bajo gritos de «asesino». Los grupos antiderechos también intentaron forzar las puertas del hospital, y la policía tuvo que intervenir.

«Algunos diputados y fundamentalistas intentaron invadir la maternidad, que es una maternidad de alto riesgo, llamando a la niña asesina», denunció Carol Virgulino, quien preside la comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Pernambuco.

Cuando supo qué estaba pasando, la diputada se desplazó al lugar para ofrecer «apoyo» a la niña y hacer que «sea garantizada la ley», así como el concejal Iván Moraes, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

«Estamos hablando de la salud de una niña de 10 años que fue sistemáticamente violada y torturada y que no merece continuar sufriendo violencias», completó Moraes. Grupos feministas luego realizaron una cadena humana en el lugar para impedir el avance de los autodenominados «provida».

La Fiscalía regional de Espírito Santo abrió una investigación por la supuesta presión de grupos religiosos, tanto evangélicos como católicos, para intentar persuadir a la familia de la menor para que no se realizara el aborto.

Un médico excomulgado

Olimpio de Moraes, que es director del Centro Integrado de Salud Amaury de Medeiros (CISAM) de Recife, una clínica materna pública de referencia en el país para este tipo de procedimientos, ya fue excomulgado por la iglesia Católica después de practicar en 2009 un aborto legal de gemelos a una menor de nueve años.

«Ese caso tuvo una repercusión muy grande. Éste, con la niña de 10 años, también es uno de los casos más precoces. Lo más común es que sea de 12, 13 o 14 años para adelante, lo que también es violación», comentó el médico.

Según el director del CISAM, «cuanto menor es la edad, más riesgo hay para la niña y estamos acostumbrados a esta controversia y principalmente cuando hay una bola dividida como esta, que trae un desgaste muy grande para todos los que participan».

El medico respetó la decisión de sus colegas en Espírito Santo, porque algunos estados «tienen protocolos diferentes, más rígidos» y, en ese sentido, recalcó que Pernambuco, particularmente el CISAM, actúa desde 1996 como «referencia en atención de casos de violencia contra la mujer y para el aborto previsto en la ley».

«Esta repercusión ocurre cuando todo sale de lo normal, cuando hay fuerzas que quieren obstruir los derechos de la niña, de la mujer. Es un derecho humano a la dignidad, un derecho de todo Brasil», lamentó el ginecólogo y obstetra.

En el CISAM, subrayó Moraes, el procedimiento practicado a la niña «también está dentro de la ley, la norma técnica del Ministerio de Salud orienta que sea hasta las 22 semanas, pero no es impedimento hacer el aborto de una violación más allá de las 22 semanas».

«Este caso no era de seis meses (como se llegó a mencionar), en realidad era un feto de cinco meses, inviable, y nosotros estamos siguiendo nuestro protocolo del Ministerio de Salud del Gobierno Brasileño», con respaldo de la Fiscalía, representantes de sectores de la sociedad civil y de los consejos médicos, completó.

El Instituto Anis apuntó en 2019 que el 15 % de las mujeres negras y el 24 % de las indígenas ya hicieron por lo menos un aborto en su vida, comparado con el 9 % de las blancas.

En 2018, de acuerdo con el Anuario de Seguridad Pública, en el país se cometieron 66.000 violaciones , con un 54 % a menores de 13 años.

La publicación Cuaderno de Salud Pública de Río de Janeiro, en tanto, recopiló datos entre 2008 y 2015 en el que apunta que en ese periodo se presentaron casi 200.000 hospitalizaciones por aborto, de los cuales 1600 fueron por práctica legal, y ocurrieron entre el total 770 muertes de las mujeres.

El presidente Alberto Fernández sostuvo hoy que la cuestión del aborto «es un tema que la Argentina tiene que resolver» y adelantó que enviará al Congreso el proyecto de despenalización «en cuanto pueda»

«Es un tema que tenemos que resolver», respondió Fernández al ser consultado sobre una nota publicada ayer en Infobae que afirmaba que el Gobierno había postergado hasta el año próximo el envío del proyecto por la situación sanitaria a causa del coronavirus.

