Chubut

La transexualidad ya no es considerada una enfermedad por la OMS

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Veintiocho años después de eliminar a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales (el 17 de mayo de 1990), este lunes 18 de junio la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo lo propio con la transexualidad. Según se informó, la decisión de realizar este cambio es el resultado de 11 años de trabajo y da curso a un reclamo histórico del colectivo LGBT a nivel mundial.
Sin embargo, la transexualidad se seguirá considerando un “desorden” del comportamiento sexual. Esto responde, en realidad, no a continuar con la estigmatización del género autopercibido sino a que las personas transgénero puedan obtener ayuda médica cuando la necesiten, ya que en muchos países el sistema de salud no otorga atención si lo que será tratado no está incluido en la lista de la CIE.
Es decir, pierde la categoría de trastorno psicológico para ser considerada solo una cuestión física: la falta de adecuación del cuerpo al género que autopercibe la persona.
“Queremos que las personas que padecen estas condiciones puedan obtener la ayuda sanitaria cuando la necesiten”, explicó al respecto el director del departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS, Shekhar Saxena.
Si bien en Argentina, gracias la ley de identidad de género, se había logrado ya superar desde el punto de vista sanitario y legal esta estigmatización, existen otros Estados donde el acceso a la salud y al derecho a la identidad para la comunidad trans está muy restringido o directamente prohibido. Incluso en países como España, se exige un diagnóstico psicológico para llevar a cabo cualquier tipo de intervención que permita adecuar el cuerpo al género.
Este listado elaborado por la OMS incluye todas las enfermedades reconocidas que, en la actualidad, ascienden a más de 55 mil y se elabora para ser utilizado para el diagnóstico médico en todo el mundo.
La nueva versión de la CIE -no era modificada desde 1990- será presentada en la próxima Asamblea General de la OMS y los distintos países tendrán tiempo para adecuar sus normativas nacionales hasta el 1 de enero de 2022, momento en que entrará definitivamente en vigor.
Notas Periodismo Popular
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