Cultura

John Banville pensó que había ganado el Premio Nobel de Literatura por casi cuarenta minutos

El escritor irlandés John Banville (1945) recibió el jueves pasado por la mañana una llamada telefónica en la que un impostor, que se presentó como Mats Malm, secretario de la Academia Sueca, le anunciaba que había sido distinguido con el Premio Nobel de Literatura. «Por cuarenta minutos, creí que había ganado el Nobel», admitió a The Irish Times el autor de obras como Eclipse y Los infinitos, galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014.

Sin desearlo, Banville fue víctima de un engaño que, más que perjudicarlo a él, parece querer empañar la seriedad de una Academia Sueca que en los últimos años fue noticia por sus escándalos y desaciertos y que ahora busca limpiar su imagen. Según Banville, la comunicación fue muy convincente: el hombre le leyó por teléfono la cita que la Academia presentaría en el anuncio oficial y le dijo a Banville que volvería a comunicarse con él. Luego de tres cuartos de hora, mientras el escritor comunicaba la noticia a familiares y amigos, la misma persona dejó grabado un mensaje de voz en el que, con desesperación, le explicaba al irlandés que había surgido un desacuerdo de último momento entre los miembros del jurado y que el Nobel debía ser retirado.

Entonces, el escritor cuenta que llamó al número que aparecía en el registro de llamadas de su teléfono y efectivamente se comunicó con la oficina de la Academia Sueca. Nadie lo atendió en esa ajetreada mañana.

Banville, que también obtuvo el premio Booker en 2005 por El mar, declaró su sospecha de que él no era realmente el principal afectado del engaño. «Creo que quien primero llamó y luego dejó un mensaje en el que aludía a un desacuerdo asumió que yo le creería y que, al enterarme de que no había ganado el Nobel, haría un gran alboroto en los diarios y diría que era víctima de una disputa dentro del jurado», agregó el escritor en un video que acompaña la nota del diario irlandés. «Creo que eso es lo que él esperaba, que hiciera una escándalo que avergonzara a la Academia».

En el mensaje grabado, el impostor se refería a una mujer del jurado que estaba muy interesada en los estudios de género. «Sospecho que era ella el objetivo de este hombre», dedujo Banville, como si protagonizara una de las novelas policiales firmadas por su álter ego, Benjamin Black.

Por su parte, el secretario del organismo informó a una radio sueca que la Academia estaba verificando sus propios registros telefónicos para determinar si la llamada se había hecho desde la institución o si el autor del engaño también había fraguado eso. «Es realmente una broma cruel», declaró el portavoz de la institución. Malm fue el encargado de anunciar el jueves 10 que la autora polaca Olga Tokarczuk había ganado el premio Nobel de Literatura 2018 y que el austriaco Peter Handke había sido distinguido con Nobel de Literatura 2019.

En 2018, por escándalos vinculados con abusos sexuales, filtraciones y corrupción, el Nobel de Literatura no se entregó y hubo que esperar hasta el jueves de la semana pasada para que Tokarczuk (que en 2018 había ganado el premio Booker International por Los errantes) obtuviera el galardón en la primera entrega simultánea en la historia del premio. Ese mismo día se anunció que Handke era el Nobel de Literatura 2019. Pocas horas después de los anuncios, se oyeron las primeras críticas porque la Academia había premiado a dos escritores europeos y porque Handke había mostrado simpatías por el político serbio Slobodan Milosevic, acusado de graves crímenes durante la Guerra de los Balcanes (aunque en 2009, tres años después de la muerte de Milosevic, fue exculpado por el Tribunal Internacional de La Haya), informó La Nación.

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