«Tengo muy en claro que cualquier argumento sirve para dividir a la sociedad en un momento en el que tenemos que estar muy unidos por la pandemia», dijo el mandatario en referencia a los medios, pero agregó que en lo personal tiene la «convicción» de que es necesario debatir el tema del aborto.

«Es una convicción que yo tengo y lo voy a mandar tan pronto como pueda», insistió en relación al proyecto que ya tiene elaborado el Poder Ejecutivo.

En tanto, el Presidente agregó que una vez enviada la iniciativa «habrá discusión parlamentaria», pero insistió en que «ese tema la Argentina lo debe resolver».

El fin de semana pasado se cumplieron dos años de que el proyecto del aborto legal fuera rechazado por el Senado, después que obtuviera media sanción en la Cámara de Diputados.

El presidente de la Nación dijo hoy que la cuestión del aborto “es un tema que la Argentina tiene que resolver” y adelantó que enviará al Congreso el proyecto de despenalización “en cuanto pueda”.

“Es un tema que tenemos que resolver”, respondió Fernández en declaraciones a la radio online Futurorock, al ser consultado sobre una nota publicada ayer en Infobae que afirmaba que el Gobierno había postergado hasta el año próximo el envío del proyecto por la situación sanitaria a causa del coronavirus.

“Tengo muy en claro que cualquier argumento sirve para dividir a la sociedad en un momento en el que tenemos que estar muy unidos por la pandemia”, dijo el mandatario en referencia a los medios, pero agregó que en lo personal tiene la “convicción” de que es necesario debatir el tema del aborto.

“Es una convicción que yo tengo y lo voy a mandar tan pronto como pueda”, insistió en relación al proyecto que ya tiene elaborado el Poder Ejecutivo.

En tanto, el Presidente agregó que una vez enviada la iniciativa “habrá discusión parlamentaria”, pero insistió en que “ese tema la Argentina lo debe resolver”.

Cabe destacar que el proyecto para legalizar el aborto fue una promesa de campaña de Fernández y uno de los anuncios realizados durante la Asamblea Legislativa del 1 de marzo.

El fin de semana pasado se dos cumplieron dos años de que el proyecto del aborto legal fuera rechazado por el Senado, después que obtuviera media sanción en la Cámara de Diputados, informó El Comodorense.

La funcionaria dijo que el objetivo es impedir las «muertes evitables de mujeres» que suceden en abortos clandestinos. El proyecto aún no tiene fecha para ser enviado al Congreso Nacional.

Para Ibarra «hoy estamos en el peor de los mundos, porque los abortos suceden en cientos de miles».

La secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia, Vilma Ibarra, aseguró que el proyecto del Gobierno para legalizar el aborto «está listo», y que el objetivo del mismo es impedir «muertes evitables de mujeres», ya que hoy se atraviesa en el tema «el peor de los mundos».

«Está listo el proyecto de legalización del aborto, y en el tema está todo bastante inventado y debatido. En ese sentido, lo ha expresado el Presidente (Alberto Fernández) mucho mejor que yo, queremos evitar muertes de mujeres evitables», afirmó Ibarra.

En esa línea, expresó que «hoy estamos en el peor de los mundos, porque los abortos suceden en cientos de miles», además de apuntar que «las mujeres mueren en abortos clandestinos, amenazadas de ir a la cárcel”.

La funcionaria no adelantó la fecha en la que se enviará la iniciativa al Congreso, pero insistió en que la intención oficialista es «cambiar ese estado de las cosas, que sucedan la menor cantidad de abortos, por eso creemos mucho en la ESI (Educación sexual Integral)».

Asimismo, destacó la ley de Matrimonio Igualitario en el país, la norma que reconoció en Argentina al matrimonio entre personas del mismo sexo, de la que hoy se cumplen 10 años, y de la que fue su principal impulsora.

