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POR REDACCIÓN. Esquel
La decisión tomada por el fiscal de Estado de Chubut Blas Meza Evans para investigar posibles actos de corrupción cometidos durante el gobierno de Mario Das Neves, amenaza con dejar mal parados ante la ley a varios dirigentes, entre ellos al ex vice gobernador Mario Eudosio Vargas. Los datos obtenidos revelan una trama de presuntos negociados, abusos de poder, vínculos cruzados, privilegios, intereses económicos e impunidad que se extiende hacia atrás en el tiempo hasta mediados de los años ’90. El acceso a la tierra fiscal, y en particular a grandes superficies de bosques nativos enclavados en la cordillera, parecen ser los objetivos principales de los actos sospechados de corrupción.
El caso que involucra al ex vice gobernador Mario Vargas es uno de los más llamativos  por sus violaciones éticas y su dudosa legalidad. Mediante el Decreto 2093 del 29-11-2005, Das Neves otorgó a su vicegobernador el título de propiedad sobre 4.959 hectáreas en la zona denominada “Rincón del Aceite”, cubierta en su mayor parte de bosques nativos.
Las consideraciones efectuadas ante El Extremo Sur por actuales funcionarios y por quienes conocen la historia desde el Estado, sostienen que tanto Das Neves como Vargas, actuaron “cebados por la impunidad del poder”, y descuidaron las formas más elementales. Incluso están los que aseguran que, de haber esperado a concluir su mandato, es probable que Vargas igualmente hubiera accedido al usufructo de las tierras. Como sea, detrás del Decreto 2093/05 se descubren los mecanismos de distintos artilugios que buscaron beneficiar a los “amigos del poder”.
La Constitución dice que no
De movida, el decreto en cuestión arrasa con el artículo 105 de la Constitución Provincial, que es taxativo en materia de la propiedad de los bosques nativos y exige de cuatro quintos de la Legislatura para aprobar la enajenación de bosques nativos, una mayoría especialísima que certifica el valor que dichos bosques poseen para la Provincia.
A su vez, el decreto de Das Neves pretendió ignorar los diversos documentos e informes de organismos como la entonces Dirección de Bosques y Parques, que constan en el expediente tramitado por Vargas ante el IAC (Instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural)  en los que se aconseja “no otorgar títulos de propiedad sobre el predio en cuestión”.
Uno de los requisitos más críticos para el otorgamiento de títulos de propiedad sobre tierras fiscales era (y es) que la cobertura de bosques nativos  debe ser inferior al 50% de la superficie pretendida.
Dice el Art. 105 de la Constitución de Chubut: “El bosque nativo es de dominio de la Provincia. Su aprovechamiento, defensa, mejoramiento y ampliación se rigen por las normas que dictan los Poderes públicos provinciales”.
Agrega el texto constitucional del mismo artículo que “una ley general regula la enajenación del recurso, la que requiere para su aprobación el voto de los cuatro quintos del total de los miembros de la Legislatura. La misma ley establece las restricciones en interés público que deben constar expresamente en el instrumento traslativo de dominio, sin cuyo cumplimiento éste es revocable”.
Los técnicos decían que no
La historia de esta ingeniería legal comienza en 1984, cuando Mario Vargas inicia las tratativas con los anteriores ocupantes para que le transfieran sus derechos sobre las tierras, dando inicio a un expediente en el IAC.
En 1994 Vargas –que ya se había convertido en un poderoso ganadero, acopiador de lanas y empresario del rubro combustibles en Esquel– comienza peticionar su título de propiedad e introduce “mejoras” en el campo, incluyendo varias construcciones que indican un posible destino de actividad ganadera: casas para puesteros, galpones y caballeriza, corrales, tinglados, y una cabaña de troncos de 192 metros cuadrados, en dos plantas.
