Economía

El Gobierno defendió el cepo, negó que se trate de “un ajuste” y dijo que “los dólares hacen falta para producir”

En línea con otros funcionarios nacionales del gobierno, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, defendió este domingo las nuevas restricciones cambiarías implementadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) porque “garantizan que los dólares para la producción están disponibles” y justificó que estas medidas son necesarias para aumentar las exportaciones, y de esta manera la oferta de divisas, y sustituir bienes que se importan y que podrían producirse en el país.

Al respecto, señaló que el plan del Gobierno es “restablecer un flujo (de dólares) que pueda cerrar la brecha en el mercado cambiario” para “tranquilizar la economía, mitigar los efectos de la pandemia, impulsar la reactivación de la industria y del consumo, y avanzar con los programas de inversión y de recuperación de las exportaciones”.

En el mismo sentido se expresó la secretaria Legal y Técnica de la Nación, Vilma Ibarra, que aseguró que esta medidas no forman parte de “un ajuste”.

Ambos funcionarios ratificaron que la relación entre los precios y el tipo de cambio se da con el dólar oficial y consideraron que el aumento de los dólares paralelos no se volcarán a los precios. Apenas conocido el endurecimiento del cepo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, también había asegurado que “el dólar blue no es un tipo de cambio de referencia para los precios”.

“Las medidas tomadas garantizan que los dólares para la producción están disponibles”, justificó Kulfas en declaraciones radiales, y remarcó que “dan certeza a las empresas que necesitan maquinaria, insumos y otros bienes que el país no produce, que los dólares van a estar disponibles y no se van a ir en otros fines que no son prioritarios”.

El funcionario se refirió de este modo respecto de las medidas que anunció este martes el Banco Central para ajustar aún más el cepo a la compra de dólar ahorro; el consumo de divisas con tarjeta de crédito y el uso de moneda extranjera por parte de empresas para que paguen intereses de deuda y las nuevas condiciones para la apertura de cajas de ahorro en dólares.

Cada vez que se aplica un cepo al dólar o se endurecen este tipo de medidas, el mayor temor es que se traslade a precios. Sin embargo, para Kulfas “la relación entre los precios y el tipo de cambio es con el dólar oficial”, y ese valor “es al cual se realizan las importaciones de los insumos que el país necesita para producir y de algunos bienes finales”.

“El contexto es complicado, no hace falta hacer un análisis demasiado profundo. Estamos administrando una doble crisis, la del coronavirus y una previa. Desde 2018 tenemos una situación de recesión, sobreendeudamiento y tasas de interés impagables”, precisó el ministro.

Y señaló que mientras durante el Gobierno del expresidente Mauricio Macri “los problemas de falta de dólares se arreglaban tomando deuda» que terminó siendo «impagable”, según su visión “la solución genuina y real es producir más para la exportación, agregar una oferta de dólares”, así como “sustituir muchos bienes que se importan y podrían producirse en el país”.

En cuanto a la situación actual del sector productivo, Kulfas reconoció que reiteró que el coronavirus “afectó brutalmente la actividad económica” y que “la caída del empleo fue grande, pero menor que otros países”, y agregó que “ya hay recuperación en algunos sectores”.

“Estamos viendo una incipiente reactivación, todavía con dificultades porque es heterogénea, pero hay actividades que están funcionando y otras que todavía facturan muy poquito o están cerradas”, precisó el ministro.

Al respecto, destacó que “muchos sectores industriales están produciendo por encima del año pasado, caso maquinaria agrícola”, y que “hay empresas que realizan inversiones y abren nuevas líneas de producción, como cervecería Quilmes, textil Santa Ana, y otras compañías en los sectores de refinación de hidrocarburos, en producción de químicos, de indumentaria, de calzado, de línea blanca”.

Ante esta situación, explicó que el plan actual es que una vez “controlada la pandemia” el Gobierno pueda “poner toda la economía en rumbo de reactivación” y “tranquilizar la economía, mitigar los efectos de la pandemia, impulsar la reactivación de la industria y del consumo, y avanzar con los programas de inversión y de recuperación de las exportaciones”.

Como ejemplo, el economista indicó que cuando se inició el Gobierno de Alberto Fernández, “la tasa de referencia del Banco Central estaba en el 75%”, y destacó que “esto significaba que las pymes se tenían que financiar al 100%”. “Ninguna economía puede crecer con esa tasa de interés”, por eso “se modificó y hoy tenemos un sistema financiero donde hay crédito disponible a tasas razonables”, aseguró.

Por su parte Vilma Ibarra también salió a defender el nuevo cepo recargado al señalar que “es importante contar con los dólares para poder sustentar el desarrollo productivo”, porque “se necesita reimpulsar la economía”.

“Tuvimos una caída industrial brutal. La Argentina estaba en una situación vulnerable”, señaló Ibarra y agregó que “no se trata de una batalla de ricos contra pobres” sino de la necesidad de la Argentina de “producir y generar empleo”.

“Necesitamos los dólares para desarrollar nuestra industria y para pagar deuda. Hay una mayor demanda de dólares en un momento donde no hay dólares”, detalló la funcionaria.

En ese sentido, sostuvo que a través del Presupuesto 2021 el Gobierno busca “apuntalar la actividad de los sectores exportadores para que mejore el ingreso de divisas” en el país, porque la «responsabilidad desde el Gobierno es cuidar que podamos contar con los dólares para producir”.

“No hay desarrollo sustentable de la economía sin dos cosas: tranquilizar los números de la macroeconomía e impulsando la producción y las exportaciones”, aseveró Ibarra. No obstante admitió que “es comprensible que la gente se resguarde en el dólar en un país que tiene la particularidad de medir todo en dólares”.

Dejanos tus comentarios

Comentarios cerrados