“Sectores de homofobia aún hay, los vivimos, existen y se padecen mucho, pero creo que la sociedad argentina no es mayoritariamente así», indicó y subrayó que «hay sectores conservadores que tienen más resistencia a los cambios sociales, pero mayoritariamente la Argentina tiene una población muy atenta a los derechos”.


En ese sentido, la funcionaria rememoró que se dio «una batalla muy hermosa por esa ley, que no le hace daño a nadie, solo reconoció derechos que le habían sido negados a gente durante mucho tiempo».

Por otra parte, sobre la relación entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, opinó que, «por suerte, en democracia, cuando la gente elige le pone la lapicera en la mano a un Presidente, y, por supuesto, Cristina es una persona importante en este Gobierno, ella tenía un caudal de votos muy importante, y lo tiene».

«Es la famosa frase que decía Alberto ‘sin Cristina no se puede y con Cristina sola no alcanza’. Esta coalición que lograron hacer decidió nominar a Alberto Fernández como Presidente, y por suerte tiene un muy buen diálogo con una vicepresidenta que es una gran representante de un sector importante”, agregó.

Respecto de la situación de la agroexportadora santafesina Vicentin, la funcionaria sostuvo que «no es una política de este Gobierno la expropiación», y dijo que solo «es una medida que está dentro de las leyes y la Constitución».

Agregó que «ante una situación de posible pérdida de trabajo para muchos trabajadores, y con un alto poder en materia de agroexportación, se entendió que había que tratar de mantener las fuentes de trabajo».

Finalmente, admitió que ante «un grupo empresario con enormes dificultades económicas, con una sospecha muy alta de vaciamiento y con créditos muy altos tomados del Estado nacional, probablemente, no se pudo comunicar como correspondía lo que se quería hacer”, señaló Télam.

El presidente Alberto Fernández aseguró que no trató de «hipócrita» a la Iglesia católica por el tema del aborto, que sabe cómo piensa y la respeta, y advirtió que el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo «no es volver obligatorio el aborto».

Tras destacar el trabajo de los llamados «curas villeros», el mandatario aclaró que cuando dijo «hipocresía» en su discurso ante la Asamblea Legislativa al hablar del aborto se refería a quienes creen que está bien la ley, pero que aconsejan que «no conviene hacerlo por cuestiones políticas».

El jefe de Estado afirmó por Canal 9 que el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que se enviaría esta semana al Congreso, «no es volver obligatorio el aborto» y sostuvo que «respeta» las diversas posturas al respecto.

Así, descomprimió el debate que tuvo un nuevo capítulo este domingo cuando en la misa en Luján el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, rechazó la expresión de Fernández.

En sintonía con el Presidente, horas antes la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, había sostenido que «de ninguna manera se le dijo hipócrita a la Iglesia».

«No hay duda que la Iglesia está ocupando el rol que le corresponde en el marco comunitario», dijo Gómez Alcorta, quien afirmó que «no hay que tener miedo a los debates, a las miradas críticas, señaló Télam.

La ministra de Mujeres, Género y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta, afirmó hoy que «no hay que tener miedo a los debates» ni a «las miradas críticas», luego de la misa convocada ayer por la Iglesia en rechazo el proyecto para legalizar el aborto.

«De ninguna manera se le dijo hipócrita a la Iglesia. No hay duda que la Iglesia está ocupando el rol que le corresponde en el marco comunitario», dijo Gómez Alcorta esta mañana en diálogo con radio Continental, y agregó que «no hay que tener miedo a los debates, a las miradas críticas».

Ayer, en una misa al aire libre frente a la Basílica de Luján convocada bajo el lema «Sí a las mujeres. Sí a la vida», el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Oscar Ojea, dijo que «millones de argentinos y argentinas, creyentes y no creyentes, tienen la profunda convicción de que hay vida desde la concepción y que una persona distinta de su madre va desarrollándose en su seno».

