Chubut

Policía del Chubut sucumbe ante la coacción de Massoni

En 1936, la Gestapo, la Policía Secreta de la Alemania Nazi, espiaba, perseguía y acusaba a todo aquel que fuera judío o no funcional al Nazismo. Estaban obligados a mentir y tergiversar eventos para que se adecuaran al relato del Partido Nacional Socialista. Ellos a su vez, tenían favores y beneficios que por el solo hecho de pertener a la Gestapo le procede.

La historia de la Gestapo toca tangencialmente al momento actual de la Policía de la Provincia del Chubut.

El último evento sucedido en la Ciudad de Comodoro Rivadavia dónde el mano derecha del Ministro Massoni, el Subsecretario de Seguridad Informatica Federico Perez Mariani destruyo un vehículo oficial en aparente estado de ebriedad, es el corolario para una serie de eventos que poco a poco, pero sostenidamente, han dilapidado la credibilidad y prestigio quien fuera una pretigiosa Institución Policial.

Massoni, con la connivencia de los hermano Gomez, induce a los empleados policiales a mentir u ocultar la verdad para que la imagen de este polémico y payasesco Ministro no se véa más afectada. Bajo presión y amenazas de ser sancionados, trasladados o perseguidos, sumen a los empleados policiales en un régimen de miedo. Aquel que alza la voz en contra de sus mandos superiores, inmediatamente es sancionado. Para ejecutar esta persecución ideológica, el Ministro de Seguridad creo la innecesaria Subsecretaría de Seguridad Informática cuya única función fue crear un equipo que espia y vigila las redes sociales para perseguir a quienes piensan distinto al Gobierno actual. Sobrados testimonios existen dentro de policía de varios empleado que han sido citados por los hermanos Gomez para llamarles la atención e inmediatamente trasladarlos o sancionarlos.

A cambio de su silencio y sumisión, los empleados policiales gozan de beneficios como es el de cobrar primeros que nadie el sueldo, protección cuando comenten alguna falta o ilegalidad y respaldo por parte del mismísimo Gobernador.

A pesar de que el Estado de Sitio que originalmente quiso imponer Federico Massoni finalizó, aún siguen siendo ellos, los policías, quienes tienen el privilegio que otros no tienen. Es verdad que se le adeudan acuerdos como el de la cláusula gatillo, pero a comparación de otros empleados estatales que ni siquera cobran sueldo, eso no es nada.

La Policía de Massoni y los hermano Gomez, protegen y alaban a todo aquel que efectúe su labor con Obediencia Debida, condenando al ostracismo a aquellos que quieren seguir sintiéndose orgullosos de vestir el Uniforme Policial.

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