Vargas, además, desempeñaba entonces altos cargos en la Cámara de Comercio, Producción, Industria y turismo del Oeste del Chubut, y también como presidente de la Federación Empresaria del Chubut, y se verá beneficiado por los aceitados contactos entre los funcionarios del gobierno de Carlos Maestro (1991-1999), y su sucesor, José Luis Lizurume (ver recuadro).
Ante las pretensiones de Mario Vargas, el IAC solicita a la Dirección de Bosques y Parques un informe sobre la cobertura de bosques que presenta el predio en cuestión.
En setiembre de 1994, mediante nota 802/94, la Dirección de Aprovechamiento Forestal informa que la cobertura de bosques alcanza al 80% de la superficie, lo que desalentaría claramente tales pretensiones.
Sin embargo, advierte la nota sobre la existencia de un decreto emitido por la dictadura militar, el 904/81, donde se introduce  en la descripción  de “bosque” que regía en la provincia, el concepto de masa arbórea “que sea capaz de producir madera en forma industrial”.
Si se ajusta a ese criterio, entonces el bosque que “se encuadra como aptitud industrial”, ocupa menos del 45% de la superficie, y las esperanzas del empresario cordillerano podrían tener una luz verde.
Para su pesar, en 1997 una nueva gestión en Bosques rectifica los datos del año 94: una nueva mensura encargada por el organismo, determina que “el porcentaje de bosques existente en el predio supera el 50%”.
“Por este motivo –dice la nota de Bosques N° 516/97- y de acuerdo a la Legislación vigente (Decreto N°904/81), no se podría otorgar título de propiedad sobre el predio en cuestión”.
La diferencia entre ambas mensuras es explicada tres años más tarde  por la misma administración de Bosques,  en su nota N° 1390 del año 2000. Allí se alude a que para determinar una cobertura boscosa superior al 50% fueron tenidas en cuenta “las últimas modificaciones al límite con  Chile”.
Debe recordarse también que durante los años 90 Chubut había incorporado las mediciones satelitales de sus recursos forestales, dando lugar a numerosos ajustes y precisiones respecto de sus mensuras.
Otro informe lapidario para las aspiraciones de Mario Vargas, llegó bajo el gobierno de Lizurume.
En su Nota N° 1022 del 28 de agosto del 2003 (cuatro meses antes de la llegada de Das Neves al gobierno), la Dirección General de Bosques y Parques (DGByP) se dirige a la Directora de Catastro e Información Territorial, estableciendo como “prioritario evitar la cesión del título de propiedad a favor del Sr. Mario Eudosio Vargas en el predio en cuestión”.  Aunque admite que se le puedan reconocer sus derechos de ocupación,  la administración de Bosques propone que el uso del predio esté regulado “a través de un plan de manejo de uso múltiple”.
Argumenta para ello que desde Bosques se había solicitado a través del entonces Ministerio de la Producción, la creación de una Reserva de Uso Múltiple en la cuenta del Rio Hielo, dentro de la que se encuentra el predio ocupado por Vargas. Los fundamentos de la solicitud de la Administración de Bosques, revelan un cambio en el concepto de “bosque” contenido en el decreto militar. Ahora se refiere a la necesidad de la “utilización sostenible de los ecosistemas de bosque nativo”
“Las reservas de tierras forestales deben mantenerse bajo la administración del Estado –dice la nota de la DGByP-, con un estatus legal y administrativo que las identifique y permitan una gestión adecuada de las mismas, donde el interés común y público prima sobre el interés particular”. No otra cosa es el espíritu del Artículo 105 de la Constitución Provincial.
Enfatiza la misma nota, que “la zona presenta una importante superficie boscosa nativa que abarca casi la totalidad de predio”, agregando luego que el área en cuestión está dentro de las zonas de “distribución del huemul, especie en peligro de extinción y declarada monumento natural por leyes nacionales y provinciales”.
Concluye el informe afirmando que “es aconsejable no otorgar nuevos títulos de propiedad, ya que generan condiciones contrarias a las necesarias para una correcta administración de las reservas de Usos Múltiples” y son “contrarias  a la conservación de estas áreas para el bien común”.
