Rawson

Ordenan detener a un exmiembro de Prefectura que se quedó con el dinero de una multa

Fabio Enbique Solari fue condenado a dos años de prisión en suspenso a cambio de 150 horas de trabajo comunitario. Nunca cumplió. La Justicia revocó el beneficio pero ahora no lo encuentran en los domicilios que se le conocen. Cuando aparezca será encarcelado en la Unidad 6 de Rawson.

El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia declaró la rebeldía y ordenó la captura de Fabio Enrique Solari, un exsuboficial de la Prefectura Naval condenado por cobrar una multa en Puerto Rawson y quedarse con la plata. Sus últimos domicilios declarados fueron en el barrio Comercio II y Covira de Rawson. Cuando la Policía Federal lo encuentre será alojado en la Unidad 6.

olari era responsable de la Sección Sumarios en el puerto capitalino. En 2007 por una infracción le cobró más de 5 mil pesos a un patrón de pesca. Pero falsificó recibos y el dinero no entró a la cuenta oficial.

Hace tres años el marinero fue condenado a dos años de prisión en suspenso por estafa y falsificación de documento público, más inhabilitación absoluta por doble de tiempo para la función pública y costas. Debía fijar residencia, someterse a un patronato y realizar 150 horas de trabajos no remunerados en favor del Estado o de instituciones de bien público. El fallo fue confirmado por la Cámara Federal de Casación Penal.

En septiembre de 2016 la Oficina Judicial de Trelew le asignó horas de trabajo no remunerado en el Centro de Jubilados y Pensionados “Justicia Social”. Concurrió una vez para llevar la nota pero no lo volvieron a ver. Luego la Justicia Federal no le permitió computar como trabajos comunitarios su participación en las elecciones generales de 2017. Fue intimado judicialmente a cumplir con las tareas. Sólo lo hallaron una vez. Tampoco concurrió a la Agencia de Control y Supervisión de la Oficina Judicial entre la primera oportunidad y el 28 de mayo de 2018. Le pidieron documental para justificar sus inasistencias: dijo que estaba embarcado pero que realizaba tareas terrestres.

Tras otras convocatorias este año, esa Oficina dio por finalizada su intervención. Solari nunca pagó la tasa de justicia.

“Pese a los reiterados y sucesivos intentos de este Juzgado de Ejecución y de la Oficina de Supervisión y Control de Trelew, no ha cumplido con la presentación requerida, ni tampoco informado un cambio de domicilio o de actividad laboral, ni ha cumplido los trabajos comunitarios impuestos”. Su pena se hizo efectiva.

Según un informe de la Delegación Rawson de la Policía Federal, la exesposa de Solari dijo que ya no residía en la vivienda del Comercio II y que ya no mantenían ningún tipo de relación Informó otro domicilio en el Covira. La Policía averiguó pero sin resultado. No se lo pudo ni notificar. Su defensor mantuvo silencio. La Fiscalía pidió la orden de captura.

Según la jueza Nora Cabrera de Monella, Solari “no se hizo presente en la sede del Tribunal ni se ha allegado aviso o pedido de autorización para abandonar el domicilio fijado en el expediente ni ha sido habido por la Policía Federal en la localidad en la que supuestamente reside”.

Según la causa, en 2007 Solari le cobró una multa de $ 5.297,95 al patrón de pesca Marcelo Alejandro Ramos, por pescar con el Neptunia I en una posición incorrecta. Solari –entrerriano- le dio al infractor recibos provisorios como comprobantes de pago. El dinero no ingresó en la cuenta oficial para el depósito de multas. El cobro se realizó en la sede capitalina y a los recibos los inventó el propio condenado. Incluyó membrete y sellos de la institución pero no oficiales. Solari se desempeñaba en la Sección Sumarios, donde no se manejaba plata.

Si bien el patrón de pesca debía pagar esas cuotas en la Prefectura de Rawson, “pagó con error a la persona equivocada, en la oficina equivocada. En ese error fue guiado deliberadamente por Solari, quien con su jerarquía y experiencia conocía perfectamente el procedimiento. En su oficina tramitaba el sumario y se practicaba la liquidación de la sanción, pero el cobro debió hacerse en la oficina recaudadora o Sección Intendencia”.

El prófugo tenía acceso al sumario, y a sellos y papelería. “El ardid superó el mero incumplimiento administrativo, configuró una artimaña pensada, compleja, de cierta permanencia en el tiempo que posibilitó desapoderar fondos de un particular con destino al Estado Nacional y el beneficio patrimonial para el imputado”.

Solari confeccionó recibos falsos que acreditaban el pago, entregándolos a Ramos como verdadero: una falsedad con membrete y sellos de Prefectura.

El TOF consideró que Solari abusó de su cargo. “Lo indujo a abonarle dinero evitando el procedimiento regular, apropiándose de caudales que debían ingresar a la administración pública”. Ignoró todo movimiento registral en el sistema informático y en los libros de movimientos de sumarios, y expidió recibos falsos de pago.

Por su trayectoria en la Prefectura, por su jerarquía y experiencia, “no podía ignorar el carácter ilegítimo y delictivo de sus acciones.

Solari admitió los hechos pero aseguró que en 20 años de trabajo fue la única vez que sucedió. Dijo que vio “truncada su carrera. Defraudó a la Prefectura como funcionario pero siempre dio lo mejor”. En 2011 fue dado de baja. El infractor, Ramos, “se sintió defraudado y estafado”.

Jornada

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