Chubut

Mariano Arcioni trabaja en una serie de reformas para aplicar a partir del 10 de diciembre

Una batería de medidas de alto impacto, que se van a aplicar en los primeros días de la segunda gestión que comenzará en diciembre, están siendo analizadas en estas horas por el equipo de gobierno que conduce Mariano Arcioni, con la participación de algunos diputados electos por el futuro bloque oficialista y con la coordinación y el asesoramiento externo además de un grupo de especialistas en distintas áreas, entre los que se destacan el ex ministro de Economía de la Nación, Miguel Peirano, y el actual diputado y ex titular de la Anses, Diego Bossio.

La meta fijada por el gobernador a sus colaboradores, es hacer más eficiente el uso de los recursos del Estado: maximizar los ingresos y optimizar el gasto. Y en este marco, las primeras dos áreas que ADNSUR puede anticipar de manera exclusiva que se van a crear y que son totalmente novedosas en la composición del organigrama gubernamental, son una Agencia de Recaudación Provincial y una Secretaría de Logística.

A tal punto estas dos áreas están ya definidas en la cabeza del mandatario chubutense, que según dicen quienes lo frecuentan, Arcioni tendría ya en mente a las dos personas que las van a presidir: en el caso de la agencia impositiva, sería un reconocido abogado comodorense, de un fugaz paso por la política y sin pasado en la función pública. Y en el otro organismo vinculado a los gastos de funcionamiento, el gobernador ya habría hecho una oferta a una mujer de su máxima confianza, que hasta hace poco ocupaba un importante puesto en la administración pública.

En el primer caso, la meta es más que obvia: uno de los grandes problemas de Chubut hoy son sus ingresos, que están muy por debajo de sus gastos. Quienes conocen a Arcioni afirman que no está para nada conforme con el funcionamiento de la Dirección General de Rentas, donde además ve a ciertos empleados –algunos que incluso son adscriptos de otras áreas- que en realidad responden a los referentes políticos que los ubicaron en su momento, y que no ponen demasiado esfuerzo en cumplir las metas de incrementar los ingresos.

Dicen que el gobernador ve este área como algo obsoleto y observa con envidia otros modelos que quiere imitar, como los formatos de agencia que son más independientes y que están aplicando con éxito provincias como Buenos Aires –con Arba-, Córdoba y la vecina Río Negro.

En el segundo caso, el área de Logística que se va a crear apunta en el mismo sentido, pero referido a cómo se ejecuta la plata. En Fontana 50 ven que cada ministerio gasta mucho tiempo y recursos en resolver cuestiones de funcionamiento, como la rendición y el pago de viáticos, y las decisiones sobre las compras de insumos para funcionamiento.

Por ello creen que debe crearse una nueva secretaría que centralice este tipo de decisiones para todas las áreas y empleados del Poder Ejecutivo, que además obtenga mejores precios para compra de elementos por volumen, desde combustible, pasando por el agua de los dispenser, hasta papel y toner para impresoras.

Nuevo organigrama

La redacción del futuro proyecto de Ley de Ministerios aún está en proceso, pero la decisión política de dar nacimiento a estas dos áreas está tomada, así como otros organismos que se piensan crear y algunos que van a desaparecer. Habrá misiones y funciones que se van a fusionar, lo que traerá cierta disminución de la cantidad de ministerios, aunque no tan significativa como en algún momento se pensó.

Por ejemplo, es un hecho que se creará un Ministerio de Seguridad y que al frente estará el actual ministro Federico Massoni. Y por otra parte, desaparecerán el Ministerio de Turismo –que también pasará a tener formato de agencia- y la actual Secretaría de Cultura, que hoy forma parte de un debate sobre su destino de integración: hay quienes opinan que debe fusionarse a educación, otros a turismo, y otros producción.

También sigue siendo una incógnita el futuro de Corfo, la Corporación de Fomento que siempre se dijo, se pisa en las funciones con Producción, área con el que podría fusionarse. Y es muy probable que vuelva con mucho peso el impulso al Comercio Exterior, organismo que dejará de ser una dirección general para recuperar el protagonismo que tuvo en las épocas del tándem Das Neves-Buzzi, allá entre 2008 y 2011.

También es un hecho que el gobierno quiere ingresar en el negocio de la energía, para lo cual se está pensando un formato -que aún está lejos de lograr una definición- para áreas tan importantes como el petróleo, la energía eólica y la hidroeléctrica.