Das Neves dijo sí
Trece días antes de que Das Neves decretara el otorgamiento del título de propiedad a su vicegobernador, un informe interno del Departamento de Inspecciones del IAC ofrece detalles del monto abonado por Vargas a comienzos de los ’80 por las primeras 3500 hectáreas: $ 12.390.- Pesos Ley 18188.
Luego, ya entrados los años ’90, pagaría $91.084.- por otras 1459 hectáreas lindantes.
Sobre esta base, y omitiendo los dictámenes en contra de la autoridad de Bosques de la Provincia, Mario Das Neves firma el Decreto 2093/05, y convierte a su amigo y vicegobernador en el feliz propietario de una gran porción del paraíso.
Para qué hacerlo bien
Más acá en el tiempo, a comienzos del 2012, la presidente de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, reglamentó la Ley 26.737 aprobada en diciembre de 2011 estableciendo el “Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales”.
Para el debate y los fundamentos de esta ley, se tuvo muy presente el informe 201/08 de la Auditoría General de la Nación (AGN), en la que ese organismo advertía al Estado acerca de las irregularidades en el manejo por parte de las provincias patagónicas de las tierras en zonas de fronteras o de “seguridad” como también se las denomina.
En su documento de 2008, la AGN aseguraba que “Santa Cruz y Chubut son las provincias con mayor incumplimiento. Falta de documentación, formularios incompletos, dudas sobre la titularidad de los inmuebles y sobre la existencia de bosques nativos son algunas de las irregularidades comprobadas por la Auditoría General de la Nación (AGN) en operaciones de compra y venta de tierras limítrofes patagónicas”.
Que el discrecional manejo de la cosa pública no fue aquí un hecho casual para el dasnevismo lo confirma el decreto 268/11, con el que se pretendió pasar a manos de los municipios la propiedad de los bosques nativos que estuvieran dentro de sus respectivos ejidos.
Advertidos de una posible maniobra inmobiliaria, varios de los intendentes cordilleranos expresaron su preocupación y finalmente el decreto fue suspendido.
Junto a Das Neves se encontraba entonces Pablo Korn como su ministro Coordinador de Gabinete. Por la misma fecha, Korn padre mantenía un conflicto por la ocupación de tierras y bosques en Lago Puelo.
Britapaja (IAC)
“Das Neves ha hecho mucho daño”
El Instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural (IAC), se encuentra trabajando en la actualidad en forma conjunta con la Fiscalía de Estado y la Subsecretaría de Bosques del Chubut, buscando establecer los alcances de esta presunta maniobra.Su actual presidente, Ricardo Britapaja, dijo a este medio que no se debió realizar el otorgamiento del título de propiedad “en esas condiciones y menos aún a funcionarios públicos”.
“Antes que nada debieron atenerse a la Ley de Ética Pública”, sostuvo Britapaja. Dicha ley, en su artículo 17°, establece para los funcionarios la prohibición de “recibir directa o indirectamente beneficios originados en contratos, concesiones o que celebre u otorgue la administración provincial, nacional o municipal, durante su gestión” (inciso 4) y de “recibir cualquier tipo de ventajas con motivo u ocasión de sus funciones, así como aprovechar la función  para obtener  beneficios  que no se encuentren previstos en la legislación  específica, de carácter general”.
“Vargas podría haber esperado a dejar sus funciones y gestionar como cualquier ciudadano que una ley, con los cuatro quintos de la Legislatura, le otorgara esos títulos”, sostuvo Britapaja.
Como dato ilustrativo, el titular del IAC indicó que, inexplicablemente, en el expediente que se investiga “ha desaparecido la mensura de las tierras”.
Recordó asimismo que la legislación vigente determina “que el dominio de tierras fiscales con bosques nativos pertenece a la Provincia del Chubut; que no será objeto de autos jurídicos traslativos de dominio, y que no se extenderán escrituras traslativas de dominio sobre las tierras fiscales con bosques nativos”.
