Policiales

Sobreseyeron al único imputado por la muerte del peón Rogel

Se trata de un hecho ocurrido el 24 de agosto del 2017 cuando el cuerpo del joven Enrique Rogel fue encontrado en medio del capo con un disparo de arma de fuego. El joven trabajaba como peón en la “Estancia Sofía”, ubicada a unos 100 kilómetros de Río Turbio, en la vecina Santa Cruz; y fue hallado por personal policial tras varios días de desaparecido.

Rogel tenía 29 años y era oriundo de Lago Puelo, en nuestra provincia, y fue encontrado a unos 18 kilómetros del casco del establecimiento, en dirección al puesto “El Cuadro”. Antes de encontrar al joven, los uniformados encontraron el caballo del trabajador rural, que tenía puesta la montura, y presentaba signos de deshidratación.

A partir del hallazgo, la Justicia ordenó a la Policía una serie de directivas para determinar las circunstancias en las que el hombre había fallecido, si se trataba de un suicidio o un homicidio.

El primer sospechoso fue Néstor Villalba, el capataz de Rogel, ya que las primeras hipótesis indicaban que tras una discusión, el encargado del peón había disparado contra él. Por esto, la Policía demoró a Villalba y la Justicia determinó la detención del acusado.

Villalba, también es oriundo de Chubut y desde hacía un tiempo se encontraba trabajando en la “Estancia Sofía”. Él permaneció detenido en la Comisaría de 28 de Noviembre durante 3 meses sin pruebas fehacientes que indicaran que él había asesinado a Rogel.

En su declaración, dijo que tras dos días de la desaparición de su peón, él fue quien llamó a la Policía para que den con su paradero e incluso fue quien se comunicó con la familia de Rogel para informarlos de la desaparición.

La Justicia ordenó así una serie de allanamientos que se concretaron en la casilla en la que vivía Villalba y donde se encontraron dos armas: una carabina calibre 22 y un revólver del mismo calibre.

Posteriormente, se determinó que estas armas no tienen el poder de fuego necesario para provocar el daño que Rogel tenía en su cabeza, el orificio de salida no era “limpio” sino que, al salir, el proyectil dejó una secuela expansiva, propio de una escopeta; indicaron los especialistas.

A todo esto, en el casco central de la Estancia se encontraron varias armas que podrían provocar el daño que presentó Rogel, pero estaban bajo llave y ni siquiera el administrador, Carlos Picot, sabía de la existencia de esas armas que pertenecían al propietario del establecimiento. El dueño en ese momento, en agosto de 2017, no estaba en la zona.

La Policía Científica pudo reconstruir que a Rogel lo asesinaron cuando estaba arriba de su caballo y luego alguien lo acomodó sobre una roca, donde finalmente fue encontrado.

Luego de estas tareas, y tras permanecer detenido preventivamente por tres meses, el capataz Villalba fue excarcelado y se le dictó la falta de mérito y ahora, a más de año del hecho y las medidas posteriores, el sujeto finalmente el hombre fue sobreseído.

En cuanto al crimen, al momento no hay sospechoso, ni móvil, ni arma. Los restos del peón, en tanto, fueron sepultados en el cementerio de Lago Puelo.

 

 

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