La gran discusión por estas horas es qué pasará con el Ministerio de Coordinación de Gabinete, eterno dilema que obsesiona a los gobernadores en los últimos años. Algunos dentro del equipo que trabaja en el borrador de la futura Ley de Ministerios, creen que la jefatura de gabinete da cohesión y unidad al equipo de gobierno, más aún si es ocupada por una figura de gran peso político, que funcione como un alfil del gobernador. Otros consideran que es un mega ministerio que reúne demasiado poder y funciona como un cuello de botella que traba todos los trámites. A veces parece que la firma del jefe de gabinete es más importante que la del gobernador, y eso atenta contra un estado ágil y eficiente.

La alternativa, como ocurría antes de 2003 con la llegada de Mario Das Neves y Norberto Yauhar, es que regresen la Secretaría General de la Gobernación por un lado, y la Secretaría Legal y Técnica por otro. Pero hay quienes recuerdan que en su momento, el ex gobernador Martín Buzzi no tuvo una buena experiencia al tratar de reflotar ese modelo, y debió volver al sistema actual. La decisión aún no está tomada, y la última palabra la tendrá el gobernador Mariano Arcioni, quien quizás lo termine de definir cuando encuentre el perfil de su futuro jefe de gabinete.

La era digital

De la mano de todo lo anteriormente expresado, la definición del gobierno es que nada de esto tendrá sentido si no viene de la mano de una fuerte inversión –que admiten seguramente requerirá algún tipo de endeudamiento específico a tal fin- para incorporar un nuevo sistema informático que agilice los trámites.

La obsesión –según explican en los pasillos de Casa de Gobierno- pasa por “dejar de lado un modo de funcionamiento propio del siglo XIX”, donde para llevar adelante cada trámite, un papel debe pasar por infinidad de firmas y sellos de un escritorio a la oficina vecina, que son llevadas muchas veces por cadetes de un edificio a otro y llegan a demorar semanas y meses apilados en una torre de expedientes, que previamente debieron pasar por distintas mesas de entrada de cada ministerio.

En Fontana 50 creen que se van a encontrar con mucha oposición interna para aplicar -por ejemplo- la firma digital y el expediente digitalizado, porque volverán obsoletos muchos cargos y funciones que hoy existen, y que hasta tienen el poder de decidir cuál trámite avanza y cuál no, según el famoso “contacto” que siempre es indispensable, y que a su vez alimentan la falta de control que favorece la trampa. Pero desde la cúpula gubernamental aseguran que más allá de la resistencia que pueda llegar a haber, se trata de un camino de ida, que es inexorable.

El ejemplo que siempre viene a la mente de los actuales funcionarios cada vez que se consulta sobre el tema, es el Ministerio de Educación, un “elefante blanco” que contiene casi la mitad de los empleados públicos, y que los mismos dirigentes sindicales admiten que se maneja con un sistema arcaico que perjudica a los mismos agentes, que muchas veces deben soportar meses sin cobrar porque no se actualizan sus datos en la liquidación de haberes.

A su vez, esto generó una denuncia penal del gobierno a directores y docentes, por el perjuicio económico que ocasiona la gran cantidad de casos de quienes siguen percibiendo su sueldo meses después de haber dejado de trabajar.

Mientras fue subsecretario en el área, Daniel Enhes denunció trabas de los agentes para aplicar estos cambios, y lo cierto es que aún se sigue demorando el tan anunciado sistema de carga on line de esta información.

La frase del funcionario fue que esto atenta contra el servicio de educación, y sostuvo que “comparado con el resto de las provincias, si se divide el total del presupuesto educativo por la cantidad de alumnos, Chubut es la que más plata gasta, pero esto no se ve reflejado en los hechos”.

Por ello afirman en el gobierno que están decididos a terminar con esta modalidad de trámites que se hacen “a mano, con regla y papel”, pero sumando además un nuevo sistema de contralor médico, que será tercerizado para contrarrestar lo que entienden es un alto ausentismo producto de las licencias médicas, algo que es absolutamente resistido por los representantes gremiales, que no quieren salir del actual mecanismo.

A 50 días del inicio de un nuevo mandato constitucional, la gestión Arcioni se prepara para afrontar lo que cree será su momento para aplicar políticas propias, de la mano de una Legislatura que tendrá un bloque de 16 diputados del oficialismo que es muy probable sean comandados por el abogado comodorense Juan Horacio Pais.

Termina un año para el olvido, en el que no se cumplieron compromisos asumidos con los trabajadores, lo que dio lugar casi a la paralización del Estado. Sin embargo, los que ven el vaso medio lleno, afirman que de aquí en adelante están dadas las condiciones para gobernar sin mayores trabas de la oposición. Pero para eso, la frase que más se escucha por estos días, es “hay que esperar que pase el 27”.

La confirmación del resultado electoral a nivel nacional será decisiva para terminar de plasmar estas ideas. Y como se sabe, las fichas del gobierno están puestas en el Frente de Todos, y en la llegada de San Alberto.

 

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