Respecto del accionar del ex gobernador Das Neves, el titular del IAC aseguró que “no se puede modificar la Constitución de la Provincia con un decreto”.
“Das Neves ha hecho mucho daño a la Provincia con varias cosas como éstas –dijo-, donde el Estado Provincial queda  vinculado a hechos de funcionarios públicos que han actuado llevándose por delante la Constitución y las leyes que rigen en el tema”.
AMIGOS SON LOS AMIGOS
La amistad entre Mario Vargas y Mario Das Neves tiene sus orígenes en la juventud, cuando ambos compartían un departamento en Buenos Aires y cursaban sus estudios universitarios.
Vargas supo cosechar y beneficiarse con otras amistades. La década de 1990 fue pródiga en beneficios para todo tipo de aventureros y oportunistas. En ese período, Vargas alternó varias veces entre la presidencia de la vicepresidencia de la Cámara de Comercio Producción, Industria y Turismo del Oeste del Chubut y como tal, además, ocupó cargos en el directorio de la Federación Empresaria del Chubut.
Las cámaras empresarias funcionaron por esa época como verdaderos lobbies para la obtención de los créditos del Fondo Financiero Permanente implementado por el gobierno de Carlos Maestro y que sirvió para licuar 600 millones de dólares que con que Menem saldó a la Provincia una deuda por regalías de YPF mal liquidadas.
José Luis Sánchez Cabezudo era por esas fechas un ascendente empresario maderero allegado a Vargas e integrante de la Comisión Directiva de la Cámara de Comercio, pero además tenía un importante ascendente sobre el gobernador Carlos Maestro.
Con tales “ayudas” Sánchez Cabezudo accedió a un millonario crédito del Fondo Financiero Permanente con un proyecto que proponía instalar una fábrica de tableros de madera de lenga destinados a la exportación. Para conseguir la materia prima, obtuvo un permiso para talar árboles de lenga, en los bosques de (qué coincidencia) Rincón del Aceite.
El paraje era todavía un lugar casi inaccesible. Las gestiones de la Cámara de Comercio y los fluidos contactos permitieron que Vialidad Provincial incursionara en la zona, mejorando los caminos. Gran parte del crédito del Fondo Financiero fue a parar a la construcción de puentes que finalmente permitieron el paso hasta el paraje.
El proyecto fracasó. Sánchez Cabezudo debió abandonar el país sin poder saldar la deuda de casi un millón de dólares con el Estado. Hoy se encuentra en Mallorca, donde dirige Anjo Restauración SL, una empresa de restauración, construcción y decoración de hoteles. Sin embargo, hubo un beneficiario: Vargas tiene desde entonces un camino que lleva hasta su casa en Rincón del Aceite.
Un coto privado
Los vecinos de Corcovado y Carrenleufú, localidades lindantes con Rincón del Aceite, conocen los pormenores de la trama Vargas, pero prefieren no hablar mucho del asunto,
acostumbrados a los históricos abusos del poder sobre la tierra y sus recursos.
Ven a Vargas como un acaudalado empresario que quiere construirse un caprichoso rincón de placer en medio de un paraíso de bosques ríos y montañas.
Hasta ahora, Vargas se ha dedicado a la cría de vacunos en una cantidad relativamente reducida, y no podría decirse que ése es el renglón principal de su establecimiento.
“A lo sumo, querrá hacer un coto privado de pesca en el río Hielo”, confiaba un poblador que conoce los trabajos. La suposición encaja si se tienen en cuenta los antecedentes de Vargas y su puja por convertir la laguna Willmanco, situada a  un par de kilómetros de Esquel, en su coto privado de pesca.
El espejo de agua está compartido con el Regimiento de Caballería de Esquel y ha sido motivo de atronadores reclamos de Vargas cuando las  autoridades militares se solazan con un día de pesca en las aguas del Willmanco.
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