Chubut

Nada que celebrar sólo nos queda sobrevivir, los peores momentos de la Provincia

Este viernes 29 de mayo se cumplen 941 días desde que el señor escribano comodorense, Mariano Arcioni se convirtió en gobernador del Chubut, primero reemplazando al ex gobernador fallecido, Mario Das Neves y luego asumiendo una nueva etapa en diciembre de 2019.

Y 171 días de esos, lo hace acompañado por el vicegobernador, Ricardo Sastre.

Lamentablemente hasta el presente, simplemente han demostrado avanzar en decisiones equivocadas que generaron una crisis económica social desde mediados del 2018 y que no tiene fin.

A esta altura es una situación histórica de los peores momentos que tuvo la provincia como en los años 1990 y 2001.

Pero al parecer, al primer mandatario provincial le interesa atornillarse en su sillón de Casa de Gobierno en Rawson a costa de que los 510 mil chubutenses sigan sufriendo y tratando de sobrevivir. Pago de sueldos escalonados con atraso de tres meses, un sistema educativo destruido y en muchas áreas sin los correspondientes insumos para poder funcionar.

Noviembre fatal

La historia de Arcioni con su «ganas de saber cómo es esto» -lo dijo cuando lo eligió Das Neves- comenzó el 1 de noviembre de 2017 y parece ser que es un mal presagio de las catástrofes políticas chubutenses. El ex gobernador, Néstor Perl, precisamente renunció un 1 de noviembre de 1990; después que se le inició juicio político.

Repetitivo

Como si fuera poco, el Gobierno provincial volvió a cometer los errores de aquella gestión de finales de los noventa. Con cambios de figuritas en varios cargos como sucedió una vez más esta semana. Y con manchas de «hechos de corrupción» que ya compromete a varios ex funcionarios como la ex ministro de Educación, Graciela Cigudosa -hoy protegida en la Legislatura del Chubut como diputada- y su propio esposo. Y ni hablar de los presos por causas como «El Embrujo» o «Revelación» con quiénes el mismo Arcioni mantuvo contacto durante sus cinco primeros meses de gestión. Y algunos a una puerta de diferencia entre despachos.

Por estas horas, ya se sabe que el ministro de Educación, Andrés Meiszner es el nuevo Secretario General de la Gobernación y que la primera orden que dio es cambiar a seis subsecretarios «como mínimo de diversos ministerios, hay que renovarse. Es fundamental y pidió eso desde el vamos», confirmó un director de área social provincial.

La piedra

El ministerio de Educación del Chubut es la piedra en el zapato del gobernador. Entre el 2018 y 2019, los alumnos apenas tuvieron cien días de clases. Y es más no hay que olvidarse que en el medio hubo una toma del propio edificio del ministerio por 41 días.

Ahora, con el desembarco de la sindicalista y profesora de Historia, Florencia Perata, el Gobierno intentará remediar la cuestión. Dar con el fin del conflicto docente.

También ya muchos creen que comenzó mal con algunas designaciones que quiere implementar como la vuelta a la Subsecretaría de Recursos Auxiliares de Liliana Diaz, una «mano derecha» en su tiempo de Cigudosa y hermana del madrynense dirigente, «Coné» Diaz.

Diaz, mientras estuvo en el cargo bajo la tutela de Cigudosa no cumplió con el arreglo o mejor dicho con el control de que las escuelas estuvieran en condiciones. Ahora, tendría una nueva oportunidad.

Rezar

Cómo se puede observar, los días que vienen no parecen ser mejores. Y la crisis se sigue potenciando ante tanta irresponsabilidad de un Gobierno provincial que buscó armar una nueva estructura llamada «Chubut al Frente» y cada día que pasa retrocede en sus soluciones. Mejor dicho, no las tiene. Simplemente son discursos que no terminan de convencer. De gestión, nada.

Y nos queda el consuelo de que recemos pidiendo un futuro mejor.

Dejanos tus comentarios

Comentarios cerrados