«Es injusto y doloroso llamarlos antiderechos o hipócritas», afirmó monseñor Ojea al culminar la frase.

Al anunciar que presentaría el proyecto de Interrrupción Voluntaria del Embarazo en el marco de la Asamblea Legislativa, el 1 de marzo pasado, el presidente Alberto Fernández dijo : «El aborto sucede, es un hecho y es solo esa hipocresía que a veces nos atrapa, la que nos hace caer en un debate como este».

En otro tramo de la entrevista, la ministra Mujeres, Género y Diversidades adelantó que «en los próximos días» llegará al Congreso el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, aunque dejó claro que que «la decisión de la letra chica y de cuándo va a ser presentado es del presidente» Alberto Fernández.

Dijo también que el proyecto de ley que buscará legalizar el aborto en Argentina está en este momento bajo la órbita del Ministerio de Salud y la Secretaría de Legal y Técnica, y que «están trabajando» en él.

En referencia al paro por el Día Internacional de la Mujer, que se realiza hoy, Gómez Alcorta aseveró que «la urgencia» en la actualidad «está vinculada a que no nos maten más, porque los índices de femicidios son sostenidos hace mucho tiempo en Argentina».

«No hay ninguna duda que tiene que intervenir el sistema penal», sostuvo la funcionaria al respeto, y afirmó que «los especialistas coinciden en que hay dos cuestiones que inciden en no poder bajar la tasa: una son los altos niveles de tolerancia asociada a la violencia, y otra es la impunidad».

«Uno de los peores problemas es que una mujer va, denuncia algún hecho de violencia y no hay una respuesta del Estado», lo que es «un mensaje para las mujeres que si denunciás no pasa nada, y también para los agresores de que si pegás o rompés la perimetral tampoco te pasa nada», indicó Télam.

«Compañeras, cada aborto que ustedes permiten es un servicio a los poderes coloniales que quieren debilitar la revolución, cada hijo del pueblo que no nace es un hombre menos en la defensa de la Patria y de Perón”.

 El presidente Alberto Fernández ratificó frente al Congreso de la Nación que presentará un proyecto de ley para la legalización del aborto en Argentina.

En este sentido, vale recordar el posicionamiento de una de las personas más influyentes en la historia política argentina como fue Eva Duarte de Perón. ¿Qué pensaba “Evita” del aborto hace 70 años atrás?

El 12 de octubre de 1950, pocos años antes de su muerte, Evita sostuvo ante un grupo de enfermeras que el aborto es “un capricho gorila y burgués: compañeras, cada aborto que ustedes permiten es un servicio a los poderes coloniales que quieren debilitar la revolución, cada hijo del pueblo que no nace es un hombre menos en la defensa de la Patria y de (Juan Domingo) Perón”, dijo al alzar la voz.

Perón afirmaba “El aborto criminal constituye una práctica amoral y delictuosa” , incluso si la realiza un médico. Eva Perón afirmaba que “el vientre de la mujer es la cuna sagrada donde se genera la vida”, y una política pro-vida atento a ello. Perón volvería a implementar con argumentos no solo de tipo moral sino también geopolíticos: un relevante plan de aumento de la natalidad reclamando un país de 50.000.000 de habitantes afirmando que “la Argentina necesita más población y no tiene porque limitar su natalidad”, señaló El Fueguino.

La Iglesia católica realizará mañana frente a la Basílica de Luján una misa, en la que ratificará su posición contra el aborto y se pedirá «por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural», con el lema «Sí a las mujeres. Sí a la vida».

La convocatoria fue realizada por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) con motivo del Día Internacional de la Mujer y se celebrará una semana después de que el presidente Alberto Fernández anunciara, al hablar ante la Asamblea Legislativa, el envío de un proyecto de ley para legalizar el aborto.

