Rusia 2018

La vez anterior que Argentina no ganó los primeros dos partidos, igual se clasificó

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Los números no dan. Los rostros son elocuentes. Nadie puede estar conforme con la actuación de la Selección ni con el panorama que asoma. Aunque hay un dato tan curioso como alentador: la única vez en la historia que Argentina no ganó los dos primeros partidos del Mundial, igual avanzó a la siguiente instancia.
Un pequeño atisbo de optimismo al cual aferrarse, para seguir con esperanza de cara a la última fecha del Grupo D y a la espera de lo que ocurra el viernes entre Nigeria e Islandia.
Para encontrar el antecedente positivo hay que viajar hasta Alemania en 1974. Un Mundial que dejó gusto amargo para la Selección pero que atesora esta curiosidad.
El equipo que dirigía Vladislao Cap arrancó con el pie izquierdo con la derrota 3-2 frente a Polonia el 15 de junio de 1974. Los goles argentinos los marcaron Ramón Heredia y Carlos Babington.
Tres días más tarde, el segundo encuentro por el Grupo D (la casualidad también lo ubica en la misma letra que ahora) fue empate 1-1 contra Italia con el tanto del Loco René Houseman.
Para el juego decisivo no quedaba otra que ganar y esperar a definir por diferencia de gol. Argentina lo logró al golear 4-1 a Haití. Pero las sospechas se encendieron en el otro partido que empujó a la Selección a la siguiente fase.
La Argentina necesitaba un triunfo de Polonia ante Italia y eso ocurrió. Pero antes los jugadores armaron una “vaquita” e incentivaron a los polacos con 25 mil dólares.
“Juntamos la plata y se las ofrecimos, así de simple. Los incentivamos poniendo plata de nuestros bolsillos”, admitió Quique Wolff, jugador de aquel plantel. Fue triunfo 2-1 de Polonia. Y Argentina hizo lo suyo al vencer por tres goles a Haití para meterse en la Zona Semifinal.
Allí no hubo respuestas. Una contundente caída frente a Holanda -la Naranja Mecánica que sería subcampeona- 4-0, derrota 2-1 ante Brasil y cierre con igualdad 1-1 frente a Alemania Oriental en un partido recordado porque se jugó el 3 de julio, dos días después del fallecimiento de Juan Domingo Perón, y por el debut en la Selección de Ubaldo Matildo Fillol.
Ahora el Mundial de Alemania 1974 ofrece un hilo de esperanza dentro de tanta desazón en Rusia.
Clarín
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