Sociedad

Ivanka Trump sorprendió Graciela Alcocer, una humilde panadera

La mañana arrancó con tanta policía por todos lados que Graciela Alcocertuvo un presentimiento. Una corazonada según dice. Algo estaba pasando. Y estaba pasando muy cerca de su casa, en Palpalá, a trece kilómetros de la capital de Jujuy. Sin embargo no modificó su rutina. Se puso a trabajar en su cocina como lo hace desde hace ocho años, cuando decidió que era tiempo de cambiar su vida.

Tras convencerse de que ella también puede ser su propia jefa, Graciela se acercó a Pro Mujerpara recibir ayuda y ponerse por fin a trabajar. Sin estudios, sin antecedentes laborales firmes, Graciela no conseguía ayuda: «¿Quién me iba a prestar plata para armar algo? Nadie me prestaba. Pero Pro Mujer sí. Fueron los únicos».

Así recuerda cómo fue su acercamiento a la organización, que se encarga de ayudar a mujeres de la provincia de Jujuy y de la región a desarrollarse, emprender y capacitarse para mejorar cada día. Graciela parece el ejemplo máximo. Quizá por eso fue una de las elegidas para que hoy, la asesora de la Casa Blanca, Ivanka Trump, hija del presidente de Estados Unidos, la visitara para conocer lo que hace.

«Fue una emoción terrible. Primero vino gente de seguridad y después, como a los veinte minutos, apareció ella y me felicitó por mi esfuerzo y por todo mi progreso. Todavía no caigo. Es una persona tan carismática. Parecía una chica normal», cuenta en diálogo con LA NACION, todavía emocionada y algo revolucionada por lo que sucedió. Es que la visita inesperada de la hija del presidente de Estados Unidos la puso en el centro de la atención de la ciudad.

«Quería llorar. Es muy lindo para mí que me feliciten por el esfuerzo. Es algo hermoso. Me hace sentir orgullosa», agrega esta mujer, de 44 años, madre de dos hijos, y una soñadora empedernida.

Desde que empezó a recibir apoyo de Por Mujer, Graciela pasó de vender calzado por catálogo a dedicarse a algo que ama: cocinar. La mayor de diez hermanos, dice que siempre le gustó preparar cosas ricas para ellos y que la consintieran por eso. Por eso en un momento dejó los zapatos por los bollos jujeños, que todos comenzaron a pedirle para acompañar el mate. Ahí arrancó. De los bollos pasó a las facturas, las prepizzas, las maicenitas, los churros a pedido. Y de la cocina simple que tenía en su hogar ahora pasó a una más profesional, allí mismo. Gracias a los préstamos de la organización se compró batidora, amasadora, horno pizzero y churrera. «A medida que te prestan plata vas creciendo. Yo arranqué con cincuenta pesos. Nunca los malgasté».

«Veo por todos los diarios que dicen ‘la panadera que visitó la hija de Trump’ pero yo no tengo una panadería, lo mío es una mesadita en mi casa, es un proyecto de panadería. Me gustaría tener una casa de panadería y cafecito, como las que hay en Buenos Aires. Le pondría ‘Grace’. Porque todos me llaman así», cuenta esta emprendedora, que primero debía caminar por todos lados para vender su mercadería y ahora solo recibe los pedidos.

Por último, Graciela admite que hoy tuvo que dejar sus prejuicios de lado: «Yo siempre escuché cosas feas del presidente Donald Trumppero ella me demostró ser todo lo contrario. Fue amorosa, le daba abrazos a mi hija y hasta se sacó una foto con mi marido».

Pro Mujer

Desde la entidad, creada en 1990, se definen como una organización comprometida a mejorar la vida de las mujeres y de sus familias a través de apoyo económico, capacitación empresarial y atención de salud básica.

Carmen Correa, la directora regional, insiste en esta idea: lo que buscan es ayudar y dar herramientas a las mujeres que se acerquen para que puedan explotar su potencial. En ese, se alinea con el trabajo de Ivanka Trump, quien hoy visitó la sede de la organización en Jujuy para conocer como trabajar.

«Vino y presenció una capacitación. Es una mujer súper accesible. Dialogó con las chicas que estaban en el curso y se mostró interesa en conocerlas. Se veía muy contenta con los logros conseguidos», cuenta en diálogo con LA NACION.

Pro Mujer desde hace unos meses recibe ayuda de la Casa Blancaa través del programa 2X Americas, que destina 500 millones de dólares en fondos para iniciativas que apoyan a las mujeres de la región, informó La Nación.

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