«En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer y con motivo del anunciado tratamiento legislativo del proyecto de legalización del aborto, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina invita a todos los obispos a concelebrar en la misa que tendrá lugar en la Basílica de Lujan, el domingo 8 de marzo a las 11, para pedir por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural», señaló la cúpula de la CEA en la convocatoria.

A través de diversos videos difundidos en las redes sociales los últimos días, referentes de la Iglesia de todo el país convocaron a la celebración en Luján, que tendrá su réplica en catedrales y templos de todo el país.

«Queremos valorar la vida sagrada que las mujeres protegen en tantas situaciones donde la vida es descartada. En medio de tanta inequidad todos debemos comprometernos a crear un cultura de más equidad entre mujeres y varones», dijo Carlos Tissera, obispo de Quilmes y presidente de Cáritas Argentina.

Por su parte, el referente de los curas villeros, José María «Pepe» Di Paola expresó: «La Iglesia se moviliza en defensa de la vida. Vamos a celebrar el día de la mujer que da la vida. Vamos a cuidar y defender la vida» y convocó a todos los fieles de la villa La Cárcova, de la localidad bonaerense de San Martín -donde desarrolla su tarea pastoral- a concurrir a la misa en Luján.

La celebración de mañana será presidida por el jefe del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, y concelebrarán el vicepresidente primero del organismo, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Poli; el vice segundo, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general, monseñor Carlos Malfa, entre otros obispos de todo el país.

«Nos pareció bueno convocar a Luján para pedir por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Cuando la Iglesia habla del derecho a la vida, no está haciendo lobby o presión», expresó Ojea en una entrevista reciente con la agencia Télam.

En ese marco, consideró que «es profundamente totalitario interpretar que una postura de pensamiento histórico significa ejercer algún tipo de presión» y agregó: «No somos antiderechos. Creemos en el derecho a cada vida porque ninguna es descartable. El primer derecho humano es el derecho a la vida», señaló Télam.

El diputado y presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, presentó este jueves un proyecto de ley que propone convocar a una consulta popular vinculante para que la ciudadanía se pronuncie sobre los proyectos de ley de interrupción voluntaria del embarazo y de Educación Sexual Integral​.

El ex gobernador mendocino, junto a la legisladora Jimena Latorre, impulsó el proyecto a pocos días de que el presidente Alberto Fernández​ envíe una iniciativa de legalización del aborto, tal como lo anunció el 1 de marzo en el discurso que pronunció ante la Asamblea Legislativa.

La propuesta de Cornejo se conoce, además, a pocos días del Día Internacional de la Mujer, que nuevamente estará atravesado por el pedido de los colectivos femeninos de sancionar el proyecto sobre el aborto.

El proyecto propone convocar a una consulta popular vinculada en los «términos y con los efectos del artículo 40, primer párrafo de la Constitución Nacional, a fin de que se vote por el SI o por el NO al proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo y Educación Sexual Integral».

También propone que la consulta «se realice en un plazo no inferior a 60 días y no superior a 120 días» tras la aprobación de la ley de convocatoria al plebiscito y, para ello, se faculta al Poder Ejecutivo a «disponer las medidas necesarias a tal fin, quedando autorizado a realizar las adecuaciones presupuestarias pertinentes».

En los fundamentos del proyecto, se expresa que, «si bien existen algunos antecedentes de proyectos de consulta popular sobre la materia, es importante destacar que tal como prevé nuestra Carta Magna al consagrar esta herramienta de participación semidirecta, su finalidad es conocer la voluntad del electorado en temas de trascendental importancia».

«Para ello, la consulta tiene que encontrarse dotada de una imparcialidad tal que deje en aquel electorado la responsabilidad y atribución de expresarse conforme sus convicciones», agrega.

