Rusia 2018

El capitán de Nigeria tenía a su padre secuestrado cuando jugó ante Argentina

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El capitán nigeriano John Obi Mikel disputó el partido de su seleccionado frente a Argentina en la Copa del Mundo de Rusia con su padre secuestrado en su país, según informó este martes la Policía Estatal de Enugu, la ciudad en la que se había producido el hecho.
Michael Obi fue liberado en Enugu, en el sudeste de Nigeria, tras el pago de un rescate de diez millones de nairas (24.000 euros aproximadamente) y luego de haber permanecido cautivo una semana.
El padre del futbolista del Tianjin Teda de la Superliga de China manejaba en una autopista cuando lo abordaron seis hombres armados, que lo bajaron de su vehículo y lo obligaron a caminar cinco kilómetros bajo la lluvia hasta el escondite en el que estuvo cautivo y retenido.
Obi Mikel se enteró de la situación el martes pasado, mientras viajaba en micro rumbo al estadio de San Petersburgo para disputar el tercer partido del grupo D del Mundial frente a Argentina.
El mediocampista recibió el llamado de un familiar, quien le facilitó el número del teléfono con el que se estaban comunicando los secuestradores. “Me dijeron que matarían instantáneamente a mi padre si informaba a las autoridades o se lo contaba a alguien”, reveló el jugador al diario inglés The Guardian.
El capitán de las Súper Águilas mantuvo el secreto y decidió jugar ante Argentina. “No quería discutirlo con el entrenador (Gernot Rohr) porque no quería que mi problema se convirtiera en una distracción para él o para el equipo antes de un partido tan importante. Por mucho que quisiera discutirlo, no pude”, contó.
“Tuve que suprimir el trauma. Estaba emocionalmente angustiado y tuve que tomar una decisión. Estaba confundido. No sabía qué hacer pero al final supe que no podía dejar tirados a 180 millones de nigerianos. Tuve que apartarlo de mi cabeza e ir a representar a mi país primero”, relató el ex futbolista de Chelsea.
Michael Obi, quien ya había sido víctima de un secuestro en 2011, fue liberado tras el pago del rescate, pero ahora está internado en un hospital, recuperándose de los padecimientos que sufrió durante la semana de cautiverio, según sostuvo su hijo.
Clarín
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