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Cayó vestida de novia y paró el casamiento de su ex

China. Ocurrió como suele suceder en las telenovelas o en las películas románticas. En pleno casamiento, y en el momento en que quien lleva adelante la ceremonia pregunta “si alguien se opone que hable ahora o calle para siempre”, una mujer decidió tomar la palabra. O más que eso: tomó intervención y protagonismo en la boda de su ex novio de tal modo que hizo que el hombre, al menos por ahora, se quede sin el pan y sin la torta (de casamiento). Esta joven, ¿todavía amante?, ex pareja del novio, irrumpió en el altar también vestida de novia para rogarle al hombre que regresara con ella. El quedó de la mano de su futura esposa y con su ex tirada a sus pies, delante de todos, mientras esta última le gritaba y suplicaba: “Fue mi culpa”, mientras se arrodillaba ante el novio, que no entendía nada. Menos aún entendía la auténtica novia, que miraba la escena estupefacta. Hasta que en un momento, disgustada y angustiada por la situación, le soltó la mano a su futuro marido y se fue, dejándolo plantado en el altar junto a su ex.

El hombre quedó tomado de la mano de su futura esposa viendo cómo, a sus pies, su ex le pedía que no se casara. Y lo consiguió: enojada, la novia principal se fue

¿Qué había pasado antes del casamiento como para poder en tender mejor qué fue lo que ocurrió en el final de la boda? Según testimonios de personas cercanas al novio, él había decidido cortar la relación con su ex porque sus personalidades eran demasiado diferentes. Ante esa incompatibilidad de caracteres, la separación antes de la formalidad de la boda era lo mejor. Hasta ahí todo bien, por eso nadie en el lugar comprendió por qué la novia abandonada se apareció repentinamente en la boda y con un vestido de novia blanco. Todo quedó inmortalizado en un video casero, grabado por uno de los invitados, quien se escucha sorprendido por cómo la ex novia pide perdón y suplica otra oportunidad. “Aquí tenemos una situación inesperada”, dice antes de agregar “tal vez ésta sea la realidad del amor”.

“No destruyas la relación de los demás para satisfacer tu propia obsesión. Esto es exactamente por lo que no puedes ser amigo de tu ex. Lo que pasó es más que inapropiado, irrazonable”. Un invitado al casamiento

En un intento por salvar la boda, el maestro de ceremonias citó un famoso proverbio chino: “Si le preguntas a la vida qué es el amor, es dedicar tu vida a otra persona”. Pero parecían palabras vacías, porque la novia principal y los miembros de su familia estaban horrorizados por la aparición del antiguo amor. A pesar de que el novio hizo todo lo posible por consolar a su pareja, no logró convencerla de que se quede a su lado. Otro de los invitados bancó a la novia y condenó el modo de actuar de la ex, calificándolo de “irrazonable”. “No destruyas la relación de los demás para satisfacer tu propia obsesión”, dijo. Y reflexionó: “Esto es exactamente por lo que no puedes ser amigo de tu ex. Lo que pasó es más que inapropiado. ¿Cómo podía seguir así con la boda”.

LMNeuquén
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