También, se señala en la iniciativa que, «en los dos años consecutivos anteriores se ha presentado a este Parlamento proyectos en los que se contemplan la despenalización del aborto, las causales de Interrupción Voluntaria del Embarazo y el régimen de Educación Sexual Integral; trascendiendo las posturas que separaron aguas en las sucesivas discusiones a la opinión pública, la deliberación pública y sus expresiones populares, catedráticas, científicas, religiosas y culturales».

En ese sentido, Latorre explicó que, «de esa experiencia deliberativa, lejos de lograrse algún consenso, los datos objetivos nos muestran que las diferencias de argumentos, fundamentos y posturas en la sociedad argentina se profundizaron, se fundamentalizaron y, actualmente, configuran una temática de trascendental importancia en la que ni los argentinos, ni sus representantes encuentran unión pacífica».

En tanto, Cornejo subrayó: «Somos conscientes de que la sociedad ha hecho escuchar su voz, se ha involucrado de una u otra forma, ha tomado fervientes posturas para su defensa sin que de ello haya surgido una consenso social, sino y por el contrario, una marcada división que lleva la temática a una discusión binaria o dicotómica».

El presidente Alberto Fernández anunció en su discurso de apertura de sesiones ordinarias que, en diez diez días, enviaría un proyecto para la legalización del aborto. Representantes de la oposición, al ser consultados al respecto, coincidieron en que la mejor manera de resolver el tema, que según ellos «divide a la sociedad», sería con una consulta popular.

«Mi opinión personal es que debería resolverse con un plebiscito. Esperemos que sea un proyecto equilibrado», dijo Luciano Laspina, diputado nacional de Juntos por el Cambio.

Los legisladores opositores sostuvieron que se trata de «un tema sensible» y que «divide ampliamente las opiniones dentro de los propios partidos políticos». «Hay opiniones divididas, no sólo en el bloque Cambiemos, sino también en el Frente de Todos. Hay que ver el contenido de esa modificación. La legalización requeriría consultas populares, algún mecanismo mucho más amplio que el Congreso, de participación popular», opinó el exgobernador de Mendoza y actual diputado por la UCR, Alfredo Cornejo.

De acuerdo con lo indicado por el presidente de la Nación, en diez días el proyecto oficial entrará al Congreso. Tendría, en este caso, modificaciones con respecto al que se trató en 2018.

«Me parece bien que contemple a quienes están en contra del aborto», señaló el senador Esteban Bullrich, referente de Juntos por el Cambio y unas de las caras más visibles en contra de la legalización de la legalización. Además, se refirió al plan de ayuda alimentaria para embarazadas que incluye la iniciativa oficial. «El proyecto de 1000 días es muy valioso, he trabajado mucho con el municipio que lo lleva adelante. Es una gran noticia que lo esté fomentando el gobierno», dijo.

En el inicio de sesiones ordinarias, el Presidente anunció el envío del proyecto al Congreso. «En el siglo XXI toda sociedad necesita respetar la voluntad de sus miembros a disponer libremente de sus cuerpos», subrayó y agregó: «Por eso dentro de los próximos 10 días presentaré un proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que legalice el aborto en el tiempo inicial del embarazo y que permita a las mujeres acceder al sistema de salud cuando tomen la decisión de abortar».

Tono conciliador y críticas

Por otra parte, los principales dirigentes opositores criticaron a Alberto Fernández luego del discurso. «Creo que tiene un tono conciliador, como el 10 de diciembre, pero hay que evaluarlo más por los hechos que por las palabras. De diciembre para acá han pasado cosas al mejor nivel del kirchnerismo de la década pasada, como el ’diputrucho’ Scioli. Todo hay que verlo en hechos concretos», señaló Cornejo, en relación a la presencia del diputado del Frente de Todos (que también es embajador en Brasil) durante el debate por las jubilaciones de privilegio.

«El Gobierno no está condicionado por la deuda, sino por una interna del Frente de Todos, que deben resolverla ellos sin trasladarla al Estado», apuntó el diputado nacional por Córdoba, Mario Negri. «El Presidente hizo referencia a cosas que no son ciertas», aseguró.